Los asturianos se olvidan de reciclar: 25.000 toneladas menos de residuos recogidos en dos años
Asturias
El vidrio pasó de 18.131 toneladas en 2022 a 17.178 en 2023; la recogida de papel y cartón sufrió una caída aún más pronunciada, de 50.425 toneladas en 2022 a 43.911 en 2023
22 Nov 2025. Actualizado a las 05:00 h.
La recogida de residuos municipales en Asturias continúa reduciéndose y encadena ya dos años de descenso, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al año 2023. La comunidad registró en el último ejercicio 363.945 toneladas de residuos domésticos y similares, una cifra que supone una caída respecto a los 380.196 toneladas de 2022 y está claramente por debajo de las 387.187 toneladas contabilizadas en 2021. Pese al cambio de tendencia, Asturias se sitúa por encima de la media estatal en cuanto a los residuos recogidos por habitante, que se colocó en 464,3 kilogramos en el conjunto del país, por los 500,01 kilogramos del Principado.
El descenso en el volumen de desechos recogidos no se limita a la cantidad total de residuos comunes, sino que también afecta a la mayoría de las fracciones destinadas al reciclaje. El vidrio, por ejemplo, pasó de 18.131 toneladas en 2022 a 17.178 en 2023, con una variación también negativa respecto a 2021 (17.735). La recogida de papel y cartón sufrió una caída más pronunciada: de 50.425 toneladas en 2022 a 43.911 en 2023, situándose prácticamente al mismo nivel que las cifras registradas en 2021 (43.952).
Otro indicador relevante es el de los residuos de plástico, que descendieron hasta 145 toneladas en 2023, frente a 197 en 2022 y 171 en 2021. El mismo comportamiento se observa en los residuos de madera, que han pasado de 3.632 toneladas en 2021 a 3.230 en 2022 y 2.517 en 2023.
La categoría correspondiente a equipos eléctricos y electrónicos desechados también refleja una caída progresiva: 2.479 toneladas en 2021, 2.317 en 2022 y 1.554 en 2023. Los residuos metálicos registraron igualmente un descenso sostenido, desde 915 toneladas en 2021 hasta 878 en 2022 y 855 en 2023. En cuanto a residuos animales y vegetales, las cifras muestran cierta irregularidad, pero también tendencia negativa: 33.067 toneladas en 2021, 31.127 en 2022 y 31.585 en 2023.
Uno de los pocos apartados en los que se observa un comportamiento contrario es el de los residuos voluminosos domésticos mezclados, asociados principalmente a muebles y enseres. En este caso se produjo un incremento: 15.585 toneladas en 2021, 17.191 en 2022 y 19.616 en 2023. También se detecta un aumento notable en residuos textiles, que pasaron de cifras muy estables en 2021 y 2022 (1.039 y 1.038 toneladas) a 4.125 toneladas en 2023, lo que podría estar relacionado con la implantación de puntos específicos de recogida y campañas sectoriales.
Las cifras del INE apuntan así a una disminución general del reciclaje y a un menor volumen de residuos gestionados en la región. Algunos análisis suelen relacionar estas tendencias con factores como el envejecimiento demográfico o la dispersión poblacional, fenómenos especialmente presentes en el Principado. En áreas rurales o de población más envejecida, la falta de infraestructuras cercanas o la menor adaptación a nuevos hábitos ambientales pueden contribuir a que el reciclaje no alcance los niveles de otras comunidades con mayor concentración urbana.
A la espera de nuevas acciones institucionales para revertir los datos, los balances oficiales evidencian que Asturias se aleja del ritmo de recuperación del reciclaje observado tras la pandemia en otros territorios. También queda reflejada la necesidad de reforzar campañas de concienciación ciudadana y mejorar los sistemas de recogida selectiva si se quiere revertir esta tendencia.