El Mirandés al detalle; Pódeis poner la porra
Sporting 1905
20 Feb 2015. Actualizado a las 19:06 h.
El fútbol es uno de los paradigmas que demuestran que las cosas se consiguen a través del trabajo, pero sobre todo de la paciencia. En Segunda División son muchos los equipos cuyas limitaciones hacen crecer la labor de entrenador y jugadores a pasos agigantados. Uno de esos conjuntos es el Mirandés, que llega a Gijón después de una fase de escalada, sin presión y conscientes de que en este punto de la temporada pueden permitirse, entre comillas, el lujo de disfrutar.
Hay que recordar que la plantilla burgalesa fue construida a contrarreloj después del descenso administrativo del Murcia, y tardaron varias semanas en adquirir el ritmo de competición. Juventud y experiencia a partes iguales, y un grupo cohesionado donde el esfuerzo no se negocia. Y por otro lado la calma. Esa calma que aporta desde el banquillo un hombre al que le gustan los retos. No es otro que Carlos Terrazas. Ya obró el milagro en Guadalajara, y en Miranda se ha encargado de despejar dudas a base de victorias, de alegrías y de humildad. A él se unen, ya desde el verde, jugadores curtidos en mil batallas, acostumbrados a bajar al barro como son César Caneda o Urko Vera, y también gente que ha tenido la oportunidad de volver a sentirse futbolista, como es el caso de Jordi Pablo. Currantes de este juego que saben de lo que son capaces y de lo que no. La intención de Terrazas ha sido desde el primer momento la de ir paso a paso, cumpliendo con lo marcado por una campaña que necesitaba una fase de adaptación, otra de crecimiento, y si los resultados lo permitían, otra de calma. De disfrutar. Y vaya si lo han permitido.
Tras el empate ante el Tenerife en Anduva, quedó la sensación de que el Mirandés es un conjunto con una gran capacidad de reacción, pero no solo eso, sino que a lo largo de todo el año ha demostrado tener un estilo de juego muy definido y saber jugar sus armas. Con mejor o peor suerte. Eso sí, viaja a tierras gijonesas sin nada que perder y con un bloque de ideas claras y de definición sencilla: equipo guerrero.
Para el choque ante el Sporting, Terrazas tiene pocas dudas. Su once titular y su esquema son bastante claros y salvo bajas de última hora será muy parecido el de pasadas jornadas:
Urko Vera: finalizador puro. Gran juego por alto y dominio del cuerpo. Se pierde fuera del área pero dentro de ella es un peligro constante. Los continuos cambios de equipo le han perjudicado pero parece que en Miranda ha vuelto a ser ese goleador que brilló en Segunda B. Necesita pocos toques y poco espacio para finalizar y tiene una gran capacidad para dar salida al equipo.
Como decimos, el estilo de juego está más que definido. Con dos premisas claras. La consistencia en el medio y el juego directo, De ahí que el esquema planteado sea un 4-1-4-1, donde siempre uno de los volante baja a ayudar al pivote en fase defensiva. Los balones largos de Caneda a Urko Vera es uno de los factores a tener en cuenta, al igual que las jugadas a balón parado. Es un conjunto muy fuerte en los choques individuales y con variantes como las llegadas de Aitor por el lado derecho. Apuestan por las segundas jugadas y por una defensa mixta en las pelotas paradas. Su mayor debilidad es la zona izquierda de la defensa, además de no ser un equipo excesivamente técnico.
De nuevo rival que puede ser trampa para un Sporting que debe tomarse el partido lo suficientemente en serio. Poco que ganar y mucho que perder tiene el Mirandés, que llega al Molinón desahogado y con ganas de conseguir la machada.
@EmilioOrdiz
