La Voz de Asturias

Hombre, 49 años y sin asalariados: radiografía a la siniestralidad de los autónomos asturianos

Asturias

Nel Oliveira Redacción
Un trabajador durante una obra en Asturias

El informe anual del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales cifra en 894 los accidentes totales de los trabajadores por cuenta propia en la región, con una caída en los índices de incidencia respecto al año anterior

02 Dec 2025. Actualizado a las 05:00 h.

El colectivo de trabajadores autónomos del Principado de Asturias cerró 2024 sin registrar ninguna víctima mortal por accidente de trabajo, según los datos recogidos en el informe estadístico elaborado por el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL). El documento confirma una tendencia a la baja en la siniestralidad del trabajo por cuenta propia, contabilizando un total de 894 accidentes, de los cuales el 96% (860) se produjeron durante la jornada laboral y el 4% restante (34) fueron incidentes in itinere.

La evolución interanual muestra una mejora en la seguridad laboral de este colectivo. En comparación con 2023, año en el que se registraron 948 accidentes en jornada, la cifra ha descendido a 860 en 2024. Esta bajada se refleja igualmente en el índice de incidencia —que pone en relación el número de accidentes con la población afiliada—, el cual ha pasado de 1.363,9 el año pasado a 1.245,3 en el presente ejercicio.

El análisis demográfico de la siniestralidad revela una clara brecha de género vinculada a los sectores de actividad. Del total de accidentes ocurridos durante la jornada, el 78% afectaron a hombres (673 casos), frente al 22% en mujeres (187 casos). Por sectores económicos, el sector servicios acumula el mayor volumen de siniestros, sumando 405 accidentes (137 en mujeres y 268 en hombres). Le sigue la construcción, un ámbito fuertemente masculinizado que registró 227 accidentes, de los cuales 223 correspondieron a varones y solo cuatro a mujeres. El sector primario, por su parte, contabilizó un total 174 accidentes, también con una incidencia notablemente alta en la población masculina.

En cuanto a la situación profesional de los autónomos afectados, el perfil mayoritario del accidentado es el de un autónomo sin asalariados a su cargo, grupo que representa el 74% de los siniestros. Asimismo, la edad media de las personas accidentadas se sitúa en los 49 años , y la mitad de los afectados contaba con una antigüedad en su puesto superior a los 9 años en el momento del suceso.

Tipología de las lesiones y causas

El informe del IAPRL detalla que la gran mayoría de los accidentes fueron de carácter leve (847), registrándose únicamente 13 casos calificados como graves. Las lesiones más frecuentes fueron las dislocaciones, esguinces y distensiones, que supusieron 455 casos, seguidas por las heridas y lesiones superficiales, con 222 registros. Al analizar qué provocó el accidente, el sobreesfuerzo físico destaca como la principal causa. El movimiento del cuerpo, con o sin esfuerzo físico añadido, y la manipulación de objetos fueron los detonantes más habituales. Por partes del cuerpo, las extremidades superiores e inferiores fueron las más afectadas, sumando entre ambas el 72% de las lesiones.

En el apartado de enfermedades profesionales (EEPP), se declararon un total de 59 casos en 2024, afectando a 33 hombres y 26 mujeres. La causa predominante fueron los agentes físicos, responsables de 42 de estos diagnósticos, vinculados principalmente a posturas forzadas y movimientos repetitivos que provocan fatiga e inflamación de tendones o parálisis de nervios. Cabe destacar que existe una marcada diferenciación sectorial en las enfermedades profesionales: mientras que en los hombres el 67% de los casos se concentran en la construcción, en las mujeres casi la totalidad (25 de 26 casos) se identificaron en el sector servicios.


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