Asturias, entre las comunidades más afectadas por la «incertidumbre geopolítica»
Asturias
Un informe del BBVA indica que el peso de la industria en la economía regional y su dependencia energética aumentan la vulnerabilidad
27 Mar 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Las condiciones estructurales de la economía asturiana, marcadas por un elevado peso de la industria manufacturera y la necesidad de un suministro energético intensivo, sitúan a la comunidad en una posición de especial vulnerabilidad en el actual contexto de inestabilidad geopolítica. Así lo indica el informe Observatorio Regional Marzo 2026 elaborado por BBVA Research, que apunta que el encarecimiento de la energía derivado de los conflictos internacionales impacta de forma directa en la competitividad del Principado. Según su balance, Asturias se encuentra en el grupo de territorios más afectados frente a las comunidades en las que el peso del turismo es más elevado y resultan menos afectadas por la guerra.
En su balance concreto realizado para Asturias, el servicio de estudios de BBVA ofrece un panorama de augurios con un crecimiento contenido todavía marcado por retos demográficos persistentes. Para el año 2026, la previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) se sitúa en el 2%, una cifra que coloca a la comunidad autónoma por debajo de la media nacional prevista del 2,4%. El arranque del ejercicio muestra un dinamismo limitado, situando a Asturias, junto a Extremadura, entre las regiones con menor tracción económica en el primer trimestre. No obstante, el informe proyecta una aceleración para 2027, año en el que el PIB podría alcanzar el 2,4% de crecimiento anual, impulsado en gran medida por la inercia del gasto público y la indexación de las pensiones en una población altamente envejecida.
La vulnerabilidad del tejido productivo asturiano reside principalmente en la intensidad de su consumo energético.Según este informe, Asturias se posiciona como la comunidad autónoma con mayor gasto energético por unidad de PIB en su industria manufacturera, consumiendo cerca de 25 euros por cada 1.000 euros de PIB generado. Esta cifra contrasta radicalmente con comunidades como Madrid, donde el coste apenas llega a los 3 euros. La industria del Principado es mayoritariamente eléctrica, lo que la hace extremadamente sensible a las interrupciones en las cadenas de suministro y a la volatilidad de los precios mayoristas. Además, su carácter exportador hacia mercados fuera de la Unión Europea y su exposición a los aranceles internacionales complican la recuperación de los niveles de producción previos a la crisis. Para BBVA Research esta dependencia no es solo un factor coyuntural por la guerra, sino un desafío estructural que condiciona la productividad del Principado.
A nivel nacional, el informe de BBVA Research dibuja una España que avanza a dos velocidades, donde la incertidumbre geopolítica compensa las sorpresas positivas de los datos de actividad recientes. Mientras que las comunidades del Cantábrico y del norte, intensivas en industria y exportaciones de bienes, ven limitado su avance por los costes de producción, las regiones del arco mediterráneo, las islas y Madrid actúan como motores de la expansión. Este ventaja del sureste se apoya en el turismo extranjero y el crecimiento de las exportaciones de servicios no turísticos. El PIB nacional mantiene una previsión de crecimiento sólido del 2,4% tanto para 2026 como para 2027, aunque con el riesgo latente de que nuevos shocks energéticos resten décimas a esta proyección y añadan presión a la inflación.
En conclusión, el balance general del informe para el conjunto del país muestra una economía que ha transformado su modelo hacia los servicios y el consumo interno, pero que aún arrastra cuellos de botella en la inversión y la productividad. La inmigración y el aumento de la tasa de participación laboral están siendo fundamentales para sostener el crecimiento y evitar la falta de mano de obra, especialmente en las zonas con mayor tracción económica. Sin embargo, retos como el acceso a la vivienda y la saturación de los nodos de distribución eléctrica se presentan como obstáculos transversales que podrían frenar el potencial de desarrollo a largo plazo.