La Voz de Asturias

Alejandro Beneit, director del acuario de Gijón: «La estrella a día de hoy es el ajolote»

Gijón

Carlos M. Riesco Redacción
Alejandro Beneit, director del Acuario de Gijón

El gaditano repasa en La Voz de Asturias cómo fue el año 2025, en el que el establecimiento batió su récord de visitantes, y cómo será el 2026, ejercicio en el que este centro celebra su 20º aniversario

18 Jan 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Alejandro Beneit, natural de Cádiz, es actualmente el director del Bioparc Acuario de Gijón, un establecimiento que en los últimos años ha crecido tanto en número de visitantes como en el nivel de satisfacción de estos tras la visita. El pasado año, este centro superó su mejor marca histórica de afluencia, alcanzando los 208.000 visitantes en 2025. En esta entrevista con La Voz de Asturias, el gaditano hace un repaso del último año y explica la programación prevista para 2026, ejercicio en el que el acuario celebra su 20.º aniversario.

—¿Cómo se siente al superar el récord de visitantes y conseguir que 208.000 fuesen al acuario de Gijón en 2025?

—Sin duda, cuando hay una buena cifra, uno está satisfecho del trabajo porque la cifra lo único que hace es corroborar que va por buen camino. Pero realmente hay un dato más importante, que es el que nosotros medimos mucho: la satisfacción del cliente. Lo medimos por un índice que se llama NPS y ese también se ha disparado, de tener un 60-61% el año pasado, a tener un 68% este año. Es un índice muy alto para una instalación de este tipo y lo que nos dice es que no solo está viniendo mucha gente, sino que además estamos cumpliendo con las expectativas de la gente que nos visita. 

—¿Cuáles cree que han sido las razones para este aumento, tanto de visitantes como en este sistema de satisfacción?

—Hay una parte que es un éxito de ciudad y eso es inapelable. Nosotros no somos un equipamiento que esté solo atrayendo gente, sino un éxito de ciudad, de cómo se están haciendo las cosas en Gijón para atraer turistas. Es una parte fundamental, que estamos teniendo más turismo que otros años. Después, la satisfacción sí que es un trabajo que hacemos día a día. Nosotros somos muy proactivos a la hora de leer comentarios, de escuchar a los visitantes, de ofrecerles nuevas oportunidades de ocio. El año pasado hemos tenido la exposición que se llama «Veneno». Yo creo que esa ha sido una parte clave, que ha rellenado mucho el recorrido y una parte clave del éxito y de la satisfacción que hemos tenido. De hecho, todos los terrarios de esa exposición nos los hemos quedado y se va a convertir en parte de la exposición ya permanente del acuario. Tiene tanto éxito que hemos querido dejarla aquí. 

—¿Cree que esta cifra de visitantes puede seguir creciendo o ha llegado ya al máximo?

—Como todo tendrá un tope. No sé cuál es la cifra, pero no creo que estemos muy lejos de una cifra tope. La única manera de mejorar estos datos sería con la famosa desestacionalización del turismo, de la que ha hablado todo el mundo cuando nos dedicamos a este sector, lo cual es muy complejo y se va haciendo poco a poco. Es verdad que hemos notado ciertas mejorías en meses que no son del verano, pero todavía muy lejos del boom del verano, que es lo que nos trae casi el 40% de los visitantes. Creo que es mejorable, pero esto sería con un trabajo no solo del Ayuntamiento, sino del Principado, de todos los operadores que estamos aquí, de intentar desestacionalizar el turismo, que es complicado, que se hace, que se intenta, pero es algo difícil. Cualquier mejoría pasaría, hablo de una mejoría notable, de 208.000 a 212.000 visitantes, probablemente lo hagamos en los próximos años, pero no mucho más. No creo que estemos mucho más lejos si no conseguimos esa desestacionalización del turismo. 

—Esta desestacionalización sería un proceso a largo plazo.

—Sí. En la estrategia de Turismo del Principado y del Ayuntamiento se ha trabajado mucho en esta palabra. Todos los destinos turísticos hablan de esta palabra mágica que al final es traer más gente en los momentos en los que no hay mucha gente. El AVE y las conexiones aportan mucho a esto. Como decía antes, hemos notado que en los meses que de manera histórica no hemos tenido muchos visitantes, cada vez hay más visitantes en la región, pero todavía estamos muy lejos. Hay un peso muy fuerte del verano con respecto al resto del año. 

—Haciendo un repaso de 2025, ¿qué momentos destacaría de este año, tanto positivos como negativos?

—El apagón fue el momento más complejo, sin duda. Complejo en el momento, satisfecho después con el resultado porque el equipo se comportó de una manera espectacular, muy madura y consiguió mantener absolutamente todo. Ese fue el momento más estresante. El que más me ha gustado, por ejemplo, fue el CRAMA. A final de año, a partir de septiembre y octubre, estamos participando en un proyecto de headstarting, que es de conservación. Nos han mandado 30 tortugas pequeñitas, recién nacidas, de Murcia y de Mallorca, para hacerlas crecer aquí y devolverlas después a Murcia y a Mallorca para soltarlas. Poder entrar en ese proyecto, que nos pidieran ayuda y colaborar con otras instituciones, fue un momento muy satisfactorio. Nos costó mucho coordinar todo con las administraciones, pero lo conseguimos. Ahora estamos con las tortugas, que están creciendo mucho y muy bien, y ese momento de la llegada fue algo muy bonito. 

—Este nuevo año es especial para el acuario por ser su 20 aniversario. ¿Qué plan tienen para 2026?

—Cumplimos 20 años, que es un hito para nosotros. Con el 20 aniversario, que todavía no lo hemos presentado, en febrero presentamos una serie de actividades y acciones que haremos durante todo el año. Son actividades con la ciudadanía, que ya iremos desvelando. Después tenemos el festival, que va a ser del 2 al 8 de noviembre y ya hemos marcado la fecha. Este año el festival ha tenido muchísimo éxito, más que otros años, y vamos a repetirlo con mucha ilusión para hacer un gran festival. Seguiremos mejorando la colección de animales y trabajando en investigación. Tenemos una investigación que ya empezamos en el pasado, que es sobre las carabelas portuguesas, que en verano generan mucha problemática en Asturias, y seguiremos con el trabajo de investigación, conservación y educación. Como novedades, el festival y el 20 aniversario, y eso es lo que planteamos para el próximo año. 

—Antes mencionaba la exposición Veneno Letal. ¿Tienen pensada alguna nueva para este año?

—Después estamos con exposiciones temporales. Cada año intentamos traer una exposición y estamos barajando algunas para que complementen la visita. En estos primeros meses estamos organizando cómo va a ser la exposición de los terrarios y todo lo que viene. 

—¿Se puede comentar algo sobre las exposiciones en las que están barajando?

—Hay una concreta que estamos cerrando. Estamos hablando con el Museo de Londres, con el Museo de Nueva York, con el que ya hemos tenido dos exposiciones, con el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, y con Elena Vecino, una bióloga especializada en oftalmología, que tiene una exposición muy interesante sobre los ojos de ballenas. Estamos con varias opciones. 

—¿Cuáles cree que son los principales retos del acuario para 2026?

—Consolidarse en una cifra de visitantes por encima de 200.000 personas. Seguir participando en la ciudad como parte importante de ella con todos los vecinos de Gijón y fortalecer la labor divulgativa. Este año vamos a poner mucho foco en el Departamento de Educación y en Escuelas Azules, un proyecto europeo donde intentamos introducir en el currículum de los colegios contenido relacionado con el mar, porque hay mucho desconocimiento sobre el medio marino. 

—A nivel de animales, ¿cuáles son los principales atractivos del acuario?

—La estrella a día de hoy es el ajolote. Es un animal muy especial por cómo es, por la exposición pública que tiene, porque sale en muchos dibujos animados y series conocidas por los niños. Después están Currín y Elisa, las tortugas bobas que vinieron el año pasado desde un acuario de Francia y que hemos podido tener aquí, adaptándose muy bien. Los tiburones, las tortugas y el ajolote son las estrellas. Luego hay muchos animales pequeños que llaman mucho la atención, pero estos son los que más destacan. 

—Para 2026, ¿tienen pensado integrar algún animal nuevo que pueda llamar la atención de los visitantes?

—A nivel científico sí, especies valiosas a nivel de conservación, incluidas en programas EP europeos. Estamos intentando traer algunas rayas y algún tiburón más pequeño, que están desapareciendo en la naturaleza y en una situación muy seria. A nivel de comunicación para el gran público no habrá grandes incorporaciones. Con el bienestar animal y los requisitos que tenemos, no habrá animales más allá de los que ya tenemos, que además son los más llamativos. 

—Para terminar, ¿cuáles son sus deseos para este 2026?

—Consolidar las cifras de visitantes, porque esto tiene que ser un proyecto económicamente viable y eso da seguridad para continuar, seguir colaborando con el CSIC y con instituciones importantes de investigación y, sobre todo, hacer crecer al equipo. Hay más de 50 personas trabajando día a día por el acuario, poder hacer que ese número crezca, que la gente evolucione y tenga proyectos importantes dentro del acuario, es uno de los retos fundamentales.


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