La Voz de Asturias

Diana Arias, soldadora: «Soy la única mujer en el taller y no tuve ningún problema. Los compañeros me ayudan mucho»

Asturias

L.F. Redacción
Diana Arias, soldadora

Tras trabajar en otros sectores, esta avilesina estudió una FP industrial y encontró trabajo al terminar las prácticas. Sus planes pasan por acabar el grado superior de soldadura

14 Nov 2022. Actualizado a las 05:00 h.

El industrial es un sector tradicionalmente ocupado por hombres, pero en las últimas décadas las mujeres se han abierto hueco paulatinamente. Un ejemplo de ello es Diana Arias, una avilesina de 27 años que, tras desempeñar empleos tan dispares como dependienta o trabajadora en un geriátrico, decidió estudiar una FP de Mecanizado (grado medio) y hacer un curso de soldadura. Nada más terminar las prácticas, la empresa en la que las realizó le ofreció continuar. Aceptó y ahí sigue. «Soy la única mujer en el taller pero hasta el momento no tuve ningún problema», asegura Diana, que quiere seguir formándose y está estudiando Construcciones Metálicas, el grado superior de soldadura.  

La apuesta de Diana por la Formación Profesional viene de lejos. Empezó haciendo una FP en Comercio y «trabajé mucho de dependienta, pero no era estable, así que me decidí por algo en lo que se suponía que tendría trabajo sí o sí», explica. Así es como acabó en el sector sociosanitario, trabajando en un geriátrico, pero lo dejó porque «las condiciones no son las que deberían», afirma. «El sueldo, las horas, el tipo de trabajo… la verdad es que no me gustaba y por eso decidí dar un cambio radical y me apunté a un grado medio de Mecanizado en el CIFP de Avilés», añade.

Era lo que buscaba, y su vida laboral dio un giro de 180 grados. «Mientas hacía las prácticas del grado medio, hice un curso de soldadura en la Escuela Mancheño, en Lugones, y cuando acabé las prácticas ya me quedé allí, en Mecanizados y Reparaciones Nester», relata. Allí trabaja de operaria de taller, con la categoría de oficial de tercera, y entre sus funciones está «soldar, el torno, mantenimiento con reductores…».

Su experiencia está siendo buena y asegura que no ha tenido ningún problema por trabajar rodeada de hombres. «Soy la única mujer en el taller y hay otras dos en la empresa, una en la oficina y otra ingeniera. Como en todas las empresas, caes mejor o peor en función de a quién, pero problemas en el tiempo que llevo no tuve. Los compañeros me ayudan mucho», asegura.

Diana reconoce estar contenta con su puesto de trabajo, pero quiere seguir formándose para ampliar su abanico de opciones. «Yo estoy bien, pero nunca se sabe lo que puede pasar», apunta, y añade que «quedarme con un grado medio no es mi intención». Por este motivo, cuando sale de trabajar asiste a clase al CPIF de Avilés, donde cursa un grado superior de Construcciones Metálicas..

Con su experiencia, Diana es una firme defensora de la FP. En su opinión, «parece que los grados medios no están valorados y no debería ser así». «Todos los que hicimos las prácticas encontramos trabajo», asevera, y concluye que «te podrá parecer más o menos bonito, pero tienes que buscarte la vida y está claro que esto tiene salida y buenas condiciones de trabajo».


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