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Dos jóvenes paraguayas triunfan con su nueva pollería en Oviedo: «Todos los días nos quedamos sin existencias»

La Voz de Oviedo

Esther Rodríguez Redacción
Ana Torales y Elena Gabilán acaban de abrir en Oviedo una pollería

Ana Torales y Elena Gabilán, de 26 y 33 años, respectivamente, acaban de abrir las puertas de este establecimiento que ya se ha convertido en un punto de referencia para muchos vecinos

10 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Emprender nunca ha sido sencillo, pero hacerlo en la actualidad supone un desafío aún mayor. La incertidumbre económica, el aumento de los costes y los cambios en los hábitos de consumo han puesto contra las cuerdas al pequeño comercio, que atraviesa una etapa especialmente complicada. Mientras muchos negocios pequeños se ven obligados a bajar la persiana para siempre, todavía hay quienes deciden dar un paso al frente y apostar por un proyecto propio. Es el caso de Ana Torales y Elena Gabilán. Estas dos jóvenes de 26 y 33 años, respectivamente, han abierto a finales del mes de junio una pollería en el barrio ovetense de Ventanielles. Un establecimiento que, en apenas unas semanas, ya se ha convertido en un punto de referencia para muchos vecinos de la zona.

Paraguayas de nacimiento y asturianas de adopción, se conocieron a través de sus parejas, que son hermanos. La conexión fue inmediata y no tardaron en descubrir que compartían un mismo objetivo: ser sus propias jefas. Con el paso del tiempo, aquella idea fue tomando forma hasta convertirse en un proyecto común. Una vez que tuvieron claro que querían emprender juntas, comenzaron a darle vueltas a qué tipo de negocio podían abrir. Tras meses valorando distintas opciones, una conversación cotidiana les dio la respuesta. «Nuestros maridos no paraban de quejarse de que no encontraban ningún sitio donde comer algo rápido en esta zona de Oviedo y poder seguir trabajando. Así que pensamos que ahí estaba la oportunidad y decidimos abrir la pollería», cuentan.

Vista del interior de la pollería

Antes de poner en marcha el negocio, Ana y Elena tuvieron que dar forma al proyecto empresarial. En primer lugar tuvieron que buscar un local donde poder elaborar y vender pollos asados. Una vez que dieron con el espacio ideal, iniciaron los trámites burocráticos necesarios para abrir el establecimiento. Mientras gestionaban la documentación y solicitaban las licencias pertinentes, acondicionaron el bajo ubicado en el número 15 de la calle Río Ibias, en el barrio ovetense de Ventanielles, para adaptarlo a las necesidades de la actividad. Después de varios meses de intenso trabajo administrativo, el pasado 26 de junio pudieron por fin abrir las puertas de la pollería, que se suma a la oferta gastronómica de toda la ciudad.

Con el nombre de «La Familia», este recién inaugurado establecimiento busca convertirse en un referente de la comida para llevar en Ventanielles. Por la afluencia que tiene desde que comenzó a funcionar todo parece indicar que va por el camino correcto. «La acogida está siendo muy buena. Todos los días vendemos todos los pollos que asamos, y así ha sido desde el primer día. Cuando abrimos habíamos preparado provisiones para todo el fin de semana: 150 pollos, unos 50 para cada jornada, pero el viernes ya nos habíamos quedado sin ninguno», aseguran orgullosas. No es de extrañar que ambas se muestren «súper contentas» con la respuesta de la clientela, puesto que, aunque lo tenían bien claro, emprender nunca es un camino fácil y sacar adelante un negocio requiere tiempo, esfuerzo y una importante inversión.

Los pollos asados son los protagonistas de este negocio de comida para llevar

La especialidad de este nuevo negocio son los pollos asados, que pueden adquirirse enteros o por mitades y acompañarse de una ración de patatas fritas o ensalada. Además, el establecimiento ofrece un menú en el que el pollo es el gran protagonista. «Lleva una ensalada de lechuga, una ensalada de arroz o ensaladilla rusa, patatas fritas, un refresco y un trozo de pan», explican. La carta incluye además cachopos, criollos, alitas y una selección de bocadillos, todos ellos disponibles para llevar. Y como guiño a sus raíces paraguayas, Ana y Elena también elaboran algunas de las recetas más tradicionales de su país, como la sopa paraguaya, el chipa guazú y las empanadas. La oferta se completa con una selección de postres caseros, entre los que no faltan la tarta de queso o la crema con leche. «Es una especie de crema catalana», apuntan.

La rica y variada propuesta gastronómica hace que el goteo de clientes sea constante. Ana y Elena no dejan de preparar y servir pollos asados, bocadillos y demás platos listos para comer. La mayoría de quienes se acercan al establecimiento reside en el barrio. Sin embargo, desde que abrió sus puertas, «La Familia» también recibe a vecinos de otros puntos de Oviedo. «Sobre todo, son muchos los paisanos latinos que vienen por aquí», aseguran las emprendedoras, a quienes les emociona la gran acogida que su proyecto está teniendo entre la comunidad latinoamericana. «Lo bueno de todo es que el viene a comprar repite porque le ha gustado mucho la comida», dicen, convencidas de que las recomendaciones de quienes ya las conocen seguirán atrayendo a nueva clientela.

En esta pollería de Oviedo también preparan y sirven empanadas y bocadillos, además de otras recetas

«No nos podemos quejar de la acogida que está teniendo el negocio. Solo llevamos unos días abiertos y ya nos va súper bien. Hay veces que incluso nos quedamos cortas con la producción», cuentan. De hecho, si la respuesta de la clientela se mantiene, ya piensan en dar un paso más. «Lo más probable es que en el futuro abramos un local más grande para que quien quiera pueda comer aquí. Este espacio se nos queda pequeño y no nos permite colocar mesas y sillas», explican.

No obstante, por ahora, Ana y Elena prefieren ir paso a paso. Después de años soñando con emprender juntas, disfrutan de un proyecto que acaba de echar a andar y que, a juzgar por la respuesta de los vecinos, ha encontrado en Ventanielles el mejor lugar para crecer.


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