La Voz de Asturias

Gijón clama por «llucha obrera» entre humo y escraches

Gijón

J. C. Gea Gijón

Primero de Mayo en Gijón: consignas, humo y escraches

Una barricada de neumáticos y una protesta contra un hostelero local pusieron prólogo y epílogo a una marcha en la que CSI, CXT, CNT y SUATEA convocaron a algo más de 2.000 personas, superando la asistencia de otros años

01 May 2017. Actualizado a las 17:00 h.

El movimiento obrero exhibió algo más que consignas y manifiestos en el Primero de Mayo gijonés. El humo de dos barricadas ardiendo junto al edificio de la Casa Sindical y una protesta impulsada por jóvenes de la CNT ante un establecimiento hostelero de la calle Capua pusieron prólogo y epílogo en clave combativa a la marcha que reunió algo más de dos millares de personas entre la plaza del Humedal y la explanada del Naútico, frente a la playa de San Lorenzo. La convocatoria del Día del Trabajo lanzada por los sindicatos CSI, CXT, CNT y SUATEA junto a otro grupo de colectivos agrupados en la llamada Plataforma Soberanista, congregó a más personas que en años anteriores en una manifestación que discurrió, no obstante, sin mayores incidentes y en el que el constante llamamiento a la lucha y a «tomar les cais» tuvo las mismas dianas que en otros Primeros de Mayo: la reforma laboral, la reforma de las pensiones, los recortes públicos en gastos sociales, las privatizaciones y, en general, cualquier medida asociada al «terrorismo capitalista, machista, lgtfóbicu, racista y facista».

Además de los sindicatos y organizaciones convocantes -entre las que se encontraban colectivos feministas, de afectados por los desahucios, vinculadas a la defensa de la libertad de identidades sexuales, de inmigrantes o de estudiantes- en la manifestación también participaron dirigentes y representantes de Podemos en las administraciones autonómica y local. Todos ellos iniciaron la marcha bajo la humareda de los neumáticos que, poco antes de las 12,30, empezaban a arder en sendas barricadas instaladas en las inmediaciones del edificio sindical, impidiendo el tránsito desde la avenida de la Costa hasta la calle de Sanz Crespo.

Mientras los bomberos sofocaban las llamas, la manifestación emprendía el recorrido bajo las consignas que llamaban a «un 1 de mayu obreru y combativu», y que tuvieron destinatarios concretos en distintas partes del recorrido, cuando la marcha pasó junto a la sede central de Liberbank («Ahí está la cueva de Alí Babá»), la del PP («Partido Popular, partido criminal») o un establecimiento Opencor que atendía a sus cliente («Opencor, esclavismu llaboral»). Después de una hora de recorrido, en algunos momentos bajo unas gotas de lluvia, los algo más de 2.000 manifestantes se agruparon en la plaza del Naútico, donde los convocantes y algunos de los colectivos participantes leyeron sus respectivos manifiestos, poniendo el acento no solo en los recortes, el paro, la pérdida de derechos civiles y sindicales y la precariedad laboral, sino también muy especialmente en luchas concretas, como las del feminismo, que ocupó una parte sustancial de las intervenciones, la lucha contra los intereses corporativos, la defensa del medio ambiente, de las identidades sexuales, el pueblo palestino o los derechos humanos de los sindicalistas colombianos, en boca de algunos de ellos refugiados en Asturias.

Todos los participantes coincidieron, no obstante, en transmitir la necesidad de evitar el pesimismo ante lo que consideran una «ofensiva en toda regla» contra los trabajadores y en llamar a la lucha. Y bajo esta última consigna fueron los representantes de CNT los que convocaron, al término de la manifestación, a un escrache frente a un local hostelero próximo, a cuyo empresario vienen acusando en los últimos meses de practicar el «esclavismo laboral», y al que le han dedicado ya varias concentraciones de protesta. Los manifestantes emplearon las vallas de unas obras cercanas para cortar el tráfico durante unos minutos, al cabo de los cuales, y ante la presencia policial, la concentración se disolvió sin incidentes. No fue el final del Primero de Mayo en Gijón, ya que CNT convocaba también un «pasacalles» para protestar por la tarde ante otros locales de la hostelería local.


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