La Voz de Asturias

«Preludio»

Sporting 1905

David Herrero García
Gaspar, Djuka y Cumic

Artículo de opinión

02 Apr 2021. Actualizado a las 17:18 h.

Las vacaciones de Semana Santa son un preludio del verano. Si hace buen tiempo, uno puede augurar unos meses de julio y agosto soleados. Si tu equipo gana, quizá tengas algo que celebrar en junio. Cuando era pequeño, estos días los pasaba en el pueblo con el único objetivo de darme el primer baño del año en la playa o comprar el primer helado. Conforme van pasando los años todo se complica y donde solo había goce y disfrute ahora hay una obligación de goce y disfrute, que puede parecer lo mismo pero, en el fondo, es muy distinto.

Me pasé los días previos a Semana Santa seleccionando libros que tengo que terminar de leer y series a las que debería conceder una segunda oportunidad. Me dediqué a confeccionar un planning, que por supuesto no apunté en ningún sitio, y que el primer día ya sabía que no iba a poder cumplirlo.

Van transcurriendo los días de vacaciones y van surgiendo planes que no esperabas y, por muy bien que te lo pases, tu cabeza no pierde la oportunidad de recordarte lo que no estás haciendo, lo que aún tienes pendiente y seguirá pendiente cuando te veas obligado a abrazar de nuevo la rutina.

Durante la infancia, la Semana Santa era perfecta cuando lograbas olvidar los meses previos y los meses venideros de colegio. Si lo conseguías aquellos días, lo conseguirías durante el verano.

Si juegas bien en Semana Santa, es probable que también lo hagas en junio.

Méritos

Un zarpazo de Pedro adelantó al Sporting en el marcador. Un golazo de otra categoría puso el choque cuesta arriba para los de Iraola, que no consiguieron perturbar el resultado del encuentro. Pablo Pérez sobre la línea de portería, Mariño y el larguero evitaron el tanto rayista cuando peor estaban los asturianos. En el descanso, Pedro, aquejado de un fuerte golpe, se vio obligado a ceder su sitio a Cristián Salvador, que aportó menos balón y más solidez defensiva. Pablo García y Bogdan no tuvieron ocasión de prodigarse en exceso en ataque, pero pusieron el cerrojo a sus respectivas bandas para desesperación de Andrés y Bebé, y posteriormente de Isi.

El Rayo tuvo la posesión durante buen parte de la segunda mitad, aunque no fue capaz de poner en aprietos a Mariño. Los rojiblancos Aitor y Nacho lograron estirar al equipo cuando el balón pasó por sus botas, robándole minutos al crono, y Pablo Pérez se dedicó a ganar duelos divididos, uno tras otro, hasta llegar a los veintiuno a lo largo del encuentro. El Sporting, con el marcador a su favor, se asomó lo justo en ataque, y aún así Pablo García tuvo tiempo para demostrar su buen golpeo. 

El partido terminó con el resultado de cero a uno que sitúa a los asturianos a siete puntos del Rayo Vallecano en la clasificación. El gol de Pedro merecía los tres puntos, la entrega del equipo bien merece el lugar que ocupa en la tabla clasificatoria.

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