Una pareja de A Coruña abre en Oviedo una cafetería-librería: «Queremos que la gente cuando venga piense en volver»
La Voz de Oviedo
Los gallegos Natalia López y Julio Gómez acaban de inaugurar este establecimiento, con el que han hecho realidad su sueño y aspiran a convertirse en un referente cultural en la ciudad
05 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.
«La vida tiene que ser algo más que levantarse todos los días y hacer siempre la misma rutina para cubrir el expediente». Con esta idea como motor, el matrimonio formado por Natalia López y Julio Gómez dejó sus empleos estables, con un buen sueldo y condiciones que facilitaban la conciliación familiar, para hacer realidad el sueño de tener su propia cafetería-librería. «Este modelo de negocio siempre nos fascinó. Nos hace sentir como estar en el paraíso porque une nuestras dos pasiones: la hostelería y la literatura», asegura esta pareja de gallegos, que ha elegido la capital de Asturias para poner en marcha este proyecto que comienza a consolidarse como un atractivo de la ciudad.
Fue hace más de dos años cuando, por motivos laborales, estos dos coruñeses y su hijo pequeño se mudaron a Oviedo. Desde el primer momento tuvieron la sensación de que la ciudad era el lugar perfecto para desarrollar sus proyectos de vida, una percepción que aún mantienen. «Nos encontramos muy a gusto aquí. Nos gusta muchísimo esta ciudad porque es muy tranquila y cómoda en todos los aspectos», confiesa Natalia. «Se parece muchísimo a A Coruña, solo le falta el mar», apunta Julio. Sin embargo, aunque desde el minuto uno se sintieron como en casa, hace unos seis o siete meses comenzaron a echar en falta algunas cosas, replanteándose su futuro y el rumbo que querían tomar.
«Julio, como regentó durante más de ocho años una vinoteca, empezó a echar en falta el contacto diario con las personas y la posibilidad de conocer gente nueva. En mi caso, en el trabajo no estaba especialmente bien. Sentía que no aportaba lo suficiente a la multinacional para la que me empleaba. Un buen día nos miramos y dijimos: “Tiene que ser ya”. Así que nos lanzamos a la aventura de montar una cafetería-librería, porque siempre que íbamos de viaje al extranjero y visitábamos una quedábamos fascinados. Además, aquí en Oviedo no hay nada parecido, por lo que era una buena oportunidad», explica Natalia, a quien, desde niña, le apasiona la lectura. Su pareja, en cambio, lleva la hostelería en la sangre.
Convencidos de que con la apertura de un book café retomarían el rumbo de sus vidas, comenzaron a explorar posibles lugares donde poder hacer realidad este deseo. Tenían claro que el negocio iba a estar en Oviedo, así que empezaron a recorrer sus calles y a contactar con diversas inmobiliarias para intentar dar con el local ideal. «La búsqueda fue muy dura porque los alquileres estaban por las nubes y tampoco hay tanta oferta. Nosotros además queríamos un espacio que no fuese demasiado pequeño ni tampoco excesivamente grande y debía tener una buena ubicación para poder atraer a la mayor cantidad de gente posible. Tras visitar muchísimos bajos, la suerte nos llevó a encontrar este, que encaja a la perfección con nuestro modelo de negocio», detallan.
Después de hacer todos los trámites necesarios, incluida la renuncia a sus puestos de trabajo, se pusieron manos a la obra para dar una nueva vida al bajo número 25 de la calle Jovellanos, a pocos metros del emblemático Bulevar de la sidra. «Principalmente lo que hicimos fue redecorar el espacio», asegura Julio. «De todo lo que había solo mantuvimos las mesas y las sillas», apunta Natalia, antes de confesar que se hartaron de pintar. «El electricista tuvo también mucho trabajo porque queríamos que el espacio estuviera muy bien iluminado y que esa iluminación fuera muy cálida para que el local fuese acogedor», apunta. Tras varias semanas de faena, el local quedó completamente acondicionado para acoger la cafetería-librería que habían imaginado.
Bajo el nombre de La Flor do Toxo, en referencia a la planta más representativa de Galicia y como forma de mantener el vínculo con su tierra natal, la pareja abrió el pasado 12 de febrero las puertas de un espacio en el que «puedes venir con tu libro o comprarlo y leerlo mientras disfrutas tranquilamente de un café». «Uno puede estar aquí todo el tiempo que quiera, como si se quiere pasar una hora y media», aseguran estos dos gallegos, quienes buscan que el local se convierta en un refugio para la lectura y la calma en pleno centro de la ciudad. «Queremos que la gente cuando venga se siente tan a gusto y le caigamos tan bien que piense en volver o en traer a alguien para que nos descubra», dicen, convencidos de que la cercanía y el ambiente son la mejor carta de presentación.
En este nuevo establecimiento de Oviedo, en el que sirven café orgánico y tés premium, cuentan con una cuidada oferta gastronómica en la que prima la calidad y el sabor de los productos. Desde bocadillos de rabas, pollo o serranito hasta pinchos de tortilla con cebolla o rellena, pasando por postres caseros como tarta de queso, carrot cake o tiramisú, conforman la propuesta culinaria de este local, donde cada plato se elabora con mimo, esmero y las mejores materias primas. Preparan también brunch con sus especialidades bajo reserva previa y, por el momento, para un mínimo de cuatro personas, ya que buscan garantizar una auténtica experiencia de sabores.
La oferta gastronómica se completa con una propuesta literaria de lo más rica y variada, con libros de todos los géneros y para público de cualquier edad, incluidos los niños. «Las estanterías no están todo lo llenas que a mi me gustarían pero sí están los títulos que creo que son indispensables. Tenemos un fondo con mucho trasfondo, con básicos que tienes que leer por lo menos una vez en la vida», señala Natalia, quien reconoce que muchas de las obras ya las ha leído y que el resto forma parte de sus lecturas pendientes. Con el objetivo de consolidarse como un referente cultural, en La Flor de Toxo organizan clubes de lectura, además de acoger presentaciones de novelas.
Este rincón de Oviedo, que aspira a convertirse en un punto de encuentro para los amantes del café y la lectura, donde ambas experiencias conviven entre sus paredes, es el sueño hecho realidad de Natalia y Julio. «Es tal y como lo habíamos imaginado. Ahora, por fin, podemos verlo, sentirlo y tocarlo», afirma la pareja, que reconoce que al principio les preocupaba la acogida que pudiera tener su proyecto en la ciudad. Sin embargo, la realidad ha superado sus expectativas. «No hemos podido tener mejor recibimiento. El público está reaccionando muy bien. La mayoría entra con una sonrisa y sale con otra aún más grande», señalan agradecidos.
Apenas llevan un mes con las puertas abiertas y ya cuentan con una sólida cartera de clientes. «Hay gente que viene tres o cuatro veces por semana. Somos conscientes de que aún hay vecinos que no saben que hemos abierto, pero, aun así, muchos repiten, y eso creemos que es porque lo estamos haciendo bien», asegura Natalia, que junto a su marido trabaja para crear comunidad en esta cafetería-librería, un espacio que invita a quedarse y disfrutar sin prisas del café y la lectura.
Si consiguen conquistar a un gran volumen de clientes, esta pareja de gallegos no descarta abrir un establecimiento con las mismas características en su tierra natal. «Evidentemente, el segundo será en A Coruña. Eso lo tenemos clarísimo», aseguran, antes de confesar que lo único que buscan con este negocio es obtener el dinero necesario para poder vivir «bien y tranquilos». «No montamos esto para hacernos ricos, sino para hacer de nuestras pasiones nuestra forma de vida», afirman.
«Es curioso porque teníamos buenos trabajos, con muy buenas condiciones. De hecho, yo conciliaba mucho mejor que ahora. Pero, aunque trabajemos mucho más y apenas tengamos tiempo para descansar, somos felices. Y nosotros somos de educar con el ejemplo. Al final, un niño no puede ser feliz si sus padres no lo son», concluye Natalia, que reivindica haber apostado por un proyecto de vida compartido y coherente con sus valores.