La Voz de Asturias

Un verano de aventura en Asturias: del PACO a los descensos, tirolinas y barrancos

Asturias

Nel Oliveira Asturias
Picu Urriellu

Descensos en canoa, surf, barranquismo, vías ferratas, kayak de mar, puentes tibetanos o parques en los árboles convierten la región en un gran escenario al aire libre

02 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Si hay una comunidad donde el verano se vive al aire libre, esa es Asturias. La combinación de costa, montaña y una extensa red de ríos ha convertido al Principado en uno de los principales destinos de turismo activo del norte de España. Aunque la región cuenta con un único parque acuático propiamente dicho, el Parque Acuático de Corvera (PACO), la oferta de actividades multiaventura se extiende por todo el territorio y permite elegir entre experiencias familiares y propuestas con mayores dosis de adrenalina.

Ya desde hace varios años, el turismo activo se ha consolidado como uno de los grandes reclamos del verano asturiano. Descensos en canoa, rafting, barranquismo, surf, kayak de mar, parques de aventura en los árboles, vías ferratas, puentes tibetanos, rutas en quad, espeleología o senderismo forman parte de un amplio catálogo que aprovecha al máximo la diversidad natural asturiana y que tiene en el oriente del Principado uno de sus principales focos. Además, dentro de esa oferta destaca el Parque Acuático de Corvera, más conocido como el «PACO», el único recinto de estas características existente en Asturias. Una instalación que afronta este verano su tercera temporada con todos los servicios ya preparados. El recinto, con un aforo máximo para 650 personas, ocupa una superficie de 4.228 metros cuadrados y dispone de piscinas con distintas instalaciones acuáticas, zonas verdes, merendero, solárium y terraza con servicio de restauración.

Parque Acuático de CorveraCedida

No obstante, más allá del PACO, el agua sigue siendo la gran protagonista del verano asturiano. El descenso del Sella continúa siendo la actividad estrella y una de las imágenes más reconocibles del turismo en la región. Cada temporada, miles de personas se lanzan a recorrer en canoa el famoso río entre Arriondas y Ribadesella, una experiencia apta para familias y grupos de amigos que ha dado lugar a una potente red de empresas especializadas. Alrededor del Sella se concentra buena parte de la industria del turismo activo. Un gran número de empresas ofrecen, además de la tradicional bajada en canoa, actividades como rafting, barranquismo, espeleología, rutas senderistas o parques de aventura. De hecho, muchas de ellas han contribuido a convertir el oriente asturiano en uno de los grandes referentes nacionales del sector.

Descenso en canoaCedida

Por otro lado, la montaña ha ganado protagonismo en los últimos años. Los Picos de Europa y su entorno permiten practicar barranquismo, una disciplina que combina senderismo, saltos, rápeles y descensos por cauces fluviales. También se han popularizado las vías ferratas, recorridos equipados con peldaños y cables de seguridad que acercan la escalada a un público mucho más amplio. Uno de los espacios más singulares se encuentra en Ponga, donde las tirolinas, los puentes tibetanos y las pasarelas suspendidas aprovechan la espectacularidad del desfiladero de Los Beyos para ofrecer algunas de las experiencias más llamativas del Principado. Las propuestas en altura también tienen cabida en los parques de aventura instalados entre árboles, con circuitos adaptados a distintas edades y niveles. Tirolinas, puentes colgantes y pruebas de equilibrio se han convertido en una alternativa cada vez más demandada por las familias.

La costa asturiana también aporta otra dimensión a la aventura. Las playas de Llanes, Ribadesella, Salinas o Tapia de Casariego son desde hace años puntos de referencia para los aficionados al surf. Junto a las escuelas especializadas, cada vez son más habituales las propuestas de paddle surf y kayak de mar, que permiten recorrer acantilados o cuevas desde una perspectiva diferente. La aventura, por otro lado, también puede discurrir bajo tierra. La abundancia de cavidades naturales ha favorecido el desarrollo de la espeleología, una modalidad que permite descubrir cuevas y galerías poco conocidas y que suele combinarse con otras actividades de montaña. A ello se suman rutas en bicicleta, recorridos en vehículos todoterreno o excursiones guiadas por espacios naturales de enorme valor paisajístico.

Todo ello configura una oferta que trasciende la idea tradicional del turismo de verano. Y es que a pesar de que Asturias dispone, por el momento, de un único parque acuático, cuenta con algo mucho más difícil de replicar: un inmenso escenario natural que funciona como un auténtico parque de aventuras al aire libre.


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