La Voz de Asturias

Nueve de cada diez adolescentes asturianos usan redes sociales: acceden a ellas con apenas 12 años

Asturias

Sergio M. Solís REDACCIÓN
Jóvenes usando redes sociales en sus móviles.

Un informe de UNICEF dibuja una juventud hiperconectada. Más de la mitad de los encuestados habla con desconocidos por internet y el 6% presenta un uso problemático de las redes

29 Jun 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Los adolescentes asturianos viven conectados. Ocho de cada diez ya tienen teléfono móvil propio, acceden a él por primera vez a los 11,2 años de media y más del 90% están registrados en alguna red social. Son algunos de los datos que recoge el informe «Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital» de UNICEF, un amplio estudio que radiografía la relación de niños y jóvenes del Principado con la tecnología y que, junto a las oportunidades que ofrece el entorno digital, alerta también de riesgos crecientes relacionados con la salud mental, el acoso, la violencia y la exposición temprana a contenidos inapropiados.

La penetración de la tecnología es prácticamente universal. El 81,8% del alumnado asturiano dispone de smartphone propio, una cifra que alcanza el 93,3% entre quienes cursan Bachillerato o Formación Profesional. Incluso en los últimos cursos de Primaria, el porcentaje ya alcanza el 45,1%. Además, cuatro de cada diez menores duermen habitualmente con el móvil en su habitación y casi la mitad de ellos reconoce utilizarlo durante la madrugada.

Las redes sociales forman parte del día a día de los adolescentes asturianos. El 91,6% tiene presencia en al menos una plataforma y tres de cada cuatro están registrados en tres o más. WhatsApp, YouTube, TikTok e Instagram son las aplicaciones más populares. El fenómeno alcanza también a edades tempranas. Casi el 74% del alumnado de Primaria ya tiene perfil en alguna red social. Uno de cada tres mantiene además cuentas públicas abiertas a cualquier usuario.

El informe detecta que el 6% del alumnado presenta indicios de un uso problemático de las redes sociales, una situación especialmente frecuente entre las chicas, donde la prevalencia alcanza el 8,6%. UNICEF advierte de que estos jóvenes muestran peores indicadores de bienestar físico y psicológico, mayores niveles de ansiedad, depresión y somatización, así como un riesgo suicida que triplica al del resto de sus compañeros.

La investigación también pone el foco en las situaciones de violencia. El 26,8% del alumnado asturiano ha sufrido algún tipo de victimización escolar y el 3,2% asegura estar padeciendo acoso en la actualidad. En el ámbito digital, el 7,9% ha sido víctima de ciberacoso. Tanto las víctimas como quienes participan en estas dinámicas presentan mayores tasas de malestar emocional y un riesgo suicida hasta cuatro veces superior.

Otro dato que preocupa es la violencia filio-parental. El estudio detecta alguna manifestación de este tipo en el 80,7% de los hogares asturianos durante el último año y señala que en el 14% de los casos estas conductas se producen de forma frecuente. Las discusiones airadas con los progenitores afectan a casi siete de cada diez adolescentes y uno de cada cinco reconoce haber recurrido al chantaje emocional.

La exposición a riesgos online también aparece reflejada con claridad. Más de la mitad de los menores afirma hablar con personas desconocidas a través de internet y un 15,3% ha llegado a quedar en persona con alguien conocido exclusivamente por la red. Además, el 8,4% asegura haber recibido proposiciones sexuales de adultos a través de internet.

La pornografía constituye otro de los ámbitos analizados. El primer contacto se produce de media a los 12 años y el 28,1% de los estudiantes asturianos reconoce haber consumido este tipo de contenidos alguna vez. Entre los chicos, el porcentaje se dispara hasta el 44,2%. Más preocupante aún es que el 6,7% presenta patrones compatibles con un consumo problemático.

El informe aborda asimismo las relaciones afectivas. Uno de cada tres adolescentes que tiene o ha tenido pareja asegura haber sufrido violencia digital de forma frecuente, principalmente a través de conductas de control sobre amistades, ubicación o revisiones del teléfono móvil sin consentimiento.

Frente a estos riesgos, el estudio identifica también elementos positivos. Los jóvenes asturianos valoran de forma notable sus relaciones de amistad y su entorno escolar, y más de la mitad manifiesta una creciente necesidad de desconexión digital. Además, el 48,1% reclama más actividades de educación afectivo-sexual en los centros educativos, mientras que dos de cada tres reconocen que la sexualidad sigue siendo un tema del que apenas se habla en casa.


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