Arte que suena a tradición: la artista asturiana que convierte panderetas en lienzos
Asturias
Oriunda de Porrúa, Nieves González comenzó a personalizar este instrumento por casualidad; ahora sus diseños triunfan en redes sociales y cuenta con una lista de espera que se prolonga hasta 2028
24 Feb 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Las expresiones artísticas pueden recogerse de muchas maneras; cada artista deja huella de sus creaciones de formas diferentes: los músicos lo hacen a través de las canciones, los escultores mediante sus tallas y los pintores dejan constancia de su arte en los lienzos. Pero hay muchas más formas. La artista asturiana Nieves González ha optado por plasmar su arte en un instrumento musical tradicional asturiano: la pandereta. Oriunda de Porrúa, González recoge los elementos típicos de la región a través de sus ilustraciones, que quedan reflejados en el parche de este instrumento.
Nieves González estudió el grado en Bellas Artes y, aunque desde el principio tuvo claro que optaría por el camino de la docencia, «siempre tienes detrás de la oreja ese pensamiento de si podrías vender algo como artista». Tras finalizar el grado, comenzó a estudiar el máster del profesorado y, al año siguiente, inició su carrera profesional como docente, pero también quiso hacer caso a ese pensamiento que rondaba por su cabeza. «Participé en algunas exposiciones, fui seleccionada en dos ocasiones para la Muestra de Artes Plásticas del Principado de Asturias; también estuve presente en la Feria de Arte de Oviedo. Pero en todo ese tiempo no conseguí sacar ni un duro», recuerda González.
Tras más de diez años participando en exposiciones y a punto de tirar la toalla, a Nieves González le llegó el encargo que lo cambiaría todo. «Una chavala de mi pueblo me pidió que le pintara la pandereta. A raíz de eso, durante el confinamiento aproveché para pintar una pandereta mía que tenía en casa y decidí subirla a Instagram». Tras su publicación, los encargos no tardaron en llegar. «Cada vez más gente quería que diseñase sus panderetas; todo fue creciendo poco a poco a través de las redes sociales».
Seis años después de aquella primera ilustración plasmada en el instrumento tradicional asturiano, Nieves González acumula ahora una lista de espera que llega hasta 2028. Sus ilustraciones no dejan indiferente a nadie. Sus diseños llevan parte de su arte, pero también de la historia de sus propios clientes. «Todas las panderetas son distintas. Son los clientes quienes me dicen qué es lo que quieren; hay gente que lo tiene muy claro y hay otros con los que hay que ir elaborando poco a poco el tema». Pero si hay algo que todas sus ilustraciones tienen en común es que los elementos del Principado son los indiscutibles protagonistas. «Siempre me ha gustado mucho la música tradicional, la cultura de los pueblos y las tradiciones en general; es algo que defiendo mucho y que, inevitablemente, siempre he acabado tirando por ello».
Con líneas gruesas y colores planos, las ilustraciones representan por sí solas el estilo propio de la artista. Aunque, según asegura Nieves, no siempre fue así. «Cuando empecé pintaba con un estilo mucho más realista. Con 18 años, en la carrera, te piden algo imposible: que marques tu propio estilo, algo que creo que nunca me salió. Fui descubriendo mi estilo por casualidad y eso creo que es algo que me define mucho; a mí lo que me ha ido bien es no planear las cosas».
A lo largo de su carrera artística, Nieves ha tenido además la oportunidad de colaborar con otras marcas asturianas, como Puru Remangu, una oportunidad que, según asegura la artista, «también ayudó a impulsar mis diseños».
Mientras Nieves González continúa desarrollando su carrera como docente, trabaja por llevar sus panderetas personalizadas y el resto de sus ilustraciones a todos los rincones de Asturias y espera que este proyecto «perdure en el tiempo y que la tradición nunca pase de moda».