La Voz de Asturias

Jaime Villanueva Montes, el «secreto» mejor guardado de la industria cinematográfica para rodajes sin imprevistos meteorológicos

Asturias

Carmen Liedo
Jaime Villanueva

Este ovetense, que se ha formado de manera autodidacta, ha convertido su «pasión» por el tiempo en una profesión, habiendo asesorado ya en más de un centenar de rodajes de películas, series y anuncios realizados en Asturias, España e, incluso, en Estados Unidos

15 Aug 2025. Actualizado a las 23:32 h.

Aunque el pronóstico del tiempo es una ciencia con complejos modelos con base en la recopilación de datos sobre variables como la temperatura, el viento, la humedad, la presión o la precipitación, entre otras, que son recopiladas mediante la tecnología más avanzada, para Jaime Villanueva Montes es, además de eso, una mezcla de conocimiento profundo del cielo, de experiencia e, incluso, de intuición. Y es que este ovetense, de profesión ingeniero informático, ha logrado convertir su pasión por la meteorología en una profesión inesperada y fascinante: predecir el tiempo para las productoras de cine y series. Por tanto, su trabajo es clave para que la orden de «¡acción!» suene y que el rodaje se desarrolle sin contratiempos, ahorrando elevados costes y evitando desastres, sobre todo, cuando esos rodajes se realizan en el exterior.

Con una profunda formación autodidacta, una mente entrenada para detectar hasta la más mínima variación y su mirada atenta al cielo, Jaime ha logrado un éxito que va más allá de las probabilidades y los porcentajes de que haga sol, que sople el viento, que llueva o que truene y relampaguee. Su capacidad para prever el clima con una precisión asombrosa le ha convertido en el «secreto» mejor guardado de la industria cinematográfica, la persona de referencia antes de que la lluvia amenace una escena crucial o cuando el sol es indispensable para la toma perfecta. En un sector donde el tiempo es oro, él es el hombre que lo controla porque, además, asegura que «yo me mojo y asesoro con lo que creo que es la mejor opción» cuando llega la hora de tomar una decisión sobre «si tirar para adelante o no a la hora de rodar una escena que igual conlleva un coste de 40.000 o 50.000 euros», comenta. Así, su trabajo empieza mirando modelos, mapas y datos en tiempo real, pero llega hasta la sala de edición de películas y series, donde una previsión meteorológica se traduce en minutos de rodaje ganados o perdidos.

Este ovetense confiesa que la que es en la actualidad su profesión oficial como asesor meteorólogo para productoras de cine, series y anuncios publicitarios «surgió como pasión por el tiempo». Explica que cuando cursó su carrera como ingeniero informático estudió asignaturas que tenían que ver con la geografía física y la naturaleza, pero que su profundo conocimiento de la meteorología ha sido a base de formarse de manera autodidacta y de «leer libros y más libros», además de estudiar y analizar modelos de lo que sucede en la atmósfera.

Infiesto, su primera película como asesor profesional

Su primera oportunidad «seria» llegó con la película Infiesto, rodada en Mieres. «Antes cuando venía algún rodaje a Asturias me preguntaban de manera extraoficial, porque tengo un amigo que está metido en el mundo del cine», indica Jaime Villanueva, que precisa que a partir de esa película continuó como asesor meteorológico en otros filmes y series tanto que se rodaban en el Principado como en otras zonas de España, como pudo ser Inteligencia artificial, que se rodó en Galicia, porque entre las productoras de cine funciona «el boca a boca». Tal es así que su trabajo ya ha sido útil en más de un centenar de rodajes de películas, series y anuncios realizados en Asturias, otras comunidades de España, como Cataluña o Canarias, e, incluso, en Estados Unidos.

Y es que explica que «el método es siempre el mismo: hay que acceder a unos datos primarios por los cuáles hay que pagar y, a partir de ahí, hacer una interpretación de esos datos». El mismo añade que «cierto es que hay diferentes modelos, pero en la práctica acabas tirando con más tendencia de uno», aunque también dice que «cuando la cosa está complicada y no lo ves claro, tiras de dos o hasta de tres modelos». Eso sí, matiza que «unos modelos te inspiran más confianza que otros».

Como se decía anteriormente, Infiesto fue la primera película en la que trabajó de forma profesional como asesor meteorológico: «me costó mucho decidirme a dedicarme profesionalmente a esto por el miedo típico a ponerse por cuenta propia y los gastos que conlleva», manifiesta Jaime Villanueva, que reconoce que el runrún siempre era «¿y si no sale bien?». Quienes le acabaron de animar a dar el paso fueron su mujer Carmen y su amigo David: «me empujaron, me lancé y ahora estoy encantado», reconoce al detallar que «el origen real» de su profesión fue «ir mirando el tiempo para decirles a mis amigos y conocidos como iba a hacer».

También hay que mirar al suelo para predecir el tiempo

Y como considera que «la observación directa de cada sitio» es clave para hacer predicciones meteorológicas, «como demuestran los refranes y las frases que suelen tener en las localidades», Jaime Villanueva se traslada siempre que puede a donde se desarrolla el rodaje. «Sobre todo si el sitio es complicado, porque la orografía influye mucho y una montaña puede llegar a desviar una tormenta», plantea el asesor, que añade que «no solo hay que ver los modelos, sino que conocer el sitio in situ también soluciona porque a veces la respuesta está en el suelo y no en el cielo».

En ocasiones se le da la situación de que los rodajes se solapan y está trabajando como asesor para más de una producción a la vez, producciones que se pueden prolongar desde uno hasta cinco meses, como fue el caso del rodaje de una serie para la que trabajó. Otro aspecto que menciona es que en muchas ocasiones «las localizaciones no son fijas», lo que implica adaptar su trabajo al lugar en el que se vaya a rodar.

Lo que tiene claro es que «este trabajo te tiene que gustar, porque no se trata solo de mandar el parte del tiempo que van a tener». Asegura que «yo me mojo y asesoro con lo que creo que es la mejor opción; asesoro sobre si tirar para adelante o no, porque rodar una escena puede suponer 40.000 o 50.000 euros, pero siempre ayuda a tener una visión más profesional para tomar una decisión», manifiesta Jaime Villanueva, que pone de relieve lo importante que es «informar al momento» cuando pueden llegar rachas fuerte de viento y se está trabajando con grúas de más de 40 metros de altura o cuando hay que realizar rodajes en el mar.

«Asturias invita a venir a rodar aquí»

Su trabajo como asesor meteorológico ha servido a Jaime Villanueva para tener otra visión del cine en otros dos aspectos: el primero que «la gente, cuando vamos al cine, no valoramos el trabajo que hay detrás, la cantidad de medios y de recursos que se mueven para sacar adelante esa película, una serie o un anuncio publicitario»; el segundo, que «Asturias invita a venir a rodar aquí y sería bueno para la región que se aprovechara el tirón», considera el mismo, que hoy por hoy trabaja en proyectos que se están llevando a cabo tanto aquí en el Principado, como en Galicia, en Cataluña y en Canarias.


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