Dos provincias rozan el pleno empleo técnico: ¿podría llegar Asturias?
Asturias
La situación de la comunidad está marcada por el envejecimiento demográfico
30 Aug 2025. Actualizado a las 05:00 h.
En economía, se habla de pleno empleo técnico cuando la práctica totalidad de las personas que desean trabajar y cuentan con la formación y habilidades adecuadas tienen un puesto de trabajo. No significa que no exista desempleo, sino que el paro que persiste responde a causas inevitables del mercado laboral, como el tiempo que tarda alguien en cambiar de empleo o la falta de encaje entre lo que ofrecen las empresas y lo que buscan los trabajadores. Los economistas estiman que suele oscilar en torno al 4% o 5% de la población activa en los países desarrollados. Algo así está comenzando a dar en algunos territorios de España, aunque en su aparición tenga que ver tanto el desarrollo económico como la despoblación ¿podría llegar a ocurrir en Asturias? Lo cierto es que el Principado tiene en el presente la mejor tasa de empleo desde la Gran Recesión a comienzos del siglo.
La tasa de paro, en el segundo trimestre de este 2025, en Asturias era del 8,6%; la cifra supone una mejora considerable respecto a los datos de 2013, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria, cuando el desempleo llegó en el Principado al 24%, la cuarta parte de la población activa y eso en una comunidad en la que el envejecimiento de sus habitantes haga que se cuenten menos entre los que tienen edad para estar trabajando. Los dos fenómenos afectan de forma muy notable a cómo ha evolucionado la economía de la comunidad en los últimos ejercicios y las tensiones que aparecen por la imposibilidad de crecer, tanto en empleo como en términos globales, sin un aumento de la población joven. Todo ocurre pero a ritmos muy distintos.
Según recogió el diario ElPeriódico ya hay dos provincias en España, con las cifras de ese segundo trimestre, que sólo superan el 5% de desempleo por unas décimas; se trata de Lleida (5,2%) y Lugo (5,5%) pero las situaciones de ambos territorios son muy divergentes en términos demográficos. Se acercan además al pleno empleo técnico varias provincias alrededor del eje del Ebro, que sigue siendo una las líneas cruciales de movimiento de mercancías y actividad económica en la península, son Álava, Soria, Teruel, además de Palencia y Segovia en Castilla.
¿Podría llegar Asturias a esos porcentajes? Los problemas de Asturias son muy singulares y están marcados profundamente por su composición demográfica: un millón de habitantes y una población activa (esto es, quienes ya tienen un empleo y quienes lo están buscando) de 470.000 personas según los últimos datos del INE. Esa población activa incluye a la ocupada (la que ya tiene empleo) y son 426.200. Descontando los algo menos de 50.000 parados el resto de los habitantes de Asturias no puede trabajar, ya sea por edad o por algún tipo de dolencia, pero sobre todo por el envejecimiento. La tasa de actividad y de ocupación de Asturias seguirán a la cola de España porque la población ya no puede dar mucho más de sí en el ámbito laboral. Salvo que haya una entrada masiva de inmigración, nacional o extranjera.
Asturias se sitúa en el podio de las comunidades con una población trabajadora más envejecida: la edad media de sus ocupados alcanza ya los 46 años, tras dos décadas de incremento continuado. El Principado registra además la mayor brecha entre el peso de los trabajadores mayores de 50 años y el del grupo más joven, de entre 16 y 29 años.
No es que en Asturias haya más empleados que prolonguen su vida laboral más allá de los 50 ni que la jubilación se retrase especialmente, sino que el progresivo envejecimiento demográfico de la región se ha trasladado también a su mercado de trabajo. Así, los mayores concentran una parte creciente del empleo mientras que son pocos los jóvenes que logran incorporarse. Un desequilibrio que guarda una relación directa con el aumento de las bajas laborales en la comunidad y las cifras de absentismo que suele esgrimir la patronal.