La Fermata celebra un año más su mercadillo «vintage» navideño
Gijón
Tiene como objetivo darle una segunda vida a las cosas y aportar visibilidad a las artesanas asturianas
17 Dec 2022. Actualizado a las 05:00 h.
La Fermata de Gijón, el taller de restauración de muebles y pintura situado en la calle Covadonga, celebra por segundo año consecutivo el mercadillo vintage navideño. Raquel Núñez y Ángela Fernández decidieron crear La Fermata en 2018. Tras acabar sus estudios en restauración y practicar durante casi un año en Italia, abrieron su taller en Gijón, con la filosofía principal darle una segunda vida a las cosas.
En La Fermata se imparten, a lo largo de todo el año, clases de dibujo y pintura y talleres restauración y tapicería orientados a todo tipo de públicos. «La Fermata está orientada a gente de todas las edades, aunque es verdad que a los talleres en los que se requieren obras de arte se apunta más gente de mediana edad. Al final, los jóvenes normalmente no tenemos este tipo de cosas. Pero la idea es que la gente vea que en Gijón se pueden hacer muchas actividades diferentes y creativas», cuenta Nunéz. Además, «queríamos dar a conocer una profesión tan olvidada como la de restauradora, y que la gente pudiera traer sus propias cosas de casa al taller y restaurarlas ellas mismas. Dar una nueva vida a las cosas y reaprovecharlas es nuestra filosofía de trabajo y en lo que se basa la idea de La Fermata», cuenta Fernández.
Una filosofía que también han querido trasladar a su mercadillo navideño, que estará abierto hasta este domingo, 18 de diciembre. «En estas fechas navideñas en las que hay mucho consumismo, pensamos que podríamos crear este mercadillo poder dar una segunda oportunidad a aquellas cosas que tenemos en casa muertas de risa y que otras personas puedan las puedan aprovechar», explica Núñez. Aunque la idea, no fue suya, «fueron nuestras alumnas de restauración quienes lo propusieron. Al final, es gente muy aficionada a coleccionar y se les ocurrió que algunas de sus piezas se podían vender aquí mismo en el local», añade Raquel Núñez.
Otro de los objetivos del mercadillo es dar visibilidad a todas aquellas personas que, como ellas, han decido emprender un negocio en Gijón. Porque «aunque Gijón sea una ciudad en la que mucha gente se conoce y hace que el nombre de la Fermata se pueda extender, emprender es complicado. No nos lo ponen nada fácil con las cuotas que tenemos que pagar, el Covid también complicó un poco las cosas y el hecho de que nuestro local esté en una zona céntrica también suma un gasto. Por ello, somos conscientes del esfuerzo que requiere montar un negocio y si podemos ayudar a las emprendedoras asturianas dándoles un especio en el que exponer sus productos en el mercadillo, lo haremos», explica Núñez.
Es el segundo año del mercadillo y hay quienes repiten vendiendo, aunque también «han venido chicas nuevas a poner su puesto, hemos pasado de seis vendedoras a once. El crecimiento ha sido tal que hemos tenido que habilitar la planta del arriba del local, que durante el mercadillo del año pasado teníamos cerrada al público. También creemos que vendrá bastante gente, al final, es el segundo año, la gente ya nos conoce y en estas fechas tan indicadas siempre pueden encontrar algo especial para regalar», explica Ángela Fernández.