El Sporting tiene menos de 122 horas para fichar
Sporting 1905
El club se mueve en el mercado a fuego lento
27 Jan 2019. Actualizado a las 12:53 h.
Miguel Torrecilla sigue trabajando en silencio en el mercado de invierno para mejorar la plantilla del Real Sporting de Gijón, pese a que después de casi cumplirse un mes de zoco invernal apenas ha ofrecido noticias al respecto, ni de entrada, ni de salida.
El cuerpo técnico delega en la dirección deportiva un trabajo en la sombra que de momento mantiene al club sportinguista como el único que no alteró la composición de su plantilla desde septiembre. Cabe recordar que desde entonces el vestuario se ha debilitado en, paradójicamente, su puesto peor cubierto, el extremo izquierdo de Isma Cerro, que resultó baja de larga duración. Otro apunte relevante pasa porque el Sporting se encuentra bastante lejos de su lograr su objetivo deportivo, algo que le costó el cargo a Rubén Baraja y su cuerpo técnico.
El club asturiano trabaja en paralelo, por una parte evaluando qué futbolistas del Sporting podrían tener ofertas y ser descartables dentro de los planes de José Alberto; mientras a nivel de llegadas, el cuerpo técnico ha señalado los puestos de extremo izquierdo y la delantera como prioridad.
Las necesidades en punta parecen haberse reducido, una vez que Djuka ha encontrado el camino del gol y Nick Blackman ha logrado superar sus lesiones para acceder a la rotación rojiblanca. No obstante, Neftali ha bajado un peldaño su participación con el primer equipo desde el ascenso de José Alberto, por lo que a nivel numérico, dos jugadores se antoja insuficiente para afrontar con garantías la segunda vuelta.
Por otra parte, una vez superada la primera vuelta, el Sporting sigue sin encontrar en su plantilla a un extremo izquierdo indiscutible. De hecho, su último inquilino, Robin Lod, ha sido probado durante la semana como hombre interior, por lo que habría el enésimo cambio al respecto.
Todo apunta a que el director deportivo esperará a que se aproximen las rebajas finales del mercado, salvo que en las próximas se ofrezca un mirlo blanco: bueno, bonito y barato. Como ocurrió con Álvaro Jiménez en verano, cuando en 24 horas pasó del Málaga al Sporting. Entre tanto, se seguirá buscando la forma de aumentar el espacio salarial para poder incorporar a un futbolista que realmente aumente el nivel de la plantilla. En ese sentido, el club cuenta con la posibilidad de aumentar en unos miles de euros su tope en detrimento del tope salarial de la temporada que viene, ya que el despido de Rubén Baraja permite ese "as en la manga" dentro del reglamento, si bien es cierto que la primera idea es la de no comprometer el futuro proyecto con dicho lastre.
Por otro lado, la salida de algún futbolista también podría suponer el refuerzo de alguna otra posición menos necesaria sobre el papel, como ocurrió hace justo un año con el "intercambio" de papeles entre Guitián y Xandao, que mejoró el puesto de tercer central del Sporting en la segunda vuelta.