Pequeñas obras sin permiso, más digitalización y premio a la responsabilidad: así es la Ley Simplifica de Asturias
ASTURIAS
La norma reduce papeleo, agiliza trámites y refuerza la digitalización con garantías
20 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El pleno de la Junta General ha dado luz verde a la Ley Simplifica, una norma clave en la estrategia del Gobierno de Asturias para avanzar en la agilidad administrativa. Este proyecto normativo persigue adaptar la administración autonómica a los nuevos retos de la era digital para favorecer tanto a la ciudadanía como a las empresas. Con este fin, el texto busca un triple objetivo: reducir, facilitar y agilizar los trámites.
Aprobada por el Consejo de Gobierno el pasado 7 de abril, la norma impulsa una reducción del papeleo y un ahorro de tiempo mediante el uso de nuevas tecnologías. Además, durante su tramitación parlamentaria se han sumado 12 enmiendas del Partido Popular, 11 de la diputada Covadonga Tomé y 5 de Foro Asturias. La Ley Simplifica afecta a la Ley de Régimen Jurídico y de Medidas de Simplificación Administrativa (Ley 2/1995). Según subraya el Principado, se trata de «una transformación estructural orientada a ofrecer respuestas más eficaces y avanzar hacia una administración del siglo XXI: inteligente, digital y empática».
Estas son algunas de las principales medidas que contempla la ley:
-Solicitud de ayudas los 365 días del año. Las ayudas públicas podrán solicitarse y concederse durante todo el año, para que lleguen de forma más rápida a las personas destinatarias. Esto permitirá a cada persona pedir la ayuda cuando surja la necesidad y a la Administración responder con agilidad a las solicitudes.
-Pequeñas obras que no necesitarán permiso. Algunas pequeñas obras en márgenes de carretera o las talas forestales podrán realizarse sin esperar a la concesión de un permiso, mediante una declaración responsable.
-Administración digital que reduce el papeleo. Se refuerza el principio de «una única vez»: las personas no tendrán que presentar la misma documentación en varias ocasiones, aunque el trámite pase por diferentes consejerías. Por otra parte, con la nueva plataforma MiPrincipado, la ciudadanía y las empresas dispondrán de carpetas únicas para gestionar sus datos, consultar el estado de sus gestiones, cambiar su cuenta bancaria o acreditar una nueva situación personal.
-Más digitalización y más seguridad. El Principado avanzará en la automatización de trámites y en el uso de la inteligencia artificial, pero con garantías: siempre habrá supervisión humana y mecanismos para asegurar la transparencia y el buen uso de estas herramientas.
-Menos barreras, más facilidades. Se regula la figura de los agentes habilitados, profesionales como gestores o trabajadores sociales que podrán realizar trámites en nombre de otras personas. Esta medida es especialmente importante para las zonas rurales o los colectivos con menos habilidades digitales.
-Premiar la responsabilidad. Quienes reconozcan un error y paguen de modo voluntario podrán ver reducida una sanción hasta en un 50%. Esta medida está pensada para agilizar procesos y evitar batallas administrativas.
-Simplificar es avanzar. La Administración se reordena: se redistribuyen competencias para evitar atascos y se mejoran los sistemas de planificación normativa. También se creará un registro único de contratos para facilitar el seguimiento de la información relacionada con la contratación pública.
-Proteger y aprovechar el patrimonio rural para construir futuro. La reforma incorpora medidas que permiten nuevos usos, compatibles y respetuosos, en hórreos, paneras y cabazos, con el fin de conservar estas construcciones tradicionales y favorecer su utilización turística o social.
La ley forma parte de una agenda más amplia de reformas para modernizar el modelo administrativo y garantizar que Asturias pueda competir en oportunidades, destaca el Principado.
«Pone al día a la administración»
Según el socialista Ricardo Fernández, esta reforma «pone al día la administración» y supone un paso más para disponer de una administración «más ágil, moderna y eficiente, sin merma de garantías para la ciudadanía ni desvanecimiento de la función de control del poder público».
En su opinión, no es una norma más, tendrá un efecto inmediato en la reducción de trámites administrativos dentro de las competencias autonómicas y abrirá la puerta a los servicios personalizados con pleno respeto al régimen jurídico, a la implantación del principio general de simplificación administrativa en todo el sector público y a la regulación de la sede electrónica.
Desde Convocatoria por Asturies, Xabel Vegas ha incidido en que la simplificación administrativa es una de las grandes demandas actuales y que con esta ley se dan «pasos decididos» hacia la modernización sin que se vea afectada la seguridad jurídica y el espíritu garantista, especialmente en materia de medio ambiente y de derechos de los trabajadores. Se conseguirá, ha añadido, reforzando la digitalización, simplificando trámites, reduciendo tiempos, creando nuevos registros electrónicos, regulando los protocolos de actuación y consolidando un marco de transparencia y eficiencia en los procedimientos mediante la digitalización y nuevas herramientas como la inteligencia artificial.
La diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé, también mostró su apoyo al dictamen porque «es evidente que la administración asturiana precisaba de una actualización jurídica y simplificar trámites con garantía» y porque esta norma puede resultar «realmente útil» para acortar los plazos en ayuda a la dependencia, discapacidad, vivienda, becas o ayudas a la conciliación.
Oportunidad perdida
Para el popular José Agustín Cuervas-Mons, sin embargo, hubiese sido mejor derogar la ley reformada y hacer una nueva porque esta reforma «no simplifica nada o simplifica muy poco» y es una «oportunidad perdida» para Asturias porque «no va a resolver situaciones ni de ciudadanos, ni de autónomos, empresarios en su relación con la administración». Tras señalar que de las 33 enmiendas planteadas por su grupo, 24 han sido rechazadas, ha afirmado que si esta ley es el resultado de la guerra contra la burocracia de la que habla el presidente, Adrián Barbón, hay que decir que «no es ni una escaramuza, es un brindis al sol».
Para Vox, según Gonzalo Centeno, no puede haber seguridad jurídica cuando cada tres años se ha modificado esta ley que, aunque da pasos hacia la simplificación, no está a la altura de lo que necesitan los asturianos porque este proyecto «es chatarra y no da solución real a los problemas burocráticos». En su opinión, son sólo parches que no solucionan los auténticos cuellos de botella que hay porque «aborda lo fácil y se deja intacta la mayor parte de la mochila burocrática que sufren los asturianos» con lo que esta ley «no cambia nada» y supone una oportunidad perdida, informa Efe.
El diputado de Foro, Adrián Pumares, ha reconocido que hace falta una simplificación de trámites administrativos, pero que esta reforma «no va a modernizar ni agilizar la administración del Principado porque es cosmética y superficial» y supone una oportunidad perdida porque «no afronta los problemas reales que lastran la eficacia de la administración ya que ni simplifica, ni elimina tramites, ni reduce cargas, ni mejora la seguridad jurídica».