Patrimonio protegido: un recorrido por los Bienes de Interés Cultural de Gijón
Gijón
En total son quince: desde el Real Instituto Jovellanos, incorporado en 1974, hasta la más reciente incorporación, el Ara de la Fortuna Balnearia, en el 2022
21 Sep 2025. Actualizado a las 05:00 h.
Gijón cuenta con una amplia oferta turística en la que destacan su patrimonio arquitectónico, su gastronomía y sus paisajes. La villa marinera ofrece multitud de actividades de ocio y un sinfín de opciones para descubrir.
Existen muchas formas de conocer una ciudad: paseando por sus calles, visitando sus museos, empapándose de su historia o recorriendo sus rincones más emblemáticos. Sin embargo, crear un itinerario de viaje no siempre es sencillo; a veces las posibilidades son tantas que resulta complicado decidir cuáles priorizar.
Una buena manera de elaborar una guía personal es fijarse en los Bienes de Interés Cultural (BIC) que recoge cada ciudad. Bajo esta denominación se agrupan aquellos elementos del patrimonio que poseen un valor histórico, artístico, científico o técnico de especial relevancia para la comunidad. Pueden ser bienes inmuebles —en su mayoría monumentos— o bienes muebles, como pinturas o dibujos. En el caso de los inmuebles, se dividen a su vez en distintas categorías: monumento histórico, jardín histórico, conjunto histórico, sitio histórico y zona arqueológica.
Gijón alberga actualmente quince Bienes de Interés Cultural. El primero en incorporarse a esta lista fue el Real Instituto de Jovellanos, en abril de 1974, mientras que el más reciente es el Ara de la Fortuna Balnearia, incluido en enero de 2022. A continuación te presentamos todos los detalles de los BIC gijoneses.
Real Instituto Jovellanos
Reconocido como Bien de Interés Cultural en 1974, el Real Instituto de Jovellanos es el más antiguo del país. Fue fundado en 1794 por Gaspar Melchor de Jovellanos, con el objetivo de dar respuesta a la necesidad de formar profesionales en áreas clave para el desarrollo de Asturias, como la náutica y la minería.
Conocido inicialmente como Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía, desarrolló sus primeros años de actividad en la Casa del Forno, ubicada en el barrio de Cimadevilla. Con el paso de los años, el centro educativo incorporó nuevas ramas del conocimiento, como los estudios de comercio, hasta convertirse, en 1868, en un Instituto de Segunda Enseñanza. En 1938 recibió el título de Real Instituto Jovellanos y, en 1964, se trasladó a su actual sede en la avenida de la Constitución, donde cada año continúa acogiendo y formando a multitud de alumnos.
Colegiata y Palacio de Revillagigedo
Situado en la plaza del Marqués, frente al puerto deportivo, este conjunto gijonés data del siglo XVIII, aunque una de sus torres es originaria del siglo XV. El Palacio de Revillagigedo es, sin duda, una de las estampas más reconocibles de Gijón y cada año atrae a miles de turistas. Su importancia histórica, artística y simbólica motivó su declaración como BIC en 1974.
Su aspecto actual corresponde a los diseños del arquitecto Francisco Menéndez Camino, quien reformó además la torre primitiva. Sus dos torres destacan a los laterales de su estructura central, que refleja la gran riqueza decorativa del edificio. Este a su vez se divide en tres pisos: el primero de ellos se encuentra abierto por arquerías decoradas y flanqueadas por columnas y cuenta con cinco balcones; mientras que el segundo dispone de cinco ventanas. Además, la parte superior de la construcción, está rematada por una barandilla de piedra. Anexa al palacio se encuentra la colegiata de San Juan Bautista, proyectada en 1720 por Pedro Muñiz Somonte.
En la actualidad, el Palacio de Revillagigedo funciona como un Centro Internacional de Arte y acoge, a lo largo del año, multitud de exposiciones centradas en temáticas muy diversas.
Conjunto histórico del Barrio viejo de Cimadevilla y su yacimiento arqueológico
Incluido en la lista en marzo de 1975, el barrio de Cimadevilla guarda los orígenes de la ciudad de Gijón. Reconocible por sus calles estrechas y empedradas, este barrio gijonés mantiene viva la esencia de los antiguos barrios de pescadores. Es considerado, además, por muchos como una de las zonas más bonitas de la ciudad.
Sus calles esconden numerosos rincones pintorescos, y cada fin de semana se convierte en punto de encuentro para muchos gijoneses. Cimadevilla es también la puerta de entrada al cerro de Santa Catalina y al Elogio del Horizonte, que en conjunto conforman una de las postales más típicas de la ciudad. Este barrio alberga además un yacimiento arqueológico incluido en la lista BIC desde 1987. Estas ruinas romanas fueron descubiertas en las excavaciones de 1982, y de ellas se conserva parte de una muralla tardorromana que encerraba el núcleo originario de la ciudad.
Casa Natal de Jovellanos
Esta construcción del siglo XIV fue el lugar en el que nació Gaspar Melchor de Jovellanos en 1744, quien se convirtió en una de las grandes figuras de la Ilustración española y falleció en 1811 en Puerto de Vega.
El edificio sufrió diversas remodelaciones a lo largo de los años y, en el siglo XX, comenzó su acondicionamiento para convertirse en museo, inaugurado finalmente en 1971. Esta construcción fue reconocida como BIC en diciembre de 1983 y, a día de hoy, continúa siendo uno de los edificios más importantes y simbólicos de la ciudad.
Biblioteca de Jovellanos y Biblioteca Asturiana del Padre Patac
La lista de los Bienes de Interés Cultural de Gijón incluye también la Biblioteca Pública de Jovellanos, reconocida desde junio de 1985. Desde 1991 se ubica en el edificio rehabilitado del antiguo Banco de España en Gijón y alberga una colección compuesta por más de 200.000 documentos —80.000 de ellos de acceso libre— para consulta o préstamo.
Actualmente cuenta con una amplia selección de revistas y acceso wifi. Conserva, además, una importante colección de obras anteriores al siglo XX y gran parte de la biblioteca del Ateneo Obrero de Gijón. Como curiosidad, fue sede del antiguo Teatro Jovellanos, donde se realizó la primera proyección de cine en Gijón en agosto de 1896.
En su interior se encuentra también la Biblioteca Asturiana del Padre Patac, declarada Bien de Interés Cultural en el 2012. Esta conserva cerca de 20.000 fotografías de Gijón y Asturias, recopiladas y catalogadas por el jesuita José María Patac desde 1964.
Plaza de Toros El Bibio
Inaugurada en 1888 y reconocida como Bien de Interés Cultural desde 1992, la plaza de toros de El Bibio acoge cada año multitud de actos culturales de la ciudad. Entre los más destacados se encuentra el Gijón Arena, un espacio multicultural que alberga conciertos, funciones de teatro y festivales bajo una gran cúpula que cubre el epicentro de la plaza. Por su escenario ya han pasado artistas como Pignoise, Ilegales o Marlena. Además, este año volverá a ser sede del Oktoberfest.
Yacimiento arqueológico del Cabo o La Campa Torres
Inaugurado en 1995 y alejado del actual núcleo urbano, el cabo Torres acoge el Parque Arqueológico-Natural de la Campa Torres, uno de los tres museos arqueológicos de la ciudad, junto a las Termas Romanas de Campo Valdés y la Villa Romana de Veranes.
La Campa Torres fue declarada Bien de Interés Cultural en 1994. Se estima que su origen se sitúa en los siglos VI y V a. C., estando ocupado principalmente por pobladores dedicados a la metalurgia, según recoge la página web del Ayuntamiento de Gijón. En el siglo I d. C. fue conquistado por los romanos, pero quedó despoblado un siglo más tarde con la formación de la ciudad romana en el actual barrio de Cimadevilla.
Hoy su conservación sirve como centro de investigación y difusión científica y didáctica de los restos arqueológicos. Además, este parque proporciona información sobre la protohistoria asturiana y permite explicar los orígenes de la ciudad de Gijón.
Palacio de Jove Huergo y Capilla de La Trinidad
Este Bien de Interés Cultural fue incluido en la lista en febrero de 1995. Se trata de un complejo formado por dos edificios del siglo XVIII. Por un lado, un edificio principal dividido en tres plantas; por otro, la Capilla de la Trinidad, restaurada en 1963. Desde 1989, esta construcción fue renovada y, desde entonces, alberga en su interior el Museo de Pintura Barjola.
Necrópolis Megalítico - Tumular de El Monte Areo
La necrópolis megalítica del Monte Areo comparte espacio geográfico con el concejo vecino de Carreño. Este monte es considerado uno de los principales accidentes geográficos de la región del Cabo Peñas. Sus túmulos ya eran conocidos en el siglo XIX, pero no fue hasta 1990 cuando se determinó la importancia de estos yacimientos arqueológicos.
Según recoge la página de Turismo de Asturias, «los túmulos están realizados por capas alternas de tierra y piedra». Además, existen dos cámaras funerarias de planta cuadrada, un dolmen de planta trapezoidal y un corredor corto de un solo tramo. Se estima que su construcción data en torno al 3.000 a. C., y sus diferentes estructuras fueron reconocidas como Bien de Interés Cultural entre 1997 y el 2013.
Universidad Laboral de Gijón
Considerado el edificio más grande de España, la Universidad Laboral cuenta con 270.000 metros cuadrados de superficie. Fue construido entre 1946 y 1956 y durante la dictadura sirvió como orfanato minero y centro de formación profesional para los trabajadores. Además, en 2016, esta obra del arquitecto Luis Moya Blanco fue declarada Bien de Interés Cultural.
Este edificio quedó parcialmente abandonado tras el cierre del centro educativo en la década de 1980, pero a principios de este siglo se puso en marcha su rehabilitación. En la actualidad, funciona como sede de diversas instituciones educativas y culturales. De su estructura, destaca también la torre de piedra más alta de España, con 130 metros de altura, desde donde se pueden obtener unas vistas panorámicas de Gijón. El patio de la Universidad Laboral cuenta con más de 1.400 metros cuadrados y está rodeado por columnas como un gran claustro neoclásico.
Museo Evaristo Valle
El Museo Evaristo Valle conserva desde 1981 las emblemáticas obras del pintor, donadas por su sobrina María Rodríguez del Valle. Incluye además objetos personales y documentos del propio artista. Este espacio fue reconocido en febrero del 2017 como Bien de Interés Cultural.
El museo está ubicado en Somió y se distribuye en dos edificios: uno construido en 1971 y otro, un antiguo palacete de finales del siglo XIX, reformado y adaptado en 1942. En su interior se guardan más de un centenar de trabajos de Evaristo Valle, organizados por cronología, temática y técnica, lo que permite conocer más de cerca la vida y obra de este pintor gijonés. Además, el museo acoge exposiciones temporales.
Campo de iglesia vinculado a la Iglesia de San Juan de Cenero
El tejo es un árbol con gran relevancia cultural en Asturias. A lo largo de la historia de la región ha sido un elemento fundamental, cuyo significado y simbología han evolucionado con los siglos. En la actualidad, se considera un símbolo de identidad asturiana ligado a la tradición.
En el 2014, el Principado de Asturias aprobó un expediente para la declaración como Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Histórico, de un conjunto de doce campos de iglesia en los que existiese una vinculación directa entre un tejo y un elemento del patrimonio cultural inmaterial. La lista definitiva se estableció en el 2016. En ella se incluyen, entre otros, los campos de Santa Eulalia de Abamia en Cangas de Onís, la iglesia de San Pablo de Arangas en Cabrales y el campo de iglesia vinculado a la iglesia de San Juan de Cenero, en el concejo de Gijón.
Ara de la Fortuna Balnearia B
El Ara de la Fortuna Balnearia, hallada en 1820 en el barrio de La Mortera, en Tremañes (Gijón), es un bloque paralelepípedo de arenisca en cuya superficie se distribuye un texto en siete líneas. La parte superior está enmarcada por una cenefa moldurada y dos rosetones, mientras que en la inferior se representa un adorno geométrico de semicírculos concéntricos.
En el 2013, el ara votiva de la Fortuna Balnearia fue incluida en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias. Más tarde, a principios del 2020, el Principado detectó su presencia en una casa de subastas de Madrid, momento en el que Cultura incoó con carácter de urgencia un expediente de declaración de la pieza como BIC, y solicitó su retirada de la subasta al no haberse comunicado previamente la intención de venta ni el traslado fuera de Asturias. Finalmente, tras diversas negociaciones, el Principado acordó con la propiedad la compra de la pieza.