Fallece Maribel Sánchez, alma mater del Oviedo Moderno y pieza clave en los primeros pasos del Real Oviedo femenino
Azul Carbayón
«Las raíces del Oviedo Moderno en el Real Oviedo van a llevar siempre su nombre», dice María Suárez, directora general del Real Oviedo femenino
22 Jan 2026. Actualizado a las 18:22 h.
Oviedo, el Real Oviedo y el fútbol ovetense están de luto. Maribel Sánchez, alma mater del histórico Oviedo Moderno y pieza clave en los primeros pasos del proyecto del Real Oviedo femenino, falleció este miércoles por la noche a los 68 años. Se va una mujer cuya labor totalmente altruista sirvió para cuidar, sostener y fomentar el fútbol femenino de la capital del Principado durante más de tres lustros. «Gracias por tanto, Maribel. Lamentamos profundamente esta triste noticia», escribió el Real Oviedo femenino en sus redes sociales esta mañana.
Secretaria del Oviedo Moderno desde 2009, cuando la presidenta Beatriz Álvarez Mesa le pidió que la ayudase, Mari agarró la mano del fútbol femenino ovetense y no la soltó desde entonces. «Es una persona muy importante en mi vida y mi carrera. Siempre la llamé jefa, porque lo era de verdad», explica emocionada Álvarez Mesa, presidenta del Oviedo Moderno -antes jugadora- durante diez años y desde junio de 2022 presidenta de Liga Profesional de Fútbol Femenino. «Era la madre de Idoia, jugadora del club, y cuendo asumí la presidencia le eché el gancho. Entró en la junta directiva y así empezó a construir y tirar del proyecto. Era un terremoto, una persona todoterreno, imprescindible en los años en los que estuve de presidenta. Nunca le podré agradecer el compromiso y la lealtad que mostró», cuenta Bea Álvarez Mesa.
«No es consciente de la cantidad de niñas y mujeres que la sienten como madre, era cuidadora. Conmigo también. Me cuidó y creyó en mí siempre, todo mi recorrido está marcado por ella», continúa la ahora presidenta de la LFP femenina. Maribel Sánchez fue todo lo que se puede ser en un club humilde como el Oviedo Moderno. También delegada del primer equipo cuando a las órdenes de Emilio Cañedo compitió en la Superliga, la máxima categoría de entonces. «¿Que qué pensaba cuando acudía a ver al Real Oviedo y me recibía en la taquilla? Era el cordón umbilical con el Oviedo Moderno. Siempre estuvo ahí y seguía estando, ir a ver al Real Oviedo femenino era volver casa», concluye Beatriz Álvarez Mesa.
Ejemplo de lucha y superación, parte de la Asociación Española Contra el Cáncer en Asturias, su trabajo por y para el fútbol femenino en el Principado, como decíamos antes, no se iba a acabar con la desaparición del Oviedo Moderno. Es más, el Oviedo Moderno seguiría presente gracias a ella. Poco tiempo después de que el proyecto del Real Oviedo femenino se pusiese en marcha, su directora general, María Suárez, quiso desde el principio tender puentes con las pioneras y que la labor realizada en la capital del Principado no cayese en saco roto. «Quiénes habíamos crecido en torno al Oviedo Moderno, ya fuese como jugadoras o como rivales o periodistas, como es mi caso, sabíamos que la cara visible de aquel club más allá de sus jugadoras era ella. Seria cuando había que serlo, hogar cuando lo necesitabas. Yo quería eso, ese hogar, esa pertenencia, para todas las generaciones que venían», cuenta la directora general del Real Oviedo femenino.
Maribel y Ana Lacalle, presidenta del Club México y el Tradehi, germen de lo que luego fue el Oviedo Moderno, no dudaron en decir que sí a la llamada de María Suárez. «No fue ningún mérito sumar a Maribel, fue un privilegio que dijera que sí, que es distinto», explica la también miembro de la junta directiva de la Real Federación Española de Fútbol. Una constante en la vida de ambas, decir que sí. Siempre un sí. «Era madre, hermana y compañera. Me cuesta decírtelo en pasado, porque creo que no hemos asimilado aún el hecho de llegar a El Requexón en día de partido y no que no sea ella quien nos reciba en la puerta. De ver a Ana sin Mari, y de no ver a Mari con Jony, al que acogió y con el que compartió estos meses la ardua tarea de gestionarnos a todos en la taquilla», continúa María Suárez. Dice la directora general azul de Maribel que «ese era su don: hacer todo con una entrega y pasión que da estabilidad hasta a un mundo tan cambiante como el fútbol, que depende de resultados cada semana».
Mari se puso manos a la obra desde el primer día, ayudando junto a Ana Lacalle en todo lo que se necesitara, desde esa ardua tarea que supone la lotería de Navidad a ser la responsable de las taquillas de las Instalaciones Tensi, donde jugaba la cantera, o en las de San Claudio y El Requexón, donde jugó y ahora juega el primer equipo del Real Oviedo femenino. «Así cuidaba de las niñas, y de las Gevo, Marina Crespo o Maria Suárez cuando crecíamos y nos hacíamos mayores en esta última etapa. Y así cuidó y veló por todas las que hoy comparten su imagen en redes sociales y juegan o trabajan en el fútbol profesional, las Henar, Ille, Iris... Hoy la lloramos y echamos de menos ya niñas y mujeres desde los 9 años hasta de su propia generación. Creo que es lo mejor que puedo decir de ella: las raíces del Oviedo Moderno en el Real Oviedo van a llevar siempre su nombre», finaliza María Suárez.
Este viernes, en la iglesia parroquial de San Félix de Lugones y a partir de las 13 horas, se celebrará el funeral de Maribel Sánchez. El Real Oviedo, además, hará una misa en su recuerdo y en el próximo partido como locales se le rendirá un homenaje en El Requexón. El club azul está intentando cambiar los horarios de los partidos de cantera para que puedan ir el mayor número de jugadoras y quiere agradecer la colaboración de clubes como La Caridad y el San Julián de los Prados, que están haciendo todo lo posible para facilitar dicha gestión.