La Voz de Asturias

El mapa de la contaminación lumínica marca las ciudades sin estrellas de Asturias

Asturias

L.O.

Un nuevo modelo, con una precisión de hasta 40 metros de resolución, revela un punto rojo sobre Gijón

16 Dec 2023. Actualizado a las 09:29 h.

Ha habido ya otros mapas de contaminación lumínica, pero pocos abiertos al público con una precisión como este: hasta 40 metros de resolución en un modelo muy detallado que permite aprecias incluso las variaciones de los polígonos industriales que rodean las ciudades del centro de Asturias. Se trata del RALAN-Map EU, elaborado por la Universidad Complutense de Madrid y el ‘International Research Center of Big Data for Sustainable Development Goals' (CBAS) que ha tomado como base los datos proporcionados por el satélite SDGSAT-1.

En el caso de Asturias, las imágenes muestran la intensidad de la luz artificial en la noche marcando el perímetro de las principales ciudades del centro de la comunidad, tanto Avilés, como Oviedo, en menor medida las cuencas mineras, y especialmente Gijón. En la villa un punto rojo destaca entre Tremañes y Zarracina, en áreas industriales del extrarradio.

Mapa de contaminación lumínica del centro de Asturias

No es extraño, según la nota de los autores de este mapa, el modelo representa un avance significativo en el estudio de la contaminación lumínica, porque permite una evaluación más precisa de su impacto en el medio ambiente y en la salud humana. Una de sus características más destacadas es su capacidad para proporcionar una estimación de la temperatura de color de las fuentes de luz estudiadas, un factor crucial en la comprensión de los efectos de la luz artificial en la noche. Abre, así, nuevas vías para la investigación y la toma de decisiones en materia de gestión de la iluminación y protección del cielo nocturno.

Descendiendo en el mapa se puede ver un importante foco de contaminación lumínica en el contorno urbano de Oviedo pero que además se prolonga hacia el este, en dirección a Pola de Siero, que también aparece remarcada, el contorno de Colloto, a El Berrón y Noreña; además de Lugones en las cercanías de la capital. En el caso de Gijón, la luz define casi perfectamente el callejero de la ciudad, dibujando también el contorno del puerto de El Musel. De forma semejante, las áreas industriales de Avilés están muy bien definidas aunque la contaminación lumínica disminuye a medida que se alejan los barrios del centro de la ciudad.

Fuera del centro de la comunidad aparece bien marcada Villaviciosa, varias localidades en todo el litoral, especialmente el oriental, y las conurbaciones del Caudal y del Nalón hacia el sur.

El contraste lógico es el interior en las alas, zonas en las que apenas hay contaminación lumínica y resultan óptimas, si el cielo está despejado, para observar las estrellas.

El efecto de la contaminación lumínica no es pequeño y además es creciente. Según publicó la revista Science a comienzos de este año la luz artificial que reduce o impide directamente la visión de las estrellas se duplicó entre la década que va de 2011 a 2022. La publicación indicó que la contaminación lumínica tiene otros efectos preocupantes en los biorritmos y también llega a afectar a la flora y fauna circundantes a estas sobreexposiciones, al alterar determinados procesos fisiológicos.

De hecho, la Universidad de Oviedo ha recogido los efectos nocivos de este problema recalcando el sobreconsumo energético, los efectos en la biodiversidad que afectan a las plantas pero «también puede producir anidamientos inusuales y pérdidas de rumbo y desorientación en las aves»; e incluso «alteración de los hábitos nocturnos (falta de sueño, etc), el exceso de luz inhibe la secreción de melatonina (hormona reguladora del sistema inmunitario) y produce alteraciones en la alimentación. Se ha demostrado que estos efectos están relacionados con alteraciones que pueden producir enfermedades como obesidad, diabetes, envejecimiento, fatiga crónica, Parkinson». 

«Este proyecto no solo es un hito para los investigadores y científicos involucrados, sino también un recurso valioso para los gobiernos, urbanistas, y conservacionistas que buscan soluciones sostenibles para el creciente problema de la contaminación lumínica», sostiene el centro universitario de la Complutense que a desarrollado el nuevo modelo de mapa. El equipo detrás del RALAN-Map EU continúa trabajando en la mejora y refinamiento de este mapa, con el objetivo de proporcionar una herramienta aún más precisa y útil para la comunidad global.


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