Akaw, la crepería de Oviedo que se ha convertido en parada obligatoria de los amantes del dulce
La Voz de Oviedo
El ovetense Miguel y la vallisoletana Sara llevan las riendas de este negocio que «es único en toda la ciudad»
11 Mar 2023. Actualizado a las 10:56 h.
Con tan solo 21 años, el ovetense Miguel F. decidió lanzarse a la piscina y emprender. Y lo hizo acompañado de su pareja, la vallisoletana Sara A. Ambos cogieron las riendas de Akaw. Un negocio situado en el centro de la capital asturiana, donde los creps y los helados acaparan todo el protagonismo de este pequeño local donde solo tiene cabida un mostrador. Ni siquiera tienen espacio para albergar unas mesas. Sin embargo, como sus productos son «únicos en toda la ciudad» se han convertido en un gran reclamo para los amantes del dulce.
Akaw abrió sus puertas en la plaza de Longoria Carbajal en mayo del 2020. Sin embargo, no fue hasta noviembre del año siguiente cuando Miguel F. y Sara A. apostaron por ponerse al frente de este establecimiento cuyo nombre «guarda relación con el mundo del surf». «Como no había nada de esto en Oviedo apostamos por ello», asegura el carbayón, quien nunca antes había trabajado en el sector de la hostelería. «Nos gustó mucho la idea y fueron los antiguos dueños quienes nos enseñaron a hacer creps, gofres y demás», cuenta.
Al igual que todos los trabajos, los inicios en Akaw fueron complicados. En este caso, sacar adelante el negocio no fue tarea sencilla puesto que además había que sumarle los estragos provocados por la pandemia del coronavirus. «Al principio fue difícil, estaba todo muy flojo, pero cada vez fuimos teniendo más clientes. Cuando más tuvimos fue el verano pasado, que fue cuando vinieron muchísimos turistas aquí», confiesa Miguel F.
Tanto Miguel como Sara mantienen los «mismos productos» que se comercializan en Akaw desde que comenzó a funcionar pero han incorporado nuevos cambios. Los creps, por ejemplo, «se preparan como en Japón». Tras cocinar en una plancha esta masa hecha a base de leche, harina y huevos, se rellena la misma con cualquier producto dulce y se sirve como si de un cono de helado se tratase. Las variedades de toppings que se pueden añadir son tantas como ingredientes puedes llegar a imaginar.
«Aquí puedes elegir los sabores que quieras, aparte de añadir las cremas y siropes que más te gustan», resalta Miguel, antes de señalar que el Kinder Bueno y la fresa son los topping «más reclamados». Además también cuentan con creps salados. Por un lado tienen el clásico, que lleva jamón york y queso, por otro lado el conformado por cecina y queso de cabra. También aderezan esta especie de tortitas con guacamole. De la misma manera, disponen de una opción vegetariana cuyos ingredientes son el aguacate, la mozzarella, la cebolla caramelizada y el tomate.
Otra de las peculiaridades de este negocio ovetense son sus helados. Lejos de las tradicionales bolas y cucuruchos, este delicioso postre se sirve de una forma totalmente diferente en Akaw: enrollado. Siguiendo la técnica de elaboración que se lleva a cabo en Tailandia, donde es popular, Miguel y Sara vierten en una plancha de acero una base de leche preparada a la que, con la ayuda de unas espátulas metálicas, mezclan aquellos ingredientes que darán sabor al mismo. Seguidamente le dan forma de rollo para a continuación colocar la masa en unas tarrinas.
La carta de Akaw también se completa con batidos y granizados naturales, así como frappés y tés fríos. Además, «para el verano vamos a incorporar unos nuevos helados que no los hay en todo Oviedo. Estos son de máquina, tienen una base de yogur y nata, y la gente puede elegir los toppings que quiera», cuenta Miguel, quien asegura que a pesar la elevada subida de las materias primas por el momento no han subido los precios. Pero no descartan hacerlo, puesto que «estamos aumentando mucho la calidad de los productos».
Unos con los que Miguel y Sara han conseguido consolidar ya una cartera de clientes.«Durante todo el año tenemos un goteo constante de gente. Los más fieles suelen desaparecer por el verano porque van a los pueblos o de vacaciones pero lo compensamos con los turistas. Además como tenemos el servicio a domicilio también nos permite mantener las ventas en los días de lluvia porque la gente no quiere ir comiendo por la calle mientras carga con el paraguas», detalla el ovetense antes de resaltar que «aquí los que vienen repiten siempre».