Asturias, tierra de orquídeas: «Hemos detectado 53 especies diferentes y 14 híbridos»
La Voz de Oviedo
El joven ovetense Ángel Argüelles trabaja en la elaboración de un catálogo de esta planta presente en la región. Ha conseguido ya un premio internacional por su gran labor de documentación, junto con el biólogo lenense Víctor González
02 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Observar, descubrir y conocer el entorno que nos rodea es algo que Ángel Argüelles hace desde niño. «Siempre tuve mucho interés por la naturaleza», asegura este asturiano de 27 años, quien de bien pequeño ya prestaba especial atención a la diversidad del medioambiente. De la inmensa variedad de seres vivos que habitan los diferentes ecosistemas de nuestro planeta, las orquídeas son una de las especies que más curiosidad le generan. Es tan aficionado a estas plantas, conocidas por sus hermosos colores y las formas de sus flores, que incluso ha sido galardonado por su dedicación a la documentación de una de las familias más extensas del reino vegetal.
Hace apenas unas semanas, este joven ovetense se alzó en Dresde (Alemania) con el primer premio de la nueva edición del World Orchid Conference, el mayor evento internacional dedicado a las orquídeas. Con un póster sobre las distintas especies de estas plantas herbáceas presentes en Asturias, logró uno de los máximos galardones que conceden los organizadores de este congreso, que reúne a científicos, conservacionistas y cultivadores de más de 60 países. Este reconocimiento pone en valor la labor que viene realizando desde hace cuatro años junto al biólogo lenense Víctor González, con quien trabaja en la catalogación de todas las orquídeas que hay en la región.
«Nuestra intención es hacer una guía de campo de las orquídeas que hay en Asturias», explica Ángel, quien se sumó en 2022 a esta iniciativa impulsada por el experto en botánica cuando todavía cursaba el grado de Ciencias Ambientales e Ingeniería Forestal en la Universidad de León. «Me enteré de que estaba buscando gente para que participara en el proyecto y, como yo ya llevaba tiempo fijándome en las orquídeas, sobre todo desde que, con 11 años, vi una en la Senda del Oso cuyas flores tenían forma de abeja, decidí unirme», detalla el ovetense, que realiza ahora un doctorado en la Universidad de Oviedo, tras obtener el máster en Estudios Avanzados de Flora y Fauna.
Para cumplir este propósito, lo primero que hicieron fue recopilar de primera mano toda la información posible sobre las distintas orquídeas y su distribución por Asturias. «Hicimos mucho trabajo de campo. Visitamos un montón de sitios para ver si encontrábamos alguna especie», detalla. Como no disponían de todo el tiempo que les habría gustado para dedicar al proyecto y, además, el Principado es una región muy amplia, recurrieron a los pliegos de los herbarios públicos de Oviedo y Gijón . «Nos sirvió también de mucho la ayuda ciudadana», asegura, antes de señalar que, gracias a plataformas como iNaturalist o PlantNet, donde las personas pueden subir fotos de plantas, han recabado «muchísima más información» de la que habrían obtenido yendo asiduamente al monte.
Tras cuatro años documentando la presencia de orquídeas en Asturias, los dos jóvenes investigadores han elaborado un catálogo a partir de los más de 9.000 registros obtenidos, en el que han identificado tanto el número de especies como de híbridos —resultado del cruce entre distintas especies—. «En total, detectado 53 especies diferentes y 14 híbridos», detalla. Algunas de ellas no habían sido citadas anteriormente, como Ophrys speculum u Orchis spitzelii. Otras, como Ophrys lutea, aunque fue registrada hace dos décadas, no había vuelto a documentarse. «Sin embargo, nosotros pudimos comprobar que seguía en el mismo lugar y encontramos una nueva población totalmente natural en los Picos de Europa», asegura Ángel.
Este trabajo les ha permitido comprobar también que esta planta herbácea se distribuye por toda la región, tanto por la costa como en la alta montaña. «Evidentemente, en algunas zonas hay más que en otras. Uno de los concejos donde más especies hemos observado es Somiedo, y también abundan en el entorno de los Picos de Europa. Curiosamente, cerca de las ciudades hay también bastantes especies. En Oviedo hemos registrado 28, mientras que en Gijón, 17», precisa. Asimismo, señala que una de las orquídeas que más se está expandiendo en Asturias en los últimos años, «colonizando muros, cunetas e incluso tejados», es Himantoglossum robertianum. «Las mayores poblaciones se encuentran en los sistemas dunares de Rodiles y Xagó», añade.
Toda esta labor de documentación se recoge en el artículo que han publicado, bajo la supervisión de Luis Carlón Ruiz, conservador del Jardín Botánico de Gijón, el pasado mes de septiembre en la revista científica Mediterranean Botany. «En él explicamos en detalle toda la metodología seguida, así como las especies localizadas e incluso aquellas que se pensaba que estaban presentes en Asturias y que ahora sabemos que no lo están, como Epipactis palustris y Spiranthes aestivalis, que han desaparecido de la mayoría de los enclaves donde crecían debido a la alteración o destrucción de su hábitat, especialmente turberas y tremedales. También analizamos qué especies podrían encontrarse en Asturias, ya que el hábitat es adecuado y están presentes en provincias limítrofes, aunque de momento no han sido detectadas aquí», concreta.
La principal conclusión a la que han llegado después de este trabajo es que a pesar de su pequeño tamaño, en comparación con otras comunidades autónomas, el Principado tiene una diversidad «bastante alta» de orquídeas. «Y eso que tampoco tenemos una gran presencia de roca caliza, que es el tipo de sustrato donde suelen desarrollarse», señala el joven investigador ovetense, antes de apuntar que uno de los factores que podría explicar esta mayor presencia es el cambio climático. «En las zonas del interior, los veranos están siendo cada vez más secos y cálidos, y en las laderas más expuestas al sol, donde la sequía estival es más acusada, estamos observando la aparición de especies más propias del ámbito mediterráneo. Creemos que esto ha contribuido a aumentar la diversidad de orquídeas en Asturias», explica.
«Es cierto que algunas orquídeas ya estaban presentes con anterioridad, por ejemplo en zonas bajas de Somiedo, que ya eran áreas relativamente cálidas, pero estamos viendo que a algunas les está favoreciendo. Cada vez aparecen en más lugares: eran muy raras y ahora se están volviendo más frecuentes. Y algunas de las especies nuevas registradas en la región son claramente mediterráneas, por lo que es posible que el cambio climático esté facilitando la entrada de estas orquídeas en Asturias», apunta.
De igual modo, han podido comprobar que algunas orquídeas catalogadas en su momento como raras «siguen siéndolo». «Incluso son más raras que antes», asegura Ángel, quien insiste en la necesidad de proteger estas especies, ya que podrían llegar a extinguirse. Para ello, resulta fundamental conservar el hábitat en el que se desarrollan. «Hay algunas orquídeas que resulta complicado porque dependen de la actividad humana. Muchas crecen en prados de siega, por tanto, si perdemos ese uso tradicional del campo perderemos también nuestras plantas», advierte, antes de señalar que las flores silvestres no pueden cultivarse, puesto que dependen de una relación simbiótica con un hongo para desarrollarse.
A día de hoy, Ángel Argüelles y Víctor González siguen buscando nuevas especies de orquídeas en Asturias. «Es posible que aparezca alguna más», dice el ovetense, quien, mientras cursa el doctorado, centra su trabajo en la elaboración de una guía de todas las orquídeas que hay en Asturias. «Ese es el objetivo que nos planteamos desde el inicio y lo seguimos manteniendo», manifiesta el joven investigador, quien confía en que, llegado el momento, cuente con el respaldo de alguna institución, tanto pública como privada, puesto que este trabajo marcará un antes y un después en el conocimiento de la biodiversidad de la región.