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Asturias perfila su nueva tasa turística: cuánto costará, quién la pagará y cómo funcionará

Asturias

Nel Oliveira Redacción
Vista del centro de LLanes

El Principado asumirá la recaudación y se transferirá trimestralmente a cada ayuntamiento, que podrá aplicarla de forma voluntaria y elegir la cuantía concreta dentro de unos baremos

17 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.

La futura tasa turística de Asturias vuelve a situarse esta semana en el centro del debate político y económico tras la reunión mantenida el pasado lunes entre la vicepresidenta del Principado y consejera de Turismo, Gimena Llamedo; y la Federación Asturiana de Concejos (FACC). En ese encuentro, el Gobierno autonómico confirmó algunas de las claves esenciales del modelo que prepara para Asturias: la aplicación será voluntaria para cada ayuntamiento, los concejos tendrán capacidad para decidir la cuantía concreta del recargo y el Principado asumirá la gestión de la recaudación. Un día después, en la reunión con la Mesa de Turismo de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), el Ejecutivo avanzó además nuevas precisiones sobre el funcionamiento de la medida, entre ellas que la tasa se cobrará por un máximo de cinco noches y que las cuantías previstas oscilarán, inicialmente, entre 0,5 y 2,5 euros por pernoctación según el tipo de alojamiento.

A día de hoy, la tasa turística en Asturias todavía no está aprobada y sigue en fase de anteproyecto de ley. El texto continúa en elaboración por parte del Gobierno del Principado y aún debe superar distintos trámites antes de entrar en vigor. Ahora, tras la ronda de contactos con ayuntamientos, empresarios y agentes del sector, el documento pasará a información pública, posteriormente deberá ser aprobado por el Consejo de Gobierno y, finalmente, debatido y votado en la Junta General del Principado. Por tanto, muchas cuestiones todavía pueden sufrir modificaciones durante la negociación parlamentaria.

¿Cómo funcionará en la práctica la nueva tasa turística de Asturias?

Lo que sí ha confirmado ya el Ejecutivo autonómico es que el modelo elegido será el de un recargo municipal sobre las estancias turísticas. Eso significa que la ley autonómica fijará un marco general —con importes, límites y condiciones— pero serán los ayuntamientos quienes decidan finalmente si aplican o no la tasa en su concejo. Cada municipio tendrá autonomía para aprobar su propia ordenanza y modular el porcentaje del recargo hasta el límite que finalmente establezca la norma regional. La intención del Principado es que el sistema funcione de forma similar al de otras comunidades autónomas y destinos turísticos europeos donde ya existe este tipo de gravamen. La tasa recaería, por tanto, sobre las pernoctaciones en establecimientos turísticos y no sobre otras actividades relacionadas con el turismo. Según ha explicado el Gobierno asturiano, la fórmula jurídica escogida está basada en modelos ya avalados en otros territorios.

En cuanto a las cuantías, la única referencia oficial conocida hasta el momento es la avanzada esta semana por la vicepresidenta autonómica. El anteproyecto contempla importes que irían aproximadamente desde los 0,5 euros hasta los 2,5 euros por persona y noche, dependiendo del tipo de alojamiento turístico. Aunque todavía no se ha concretado públicamente el reparto exacto por categorías, cabe pensar que el planteamiento inicial apunta a que los establecimientos de mayor nivel o precio soportarían las cuantías más elevadas, mientras que alojamientos rurales, hostales o categorías inferiores tendrían importes menores.

Turistas en Oviedo, en la plaza del CarbayónJ.L.Cereijido | EFE

Máximo de 5 noches y exenciones para menores, federados y personas discapacitadas

Otro de los aspectos ya aclarados es el límite temporal del cobro. La tasa turística se aplicaría únicamente durante un máximo de cinco noches consecutivas por estancia. Es decir, un visitante que permanezca más tiempo en Asturias dejaría de pagar la tasa a partir de la sexta noche. También se conocen ya algunas de las exenciones previstas en el borrador del anteproyecto. Según ha adelantado el Principado, no tendrán que pagar la tasa turística los menores de 18 años, las personas con una discapacidad igual o superior al 65% y los deportistas federados que participen en competiciones celebradas en Asturias. Por ahora no se han confirmado más excepciones oficiales.

La previsión del Gobierno asturiano es que el cobro de la tasa se realice a través de los propios establecimientos turísticos, que actuarían como intermediarios recaudadores. Hoteles, apartamentos turísticos, campings, alojamientos rurales u otros negocios similares serían quienes cargarían el importe al cliente y posteriormente lo ingresarían a la administración. Precisamente este es uno de los puntos que más rechazo ha generado entre parte del empresariado turístico, que considera que la medida aumentará la burocracia y la carga administrativa para las empresas. El Principado ha anunciado, no obstante, que será la propia administración autonómica quien centralice la recaudación para simplificar el proceso. Por tanto, la idea planteada hasta ahora es que el Gobierno regional recaude el dinero y posteriormente transfiera trimestralmente los fondos a cada concejo.

¿A dónde irá destinado el dinero recaudado de la tasa turística?

Respecto al destino de la recaudación, el Ejecutivo autonómico sostiene que los ingresos deberán emplearse en actuaciones vinculadas al turismo y a los costes asociados al aumento de visitantes. Entre los posibles usos mencionados por el Principado figuran la mejora de los destinos turísticos, la conservación de espacios naturales, la movilidad, la desestacionalización del turismo, la profesionalización del sector o la financiación de servicios públicos que soportan una mayor presión turística. El Gobierno también ha defendido la tasa como una herramienta para favorecer la convivencia entre residentes y visitantes y para compensar los llamados «gastos extraordinarios» derivados de la actividad turística.

Turistas visitan el castro de Noega, conocido también por castro de la Campa Torres, desde donde se disfrutan las vistas de la ciudad de GijónAlberto Morante

Uno de los debates todavía abiertos es si todos los concejos aplicarán finalmente la tasa o si habrá diferencias importantes entre municipios. Precisamente esa posibilidad preocupa a parte del sector empresarial, que teme una desigualdad competitiva entre destinos turísticos asturianos. El Ayuntamiento de Gijón, por ejemplo, ya ha descartado inicialmente implantarla al considerar que podría perjudicar la desestacionalización turística. También existe discusión sobre si la tasa debería aplicarse únicamente en temporadas de alta ocupación o durante todo el año. La patronal turística defiende limitarla a periodos concretos de máxima afluencia, mientras que el Principado, por el momento, no ha anunciado ninguna diferenciación estacional en el borrador conocido.

Otra incógnita pendiente afecta a los cruceros. La diputada de Somos Asturies, Covadonga Tomé, ha reclamado que la futura tasa turística incluya también a los pasajeros de cruceros que llegan a Asturias. Sin embargo, el Gobierno autonómico todavía no ha aclarado públicamente si ese supuesto quedará finalmente incorporado al texto definitivo. Por tanto, el debate político continúa además abierto dentro y fuera del Parlamento asturiano. Mientras organizaciones empresariales y parte del sector turístico rechazan frontalmente la medida al entender que puede restar competitividad a Asturias, otras entidades sociales y sindicales respaldan la implantación de la tasa siempre que los fondos se destinen a mejorar servicios públicos, movilidad o sostenibilidad turística.


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