La Voz de Asturias

En respuesta a las reacciones

Opinión

Joaquin Aracil Villar
Centro de salud

Tribuna del médico Joaquín Aracil al hilo del debate sobre la ampliación de la presencialidad en Atención Primaria

07 Jun 2021. Actualizado a las 16:12 h.

Como primer firmante de la carta publicada recientemente  por 435 médicos de Atención Primaria. Quiero comentar algunas de las reacciones de los últimos días a lo expresado en la carta. Son opiniones personales,  aunque creo que la mayoría serían compartidas por mis compañeros.  

 Las nuevas agendas diseñadas desde la Consejería de Sanidad y el funcionamiento del  Call Center, no están siendo la respuesta más adecuada a la famosa vuelta a la «presencialidad» y están alterando  de forma importante  nuestro trabajo  y  creando una gran crispación.

¿Qué nos encontramos cada mañana? Pacientes citados sin ningún criterio ni filtro en los 15 huecos presenciales definidos en las nuevas agendas. Estos días hemos visto:

Lo más grave. Pacientes con tos y fiebre tosiendo en la sala de espera. Personas que viene a entregar un informe  que ya tenemos. Cambios en la Receta Electrónica, o nuevas recetas que se pueden hacer telemáticamente. Solicitudes de baja, que ahora hacemos por teléfono y enviamos por Internet. Peticiones de copias de informe o justificantes. Ahora también los certificados de vacunación Covid.

Es indiscutible la gran dificultad que los  pacientes han tenido  para contactar con su médico, debido a  la falta de líneas telefónicas y de personal administrativo en los Centros (algo que es responsabilidad de la administración por su falta de inversiones y en ningún caso de los médicos por no querer atender a los pacientes, como se insinúa).  La respuesta desde la Consejería es la creación  del “Call Center” contratando a personas sin formación, que probablemente han pasado de otras actividades económicas a tomar decisiones sanitarias que condicionan muy negativamente nuestro trabajo.

¿Cuál sería en  nuestra opinión la mejor solución? Un doble filtro administrativo y sanitario, llevado a cabo por personas capacitadas para ello.

-Administrativo: por nuestro personal con experiencia en Primaria, con un aumento en la contratación  y en las líneas telefónicas. Las consultas administrativas, descritas antes, no deben llegar a la consulta, aunque lo pida el paciente.

-Sanitario: Si la petición de consulta se debe a un motivo  clínico, se generaría  una consulta telefónica  con enfermería, como filtro previo, para valorar si es necesaria la consulta presencial, con que profesional y en qué plazo. ¿Por qué con enfermería? Porque debería ser realizada por un profesional  sanitario con formación adecuada. Y por economía de recursos y reparto en las cargas de trabajo. Los médicos somos los más saturados con diferencia.  Si debemos hacer el filtrado (con el paciente ya dentro  de la consulta), la exploración, el diagnóstico y el tratamiento, seguirán aumentando, las listas de espera, y  la persona que acude  presencialmente  de forma innecesaria, ocupará  el  lugar de la que debería haber sido visto en el día, pero con las agendas llenas de citas evitables, será imposible y la cita se retrasará a días posteriores.  Los recursos siguen siendo limitados, estamos sobrecargados, con varios cupos médicos sin cubrir cada día.

De esta forma mantendríamos las  citas presenciales, en el mismo número, pero con una organización lógica, no «a la carta», solo porque lo pide el paciente, cuando él quiere y las veces que quiere. Es el problema de dar a la gente lo que pide, pero no lo que necesita, ni lo que el sistema soporta.

Respecto a la polémica creada con el personal de enfermería. Se nos acusa de que queremos que nos hagan el trabajo, de tratar  a las enfermeras como «las chicas del cable» y otros calificativos menos amables. Nada más lejos de la realidad. Más arriba se justifica el filtrado por enfermería. Por lo demás, creo que hemos caído en un enfrentamiento artificial instigado desde fuera y de forma interesada.

El periodismo debería ejercerse con responsabilidad. Generar titulares para enfrentar colectivos profesionales y a estos con la sociedad puede ser efectista, crear la noticia, generar nuevas respuestas (como ha ocurrido) y servir la polémica. Cuando el acontecimiento es que perro muerde a hombre y el titular acaba siendo hombre muerde a perro  y está preconfigurado  en la mente del que escribe, incluso antes de recibir la información, sea la que sea, tenemos lo que  está sucediendo.

En los 40 años de evolución de la Atención Primaria en Asturias, hemos vivido distintas etapas, pero en general la diferencia en el reparto en las cargas de trabajo medicina-enfermería ha sido siempre muy desequilibrado en nuestra contra, en algunos casos por decisiones poco afortunadas de las direcciones de enfermería (trabajo solo programado). Y eso es un pasado con su peso.

Creo que los profesionales de enfermería, actualmente tienen una formación y capacitación profesional  inmejorable, el trabajo compartido con ellos es posible. Solo son necesarias normas claras, pautas y protocolos pactados y escritos que protejan la responsabilidad de cada uno, sin experimentos,  ni aumentar actividades superfluas e ineficaces para justificar ese trabajo.  Y esto es una  competencia de la Administración, igual que crea PCAI's y otros protocolos. A los compañeros e instituciones que pueden no compartir lo anterior, recordarles que estamos en el siglo XXI, los tiempos cambian y hay que adaptarse a ellos. Ese trabajo en colaboración es posible y deseable.

A todos los que han reaccionado de una forma irritada sintiéndose ofendidos y acabando en la ofensa. Decirles que nunca fue la intención de  la carta. Colaboración sí, compartir el trabajo de forma pactada también Pero si lo que se pretende es un trabajo autónomo, independiente del médico, con la puerta cerrada entre las dos consultas. Nunca podremos estar de acuerdo. Además, no es necesario inventar lo que ya existe, se llama Facultad de Medicina,  tiene una nota de entrada muy alta y requiere 10 años de formación.

Respecto a la política de personal y los contratos  médicos  nos alegra ver que la Consejería hace un amago de rectificación. ¿Tendrán algo que ver nuestras presiones? O habrán visto la luz solos, tras muchos años de error.  Solo esperemos ver llegar a esos médicos  a nuestras Centros en menos tiempo del que tardan en convocar y resolver la adjudicación de plazas de sus oposiciones.


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