Ana, la veinteañera que ha abierto una peluquería para perros y gatos en Oviedo: «Es muy importante cuidarlos»
La Voz de Oviedo
Tiene 25 años y acaba de inaugurar su propio negocio en la avenida Valentín Masip. Emprender no ha sido fácil pero está «muy contenta» con la acogida, y reconoce que llenó su agenda para 15 días en una sola mañana
02 Apr 2023. Actualizado a las 11:40 h.
Con tan solo 25 años, la ovetense Ana Martínez-Guisasola Urbieta ha conseguido cumplir un sueño doble. Por un lado, abrir su propio negocio de peluquería felina y canina, a lo que lleva dedicándose desde que cumplió la mayoría de edad. Por otro, trabajar a diario sin separarse de sus mascotas, Axia y Sirio, dos perros que la acompañan en el establecimiento que acaba de abrir en la avenida Valentín Masip de Oviedo.
Emprender no ha sido tarea fácil. «Los bancos no te dan la cantidad que necesitas porque te ven joven y no se fían», cuenta Ana. Aunque eso no hizo que retrocediera en su decisión y, con la ayuda de sus padres, dio un paso al frente para ser trabajadora por cuenta propia. Su relación con los animales viene desde niña. «Mi tía es veterinaria y siempre me gustó, pasaba mucho tiempo en su clínica y he crecido entre perros y gatos», confiesa antes de explicar que primero hizo auxiliar de veterinaria y después peluquería, porque «a veces van compaginadas».
Sin embargo, lo que más despertó su interés fue lo segundo. Desde que acabó de formarse empezó a trabajar en clínicas, la última muy cerca de donde ahora abrió su peluquería. «En un principio no tenía en mente emprender, pero estaba en un sitio que cerró y la gente ya me conoce, y estaba contenta conmigo, así que eso me animó y decidí aprovechar la oportunidad y arriesgar», reconoce.
Así montó Como el perro y el gato, un negocio que destaca porque no solo se dedica a los canes —lo más común en este tipo de peluquerías—, también trabaja con felinos. Abrió el pasado 20 de marzo y hasta el momento «está muy contenta» por la acogida. De hecho, asegura que llenó los primeros 15 días de su agenda en «prácticamente una mañana» y «está siendo una locura». Dedica a cada animal una media de dos horas entre el cepillado, el lavado y el secado. También tiene tratamientos específicos como la ozonoterapia para los que tienen la piel sensible.
Lo más importante, «paciencia» y cercanía
Gordis ha sido una de las primeras gatas en pasar por la mesa de arreglos de Ana. Con cuidado, le seca el pelo intentando que no se enfade ni se agobie. Algo complicado especialmente con los felinos, que «son más difíciles de manejar». Estos animales suelen llevar su propia higiene, por lo que «yo siempre recomiendo que si no es necesario no lo saquen de casa». Sin embargo, las razas de pelo largo necesitan de cuidados especiales que en ocasiones sus dueños desconocen. En las clínicas veterinarias, comenta, habitualmente se les proporciona algún tipo de sedación para poder trabajar con ellos; sin embargo, Ana apuesta por «tener mucha paciencia y darles su tiempo para que decidan si quieren cambiar de zona. El gato es muy suyo y tienes que tener mucha tranquilidad y mucha calma». Gordis «es muy buena», pero los hay que se estresan mucho más, cuenta mientras acicala y acaricia con cariño a esta gata, que ya había pasado por sus manos en su anterior trabajo.
En cambio, «los perros suelen ser mucho más fáciles de manejar», porque «están más acostumbrados a la mano del hombre», apunta. Son mayoría en peluquerías como la suya y «a base de tener paciencia, darles mimos para que no tengan miedo a cepillarse o a bañarse y premiarlos con chuches» logra que no se agobien y aguanten la sesión de peluquería. También cree que es positivo para ellos pasar junto a sus dueños de vez en cuando por el establecimiento, para que lo vean como un lugar cercano en el que divertirse.
Un negocio en auge
Cada vez son más los hogares que tienen perros y gatos como un miembro más de la familia y, por eso, negocios como el que acaba de abrir Ana Martínez-Guisasola Urbieta en Oviedo están en auge. «Cada vez hay más animales y la gente está más concienciada de su cuidado», asegura la emprendedora ovetense mientras explica que los dueños quieren tenerlos «lo más bonitos posible». La peluquería canina, identificada en ocasiones con los concursos en los que los animales desfilan con sus mejores y más pomposos peinados, está cada vez más extendida entre todos los propietarios, no solo entre los que participan en este tipo de exposiciones o competiciones. «Esto es un mundo», asegura Ana antes de contar que su trabajo está cada vez más valorado. «No es lo mismo un corte normal que uno a tijera, que te lleva mucho más tiempo y es más caro porque da más trabajo», explica en este sentido.
La responsable de Como el perro y el gato llama a los propietarios de mascotas a recurrir a este tipo de servicios porque «es muy importante cuidarlos». «No hace falta que el perro se lave todos los días, pero hay que tener en cuenta que sale a la calle, va al parque, se reboza y juega, entonces si no haces un buen mantenimiento el pelo se anuda, la piel no respira y entran picores y sufren mucho. Es muy importante mantenerlos aquí como complemento a lo que hacen los dueños en casa», argumenta.
Entre la peluquera y los propietarios también se crea un vínculo que Ana espera mantener durante mucho tiempo. Porque su principal deseo en su recién estrenado establecimiento es crear una clientela fija. «Que la gente coja confianza en mí y vengan a mantener la higiene y cuidado de sus perros y gatos», pide. «Espero poder tener perros habituales que sean ya conocidos y que pueda estar con ellos y cuidarlos desde pequeños», asegura. Por el momento, el balance de los primeros días de apertura es positivo y Ana espera seguir creciendo, introduciendo también productos de higiene para vender, junto a juguetes y chuches. «Lo que me vayan pidiendo», asegura mientras espera la llegada de la dueña de Gordis.