La Voz de Asturias

Asturias necesita construir 21.000 viviendas nuevas en los próximos cinco años

Asturias

Marcos Gutiérrez Redacción
Construcción de vivienda nueva. ARCHIVO

Un estudio de CaixaBank Research determina que, pese a que el Principado «es una de las regiones que menor déficit habitacional acumula» desde 2021, los nuevos inmuebles erigidos en ese tiempo solo han podido alojar al 60% de los hogares creados

13 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Un estudio de CaixaBank Research determina que en el Principado de Asturias habría que construir en torno a 21.000 viviendas para acabar con el déficit de oferta actual de pisos, en relación con los hogares creados en la región.

En el Principado, la vivienda terminada en el periodo 2021-2025 ha sido de 9.200 inmuebles, mientras que en el cómputo nacional ha sido de 466.500. En España, en ese mismo lapso temporal se han creado 1.207.400 hogares, mientras que en Asturias la cifra ha sido de 14.600, aproximadamente. La vivienda terminada en 2025 en España se cifró en 91.900 unidades, de las que 1.700 se completaron en Asturias.

Fuentes de la entidad destacan a La Voz que Asturias que «es una de las regiones que menor déficit habitacional acumula en los últimos 5 años». En este sentido, «mientras que el déficit a nivel nacional supera levemente las 740.000 viviendas», entre 2021 y 2025, el déficit en Asturias «apenas asciende a unas 5.400 viviendas, menos del 1% del déficit total nacional» (el 0,7%, en concreto). Ese déficit en la región equivale al 37% de los hogares creados en Asturias, «lo que supone que la nueva vivienda solo ha podido alojar al 60% de los hogares creados».

Para cerrar el déficit actual en Asturias en los próximos 5 años, concluyen desde CaixaBank Research, haría falta construir 4,2 miles de viviendas al año en ese periodo, «lo que supone casi duplicar el ritmo actual de producción de vivienda». Los expertos de CaixaBank Research realizan este cálculo bajo el supuesto de una moderación en la creación de hogares, de en torno al 18%. Asimismo, esta estimación se lleva a cabo bajo el supuesto de que toda la producción de vivienda se destina a cubrir necesidades de vivienda «no a demanda de extranjeros, segundas residencias, etc...».

Respuesta «insuficiente» en la construcción de obra nueva

De acuerdo con el análisis, «España ha acumulado un déficit de vivienda, que ya supera las 730.000 unidades, como consecuencia de una intensa creación de hogares y de una respuesta insuficiente en la construcción de obra nueva».

Desde 2021, en España se han creado 1.207 millones de hogares, mientras que tan solo se han terminado 474.000 viviendas, lo que deriva en un déficit de al menos 734.000 viviendas, «que se extiende a todas las provincias del territorio español, con las únicas excepciones de Guipúzcoa, Cáceres y Soria».

Casi la mitad del déficit nacional (49%) se concentra en apenas cinco provincias que, por orden de mayor a menor, son Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia. Según el documento, los visados de obra nueva en España aumentaron un 11,8% en 2025 (vivienda libre y VPO), una tasa inferior a la de 2024 (24,6%), si bien cerca del 34% de las provincias españolas registraron descensos.

En lo que respecta al contraste entre el déficit de vivienda, expresado como porcentaje sobre el total de hogares creados desde 2020 en cada provincia, con los visados de obra nueva concedidos el pasado ejercicio, expresados como porcentaje del déficit de vivienda acumulado en la provincia, se comprueba que el incremento de la oferta de nuevos inmuebles no se da necesariamente donde su carencia es más acuciante.

En este sentido, el estudio de CaixaBank Research detecta una relación «claramente negativa» entre el déficit acumulado de pisos y el crecimiento de los visados, lo que «revela importantes desajustes territoriales». De este modo, en provincias con déficits relativos más elevados, caso de Tarragona, Castellón, Murcia o Almería, entre otras, los nuevos visados «ni siquiera cubren un 10% del déficit», mientras que otras con menores necesidades, como Sevilla, Navarra, Córdoba o Asturias, «muestran una elevada intensidad en la nueva construcción».

De acuerdo con los autores del informe, «este patrón apunta a la existencia de restricciones locales» (de suelo, regulación, costes o capacidad administrativa), que «limitan la respuesta de la oferta precisamente en los mercados más tensionados y contribuyen a la persistencia del desequilibrio estructural». Y es por ello que, para los autores de este análisis, «mientras este desajuste persista, el déficit seguirá acumulándose en las provincias más tensionadas, manteniendo la presión al alza sobre los precios y dificultando la accesibilidad».

Escenarios para la corrección del déficit de vivienda

CaixaBank Research contempla tres escenarios alternativos para analizar cómo podría evolucionar el déficit de vivienda en España durante los próximos 15 años, los cuales, en términos acumulados, suponen en todos los supuestos una producción total cercana a cuatro millones de viviendas, «si bien difieren de forma significativa en los ritmos de construcción y en la dinámica de creación de hogares».

El escenario uno, o 'tendencial', proyecta que el déficit de vivienda alcanzaría su máximo en 2029, con unas 922.000 viviendas, y no se corregiría completamente hasta 2037. Este escenario se apoya en dos supuestos principales. El primero es una oferta «que crece de forma gradual, con tasas anuales del 14%-16% permitiendo al sector promotor alcanzar las 200.000 viviendas terminadas en 2031, tras lo cual seguiría avanzando, pero a un ritmo más moderado, aproximándose a las 400.000 viviendas en 2037».

El segundo supuesto es «una leve moderación de la creación de hogares, hasta alrededor de 180.000 unidades netas anuales a partir de 2028 y contempla un repunte más intenso de la oferta en los próximos años, bajo el supuesto de que el sector promotor logra resolver los cuellos de botella actuales y aumenta la producción a ritmos por encima del 20% anual entre 2028 y 2031, lo que supondría estar finalizando casi unas 300.000 viviendas en 2031». En este caso, el déficit alcanzaría su máximo en 2028 (alrededor de 900.000 viviendas) y desaparecería ya en 2034.

Por último, en el tercer escenario se supone «una moderación más acusada en la formación de hogares», precisamente como consecuencia de las dificultades de acceso a la vivienda y de la escasez de oferta. Se asume «un descenso progresivo en la creación neta de hogares hasta estabilizarse en torno a 150.000 unidades anuales a partir de 2031. Con una trayectoria de la oferta similar a la del escenario tendencial, el déficit alcanzaría su máximo en 2029 (unas 931.000 viviendas) y se corregiría más rápidamente», llegando a desaparecer en 2036.


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