De Booking a Facebook: las redes sociales se abren paso como nueva forma de reservar vacaciones «de tú a tú» en Asturias
Asturias
Grupos especializados y redes de contacto entre alojamientos permiten cubrir cancelaciones y encontrar plazas de última hora mediante un trato más directo entre propietarios y viajeros
12 Jul 2026. Actualizado a las 12:24 h.
«Asturias. Última disponibilidad. 800 euros: del 9 agosto al 16 agosto. Apartamento zona Luarca- Navia-Puerto de Vega». «Busco alquiler vacacional del 8 al 14 de agosto». «Disponible piso vacacional en el pueblo costero de Candas, días libres tanto en julio como en agosto». A simple vista, estas frases parecen unos mensajes más de los muchos que circulan cada día por las redes sociales. Sin embargo, detrás de ellos se esconde una nueva forma de proponer, buscar y reservar vacaciones que está ganando presencia en Asturias.
En grupos y perfiles creados específicamente para ello, propietarios de viviendas vacacionales y turistas entran en contacto de manera directa, «de tú a tú», para cubrir huecos libres, resolver cancelaciones inesperadas o encontrar alojamiento a pocos días del viaje. El fenómeno es relativamente reciente, ya que grupos como Alquiler Vacacional en Asturias, uno de los más activos en este ámbito, fueron creados hace algo más de un año. El caso es que ya acumula decenas de publicaciones en las que propietarios y potenciales visitantes buscan hacer coincidir oferta y demanda fuera de los canales tradicionales.
La lectura que se puede hacer de esta tendencia es que reservar unas vacaciones ya no pasa únicamente por buscar en las grandes plataformas digitales o acudir a las agencias de viaje. En Asturias una parte importante de la oferta turística se concentra en casas rurales, apartamentos y viviendas vacacionales y las publicaciones en redes sociales van ganando terreno como una fórmula complementaria que acerca de forma directa a propietarios y viajeros.
Así, como se decía anteriormente, grupos públicos de Facebook como Alquiler Vacacional en Asturias o Alquiler Vacacional Zona Norte España se han convertido en puntos de encuentro donde los alojamientos anuncian las fechas que todavía tienen disponibles y donde los potenciales visitantes publican sus necesidades cuando buscan una escapada de última hora. El resultado es una especie de mercado turístico digital en el que la conversación se produce de manera más cercana y personalizada, por lo que cambia la manera de organizar las escapadas estivales.
La dinámica es sencilla. Un propietario publica que tiene un alojamiento disponible en determinadas fechas libres para ‘x’ personas, ya sea porque no ha conseguido completar la ocupación o porque ha sufrido una cancelación, publicación que casi siempre va acompañada de fotografías para, de alguna manera, dar veracidad a lo que se publicita. A partir de ahí comienzan a aparecer comentarios de personas interesadas y, en la mayoría de los casos, la conversación se dirige a continuarla por mensaje privado hasta concretar una posible reserva. Al contrario, hay muchas publicaciones que son de personas que están buscando alojamiento en Asturias para unas fechas concretas o para una zona determinada. En esos casos, son los alojamientos turísticos los que contestan a la publicación abriendo hilo y ofreciendo lo que tienen disponible para tratar de captar a ese cliente.
Alba Pérez, de Apartamentos Rurales Casona del Campo, alojamiento ubicado en el occidente asturiano, reconoce que las grandes plataformas de reservas siguen siendo la principal fuente de clientes para negocios como el que atiende junto a su familia, pero destaca que las redes sociales se han convertido en una herramienta útil para complementar la visibilidad y tratar de cubrir las reservas. Según explica, estos canales resultan especialmente eficaces cuando aparecen huecos inesperados en el calendario: «las redes sociales las utilizamos mucho cuando te quedan huecos, bien porque no se han completado o porque ha habido cancelaciones». En esos casos, añade, la respuesta suele ser rápida porque «lo anuncias en esos perfiles dando toda la información y en poco tiempo surgen personas interesadas con las que después hablamos por mensaje privado. El trato es más coloquial y de tú a tú», matiza.
Ventajas y riesgos de los nuevos canales
A su entender, eso supone una ventaja para los alojamientos, ya que les permite establecer una relación más directa con el cliente y reducir la dependencia de intermediarios. Y es que, aunque incide en que las grandes plataformas continúan funcionando muy bien, también advierte de que conllevan costes importantes: «las grandes plataformas funcionan mucho, pero también se pagan comisiones muy elevadas dependiendo del contrato que tengas con cada una de ellas», apunta la misma.
No obstante, esta modalidad de publicitarse para conseguir reservas también tiene sus riesgos, reconoce Alba Pérez, que alerta de la necesidad de extremar las precauciones ante posibles anuncios irregulares. «Es cierto que también hay mucho fraude, por lo que hay que estar muy al loro», advierte, por lo que considera fundamental comprobar que los alojamientos ofertados cuentan con la correspondiente licencia y cumplen la normativa vigente. Igualmente, también señala que de 100 personas que pueden mostrar interés por un alojamiento que se publicita en esos grupos, «igual solo se materializan 3 reservas». En su caso, una vez que contactan por mensaje privado y se confirma el interés del cliente por el alojamiento, lo que hacen es dirigirlo a su web para que efectúen la reserva «y nosotros nos quedamos en soporte por si surge algún problema o necesitan ayuda», precisa.
La búsqueda de fórmulas más ágiles para gestionar la demanda turística también se trabaja desde el propio sector. La Asociación de Alojamientos Rurales de Asturias (ARCA) utiliza desde hace tiempo un grupo de WhatsApp que conecta a sus asociados y facilita la redistribución de clientes cuando un establecimiento ya no dispone de plazas. Su presidente, Jaime García, explica que lo que hace es que, cuando un alojamiento recibe una llamada para unas fechas en las que ya está completo, comparte la información en el grupo y otros establecimientos pueden contactar con esos viajeros si disponen de disponibilidad. «Lo ponemos ahí y al instante ya le llama quien tenga hueco para las fechas que se plantean», comenta.
Considera que estas fórmulas están demostrando ser especialmente útiles en un contexto marcado por las reservas de última hora, por lo que las reservas directas les son de gran ayuda para poder colgar el cartel de completo en sus alojamientos. «Ya hemos superado las mil reservas a través del sistema del Whatsapp, que nos sirve mucho, sobre todo, cuando tenemos cancelaciones. Además, hay que tener en cuenta que el turismo nacional es muy de última hora», destaca García.
Pese al auge de estas nuevas fórmulas, el sector no cree que vayan a sustituir a corto plazo a las plataformas tradicionales. La mayoría de las reservas continúa llegando a través de los grandes portales especializados y de las páginas web de los propios establecimientos. Sin embargo, en un mercado cada vez más competitivo, la combinación de plataformas tradicionales y nuevas formas de comunicación parece haberse convertido en una de las claves para mantener la ocupación durante la temporada turística, por lo que desde el propio sector confirman que las redes sociales y las herramientas de mensajería se están consolidando como un canal adicional que permite cubrir vacantes, captar viajeros indecisos y fomentar un contacto más cercano entre quien busca alojamiento y quien lo ofrece.