La Voz de Asturias

Denuncian la sobrecarga «brutal» de la plantilla de la escuela infantil «La Manzana» de Lugones

Siero

Marcos Gutiérrez Redacción
Escuela infantil La Manzana de Lugones

Padres y madres de los niños que acuden al centro alertan de que tres de las educadoras están de baja «sin cubrir», lo que hace que el resto «esté sacando adelante el trabajo de siete» a costa de una gran «carga física y mental». Apuntan que la escuela se encuentra «en tierra de nadie» a la espera de integrarse en la red autonómica de escuelas infantiles

30 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Los padres y madres de los niños que van a la escuela infantil «La Manzana» de Lugones reclaman soluciones ante los «pocos recursos» con los que trabaja la plantilla de este centro de gestión municipal, que próximamente pasará a formar parte de la red autonómica. Insisten en que las bajas «no se están cubriendo» y las profesionales soportan una sobrecarga física y mental «brutal» y piden soluciones mientras el centro se encuentra en una suerte de «tierra de nadie» entre la gestión municipal y regional.

Eva Iglesias es madre de un niño del aula de 1-2 años. Destaca que, si bien en la escuela infantil «cumplen el ratio», si una de las integrantes de la plantilla «se pone una mala, tiene un accidente o se duerme, la escuela no puede abrir». Matiza que, actualmente, «a los críos no les falta nada y es de agradecer que estén tan bien con tan pocos recursos». En concreto, «La Manzana» tiene siete educadoras, de las cuales tres están de baja «sin cubrir», la primera desde el 19 de febrero, a la que se sumó otra el 18 marzo y una tercera el 13 abril.

Todo ello, desde su perspectiva, se logra a partir de una sobrecarga de trabajo de la plantilla y la dirección del centro, a la que agradece su esfuerzo y profesionalidad. Comenta que, en la clase de su hijo Manuel, «hay dos educadoras, están las dos y una se tiene que ir, porque una de las bajas es de un aula que, si no, no tiene educadora, entonces se están turnando».

Destaca que la capacidad de la escuela infantil es de 47 niños, si bien hay «alguno menos, porque tenemos niños con necesidades educativas especiales que ocupan dos plazas, pero al tener precisamente esas necesidades es como si fueran 47».

En concreto, hay un aula con 18 niños de 2-3 años, una con 13 de 1-2, un aula de 18 de 2-3 años y otra más pequeña con 8 niños de 2-3. Trabajar en estas condiciones, afirma, «se hace complejo», ya que se trata de «una etapa complicada y delicada» en el desarrollo de los niños. Comenta que «el director ahora está aquí echándoles una mano en todo lo que puede, porque estas bajas no se están cubriendo».

Una escuela con una gestión en «tierra de nadie»

Desde su punto de vista, la causa de esta falta de personal radica en que, «probablemente, en la bolsa no hay gente». Y es que, La Manzana, «ahora mismo está en un vacío, porque el ayuntamiento no quiere saber nada del tema y el Principado dice, 'Todavía no es mío'». En efecto, la escuela infantil «La Manzana» de Lugones es uno de los centros educativos de 0 a 3 años del concejo de Siero, junto con «El Carmín» de la Pola, que está en proceso de completar su integración en la red autonómica de escuelas infantiles del Principado.

Eva Iglesias comenta que, precisamente por esto, se encuentra «en tierra de nadie y para una persona que va a entrar en la bolsa le es mucho más atractivo apuntarse a una del Principado que del ayuntamiento». «Estamos en un momento donde hay trabajo y a la gente le conviene mucho más esperar unos meses y estar en la bolsa del Principado, porque esta guardería más bien temprano que tarde va a ser del Principado», remarca.

El objetivo de las madres y padres de la escuela infantil pasa por «que los niños estén bien y que se cubran esas bajas, porque todas las etapas educativas tienen unas necesidades, pero esta fase es muy importante, donde dos manos para trece niños es casi imposible». Considera que «es de agradecer que cuatro personas están sacando adelante el trabajo de siete, pero la carga física y mental que soportan es brutal». Y es que, «si tú haces una red de 0 a 3 y quieres garantizarla, lo primero que tienes que hacer es contar con personal».

En esta línea, recuerda que «hubo unas elecciones antes de las cuales el presidente garantizó la red, por lo que está genial hablar de escuelinas, pero tienes que tener el personal que lo asegure, porque si mañana una de las cuatro personas que van a la escuela tiene un accidente de tráfico o un familiar se les pone enfermo, yo no tengo escuela».

Comprende que «estas cosas pasan y que la gente se pone de baja», si bien este problema «tiene que tener una previsión en el inicio del curso» y hay que proporcionarle «respaldo a estas educadoras», ya que no puede evitar tener la sensación de que «esta etapa 0 a 3 no está lo suficientemente valorada y por eso estas estas cosas pasan». Considera que «no se puede exprimir el ratio al máximo tanto tiempo, porque cuatro personas para 40 y pico niños es mucho».

«Si falta una profesora tiras, pero es que son tres»

María Blanco, madre de otro pequeño del centro del aula de 1-2 años, resalta que la situación trae a las familias «por la calle la amargura», especialmente si se tiene en cuenta que «ya pasó antes». Esta madre ha querido dejar claro que «los niños están bien atendidos» y ha puesto en valor el trabajo del director de la escuela y la plantilla, si bien ha matizado que la de los niños y niñas que van a esta escuela «es una es una etapa en la que requieren atención constante y nunca son suficientes ojos».

Indica que «en el momento que haya una trabajadora que tenga una urgencia médica, un derecho como es un día de asuntos propios o un ingreso de un familiar que se le ponga malo su padre y tengan que irse al hospital con él, ¿nos van a llamar para decirnos que vayamos a por los niños para llevarlos a casa?».

María Blanco recuerda que el que ofrece la escuela «se supone que es un servicio para la conciliación familiar, porque si no los llevaríamos a la guardería». En este sentido, apunta que «están ahora mismo cumpliendo los ratios, pero, por lo que yo entiendo, son unos ratios que están estipulados para momentos puntuales».

«Puntualmente una profesora sí puede estar con 13 niños, porque la compañera se ponga mala o haya cualquier permiso, pero no continuamente y llevan así desde febrero», destaca. Considera que, hasta que la escuela pase a la red autonómica, «tienen que hacerse cargo, porque si falta una profesora tiras, pero es que son tres».

«Muchísimos niños» para pocas profesionales

Salina Jacobs tiene una hija que va a «La Manzana» al aula de 2-3 años. Lamenta que la plantilla de la escuela infantil «está sobrecargada y al límite, al punto de que la semana pasada casi no se pudo abrir un aula». Explica que la dirección y la plantilla «salvan» la situación «porque son profesionales, pero la cuestión es que hay que mantener unas condiciones óptimas, porque los niños van allí a aprender, van a una escuela infantil, no a una guardería, para recibir la educación de calidad que se merecen y que tiene que ser».

«Hay una aula de 2-3 de ocho niños y otra de y otra, la de mi hija, que es la completa de 18 y lo que están haciendo es unir esas dos y se está encargando una profesional, con lo que son muchísimos niños en el mismo aula y haciendo actividades», recalca.

Cree que a principio de curso «se tiene que tener una previsión y si hay una lista que está a punto de acabarse tiene que haber un remanente, se tiene que organizar de cualquier manera, pero lo que no puede ser es que no haya personas que sustituyan las bajas de otras». «»«Que sean días puntuales, todavía, pero bajas largas parece inconcebible que no se puedan cubrir una baja larga trabajando con seres tan dependientes», remarca. Considera que se debe «a una mala organización» de las administraciones responsables.

 


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