La Voz de Asturias

«A propósito de Djuka»

Sporting 1905

David Herrero García
Djuka

Artículo de opinión

30 Oct 2020. Actualizado a las 22:58 h.

En Djurdjevic todo es cuestión de fe. Declaraba Paco Jémez esta semana que el delantero serbio es un dolor de huevos para los defensas. A pesar de sus 5 goles en 9 encuentros, casi los mismos que la pasada campaña, Djurdjevic continúa enfrascado en una difícil relación con el esférico. Y la actuación frente al Alcorcón debería servir como metáfora para entender su juego. Erró dos mano a mano inexplicables frente a Dani Jiménez para finalmente encontrar el gol en la más complicada de sus internadas. David Fernández, que no tuvo su mejor día, sucumbió ante el empuje de Uros y la puntera del veintitrés puso el cero a uno en el marcador. Más adelante, Aitor García sería de la misma opinión.

Cuenta Woody Allen en su autobiografía (A propósito de nada), que hemos cometido dos grandes errores en relación a su persona. El primer fallo ha sido hacerlo pasar por intelectual. El segundo, aún más grave, es creer que porque tiene una complexión más bien pequeña y lleva gafas, no pudo haber sido muy atlético durante su juventud. Pero como él mismo insiste en aclarar: «es una equivocación». No obstante, aunque lo niegue, el cineasta neoyorquino tiene algo de genio, de saber apuntar con la cámara a donde late el conflicto. Al comienzo de su última cinta (Rifkin’s Festival), el protagonista reflexiona sobre el papel del arte y apunta que en el supuesto de que llegásemos a resolver los problemas políticos y sociales de nuestra época, seguiríamos haciéndonos las mismas preguntas trascendentales que el ser humano se ha hecho desde el principio de los días. Razón no le falta. El debate sobre Djurdjevic, anote o no, tiene entonces difícil solución.

Las cosas son como son 

A tan solo un encuentro para finalizar la primera maratón de partidos y completar así un cuarto de competición, el Sporting ha mostrado al fin su capacidad para levantar el vuelo en situaciones desfavorables, virtud ausente las últimas temporadas. Si Oviedo, Tenerife y Málaga silenciaron a los rojiblancos una vez doblegado Mariño; Ponferradina y Alcorcón se quedaron con la miel en los labios.

Tras una primera parte más que prometedora por parte de los pupilos de Gallego, habría que esperar al segundo tiempo para que el marcador reflejase la superioridad visitante. Con un resultado adverso nuevamente sobre sus espaldas, el Alcorcón se descompuso en mil pedazos. Subieron a la tarima del teatro de Santo Domingo, en busca del papel de goleador, primero Djuka, que ya había saboreado la gloria del acierto, y posteriormente Aitor y Manu. Pero ninguno logró convencer al jurado allí presente. Desfilaban las ocasiones rojiblancas en calesa ante la impotencia de la defensa alfarera que no podía más que celebrar el exiguo acierto de los visitantes. Y en medio del chaparrón norteño, Sosa devolvió la esperanza a un Alcorcón que llevaba cuatro partidos sin perforar la meta rival. A los pocos minutos, contradiciendo una vez más las voluntades del esférico, cuando mejor se encontraban los locales, el Sporting volvió a golpear, aunque en esta ocasión ya no hubo réplica amarilla. El protagonista de la nueva novela de Miqui Otero, Simón, empieza a entender a los ocho años que nada es lo que parece, pero con el paso del tiempo acaba aceptando que las cosas son como son.

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