Pablo Begega, el asturiano que aspira a convertirse en el mejor mecánico del país: «Empecé en esto para poder tener mi propio coche y poder trastear en él»
Asturias
El asturiano es uno de los diez finalistas del concurso MVP del Taller, que se disputará en Zaragoza el 9 y 10 de abril
24 Mar 2026. Actualizado a las 05:00 h.
El mecánico asturiano Pablo Begega se ha clasificado como uno de los diez finalistas del concurso MVP del Taller, una competición en la que los mejores profesionales del país ponen a prueba sus habilidades. La final se celebrará los próximos 9 y 10 de abril en Zaragoza, donde el asturiano intentará hacerse con el primer puesto del podio, un logro que ya consiguió en 2019 y que volvió a rozar en 2021, cuando se alzó con la medalla de plata.
El concurso MVP consta de tres pruebas. La primera de ellas, Pablo la superó sin mayor problema, lo que le permitió situarse entre los 50 mejores clasificados. Tras su clasificación, llegaba el momento de enfrentarse a la segunda prueba: el tipo test. Aunque el asturiano ya era un veterano en el concurso, la prueba teórica no fue como esperaba. «Fue más difícil que en años anteriores; la verdad es que me esperaba otra cosa. Había preguntas complicadas que había que leer más de una vez. Pero es normal, cada año la dificultad es mayor; buscan sacar al máximo la profesionalidad de la gente que participa», explica Begega.
A pesar de la dificultad del examen, Pablo terminó satisfecho con su prueba. «Cuando terminé sentí que lo había hecho bien; a mí con eso ya me valía». Tras un tiempo de incertidumbre llegó la gran noticia: Pablo había conseguido entrar entre los diez mejores resultados, lo que le daba un pase directo a la final del concurso MVP del Taller.
El próximo mes de abril, Begega deberá viajar hasta Zaragoza para demostrar, una vez más, sus buenas habilidades como mecánico. Y, aunque el asturiano afronta con ilusión y optimismo la competición, es consciente de que ganar «es muy complicado». «Depende mucho de la situación personal de cada uno. Llegar a la final ya es motivo de orgullo; supone estar entre los mejores a nivel nacional. Si se gana, bien, y si no, también». Aunque Pablo es consciente de que se trata de una competición, para él llegar a la final es una oportunidad para reunirse con compañeros del oficio. «Intercambiamos impresiones, nos preguntamos cosas y compartimos información», señala el asturiano.
Aunque Pablo Begega se encuentra ahora entre los mejores mecánicos del país, su vinculación con la profesión comenzó casi por casualidad. Decidió estudiar mecánica, chapa y pintura «por no estar tirado en casa. Vi que había el grado en Noreña y decidí apuntarme». Pero, en un principio, la mecánica no era su gran pasión. «Empecé en esto para poder tener mi propio coche y poder trastear en él», pero tras finalizar sus estudios el mundo del motor le atrapó.
Hizo las prácticas en varios talleres reconocidos, hasta que años después decidió montar su propio negocio. La empresa estuvo activa durante cinco años, hasta que Avilauto le dio a Pablo una oportunidad. «Empecé con ellos y aquí me quedé».
Durante sus más de quince años vinculado a la profesión, Begega ha tenido la oportunidad de trabajar con un sinfín de coches, aunque de los que más ha aprendido son de sus propios turismos. «A mí los coches me dan igual, me da igual la marca; lo que me gusta es trastear con ellos, estudiarlos, cambiar piezas. Luego, cuando tengo un problema o cuando un cliente viene con un coche como el mío, ya sé, casi a ciencia cierta, dónde está el problema. He tenido muchísimos coches; cuando me aburro, los vendo o los cambio y sigo aprendiendo».
Y es precisamente esta curiosidad y esa inquietud que se despierta en Pablo cada vez que se enfrenta a un nuevo modelo la que ha llevado al asturiano a ser uno de los mejores profesionales de su sector en el país.