La marca de ropa con sello asturiano que va rumbo al millón de euros: «Apostamos por una forma de vestir más clásica»
Asturias
La pareja formada por el ovetense Carlos Ordóñez y la madrileña Lucía Pérez está detrás de esta firma textil que busca consolidarse en el mercado nacional y aumentar su clientela en el extranjero
20 Oct 2025. Actualizado a las 05:05 h.
Que Carlos Ordóñez y Lucía Pérez se sintieron desde el primer momento atraídos era algo evidente. Con el tiempo, estos dos jóvenes descubrieron que lo suyo iba más allá de la química: compartían una gran conexión emocional y una forma similar de entender la vida. Esa sintonía llevó al asturiano y a la madrileña a dar un paso más y convertir su relación en un cuento de amor. En esta romántica historia abrieron un capítulo para escribir juntos su futuro, que ahora pasa por la marca de ropa que crearon juntos. Un proyecto con el que aspiran a alcanzar el millón de euros en ventas.
Fue hace seis años cuando decidieron lanzarse a la piscina y fundar Old’s, su firma textil. Tras un par de veranos de noviazgo, estos economistas de profesión y con mentalidad emprendedora invirtieron sus pequeños ahorros en diseñar y confeccionar un complemento que nunca pasa de moda: las gorras, puesto que se trata de un artículo tan práctico como versátil. Sus familiares y amigos, por supuesto, se convirtieron en sus primeros clientes y embajadores. Al elevar sus atuendos con este producto, hicieron visible la marca y ayudaron a que más personas la conocieran.
La demanda poco a poco fue creciendo y cada vez que sacaban una nueva colección de gorras en poco tiempo colgaban el cartel de «sin stock». En la página web que crearon, con la ayuda de su entorno más cercano, mostraban sus diseños que desaparecían prácticamente nada más publicarlos. Aunque lo recaudado era poco, dado que no podían permitirse un gran volumen de producción, cada euro que ganaban lo destinaban a hacer crecer la marca. «Todo el dinero que sacábamos siempre lo volvíamos a invertir», asegura la pareja.
Con los «pocos recursos» que tenían pasaron a hacer camisas, sudadera y demás prendas para aumentar así la oferta y satisfacer la demanda de una clientela que no dejaba de crecer. «Nos buscábamos la vida como podíamos y eso hizo que aprendiésemos muchísimo», confiesan Carlos y Lucías, quienes siempre se toma los primeros años de Old’s como una «gran lección». Para seguir sacando adelante la empresa, estos dos jóvenes de 28 y 29 años, respectivamente compaginan sus trabajos. El ovetense trabaja en EDP, mientras que la madrileña lo hace en la Consejería de Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid.
«Aunque nuestra marca de moda está creciendo mucho —gracias, sobre todo, a contar con el mejor equipo—, no tenemos pensado dejar nuestros puestos, porque estamos muy felices con nuestro trabajo. Los cargos que ocupamos se adaptan a nuestras ambiciones y, además, nos gusta tener este espacio en el que poder desarrollar esa parte profesional e intelectual que nos motiva», reconoce esta joven pareja. De ahí que tengan que compaginar su carrera profesional, su vida personal y su labor en Old’s.
Aunque parece un auténtico desafío, como Carlos y Lucía se entienden a la perfección, no tienen problema para sacar tiempo para mantener viva la llama del amor y para impulsar la firma textil que han creado con tanta ilusión y esfuerzo. «Suele ser los viernes cuando nos sentamos en la mesa y hablamos largo y tendido de nuestra marca», confiesan. Tras poner los puntos en común, trabajan codo con codo para cerrar el año con un millón de euros en facturación, su principal objetivo.
«Haciendo una proyección creemos que podemos lograrlo», aseguran convencidos del potencial que tiene su marca en el mundo de la industria textil. Y es que a diferencia de otras firmas juveniles, Old’s «no tiende hacia la modernidad ni mucho menos a la excentricidad». «Nosotros apostamos por una forma de vestir más clásica, pero con un toque innovador. Por eso, nuestras prendas, con ese alma vintage, evocan a épocas pasadas, a nuestros abuelos y a esas grandes celebridades que marcaron estilo», destacan.
Consiguen «rescatar» la moda clásica y adaptarla a nuestros días con diseños inspirados en «las antigüedades, la poesía, los clásicos del cine o la vida en el campo». «Tratamos de buscar la belleza en lo cotidiano para trasladarla a la esencia de la marca», asegura la pareja, que acostumbra a pasar tiempo en la casa familiar de Carlos, en la localidad allerana de Casomera, puesto que en este pueblo de la zona más rural de Asturias es donde nacen muchas de sus ideas.
«La paz del lugar, los recuerdos familiares y la vuelta a las raíces de Carlos nos hacen siempre avanzar con mucha fuerza con Old's. De hecho, los grandes avances o decisiones importantes que hemos tenido que tomar, han sido en Asturias», destaca Lucía. Así, es como los diseños llevan también consigo el espíritu de la tierrina. Y, para garantizar la máxima calidad de los mismos, la producción se realiza en la península. «En España confeccionamos la camisería y el resto prendas en Portugal», detallan.
Diseñar y confeccionar prendas con tanta calidad y estilo ha llamado la atención de algunos de los rostros más conocidos de España, como el tenista Carlos Alcaraz, que «suele lucirlas en su día a día». Gracias también a ello, Old’s cuenta ahora con un punto de venta en El Corte Inglés de Madrid. «Era un objetivo que teníamos desde hace tiempo pero todavía no nos no lo creemos, cuando nos paseamos por alguno de los Corte Inglés y vemos nuestras prendas», confiesa Lucía.
Si hablamos de futuro, la joven pareja busca expandir sus ventas internacionales. «Actualmente representan entre un 5 y un 10% del total y tenemos una presencia importante en Portugal y Francia, pero estamos desplegando una estrategia para consolidarnos en estos mercados», confiesan Carlos y Lucía, quienes centran sus esfuerzos en afianzar la marca y captar el mayor número posible de clientes. «Nuestro objetivo es cerrar el año con un millón de euros de facturación», reconocen. Y seguro que lo conseguirán, porque combinan creatividad, pasión y dedicación. Entre tanto, seguirán escribiendo su historia de amor.