Daniel Ripa cree que se anuncia «en el contexto» de una votación interna en la coalición «planteada por el sector más reacio a la confluencia»
29 jun 2017 . Actualizado a las 14:13 h.El secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa, restó relevancia a la oferta planteada por el coordinador regional de IU, Ramón Argüelles para que sumaran esfuerzos con el propósito de forzar un giro a la izquierda en el gobierno socialista de la comunidad. «Esa propuesta hay que entenderla en su contexto, porque IU va a celebrar un referéndum que ha sido planteado por el sector más reacio a hacer la confluencia con Podemos, para mantener su identidad», señaló Ripa. El secretario general de Podemos Asturies afirmó que desde su formación se seguía con «máximo respeto» los procesos internos desarrollados por IU pero apuntó que esa votación --que tendrá lugar este viernes, 30 junio-- está en «la dirección contraria» a la oferta anunciada por Argüelles.
Ripa señaló que los morados tomarán en cuenta la mano tendida por IU «a partir de la semana que viene» porque antes tendrá que conocerse «la decisión de la militancia (de IU)» para saber si «en la dirfección de trabajar más en conjunto». El dirigente morado cargó en todo caso contra un Ejecutivo autonómico en el que, en su opinión, sería muy difícil acordar algún cambio porque «el PSOE está entregado a borrar las huellas de la gestión de anteriores gobiernos». En el pleno de la semana pasada, el presidente asturiano también lanzó una oferta de diálogo, dirigida a Podemos e IU, para tratar de llegar a un acuerdo de legislatura. Se trata de una oferta que debería concretarse en invitaciones formales para reunirse a partir de esta semana. Sin embargo, Ripa señaló que no habían recibido ninguna comunicación por parte del Ejecutivo e insistió en que ese ofrecimiento salía de «un gobierno como el de Javier Fernández que está en epílogo y en ese contexto lo vemos».
El pasado miércoles, el coordinador de IU llamó a Podemos a sumar esfuerzos para ser «catorce contra catorce», sumando sus 5 escaños a los 9 morados para equipararse en peso al grupo parlamentario socialista en la Junta General. Argüelles planteó visión muy crítica del balance del acuerdo de investidura llevado a cabo con los socialistas y que, en su opinión, no se estaba cumpliendo en la mayor parte de sus términos. También consideró de poca confianza la oferta planteada por el presidente y se preguntó con «qué partido socialista» se sentaría a negociar porque «el que hay en Asturias parece que no es el que hay en Madrid». Argüelles también afirmó que con su mano tendida a Podemos «vamos a hacer lo mismo que hicimos hace un año con los presupuestos, intentar pactar».
Pero lo cierto es que nunca hubo pacto en esa negociación. Después de reiteradas ofertas por parte de IU el pasado verano para tratar de formar una «mesa tripartita» con PSOE y Podemos para buscar un acuerdo fiscal que sirviera de base a la negociación presupuestarias, los morados respondieron con todo tipo de elusivas y nunca llegó a concretarse ningún encuentro. Finalmente a la hora de negociar las cuentas regionales, Podemos también se negó a mantener reuniones a tres bandas, destacando siempre su apuesta por la bilateralidad en los encuentros con el Ejecutivo, y en un debate en el pleno, su portavoz Emilio León señaló que IU no era en modo alguno necesario para alcanzar ese acuerdo.
Fue después de ese desacuerdo cuando el PSOE buscó el apoyo a los presupuestos mediante un pacto paralelo con los populares, que respaldaron un texto propuesto en solitario con los socialistas (aunque recogía algunas medidas planteadas por IU) a cambio de reformar el impuesto de sucesiones y aumentar las exenciones a las herencias de hasta 300.000 euros. De hecho, la intención del grupo parlamentario (respaldada por el coordinador) era abstenerse en la votación de las cuentas, pero la dirección de la coalición les obligó a presentar una enmienda a la totalidad.
La votación que celebrará este viernes IU sobre su «identidad», un referéndum en el que todos los sectores han pedido el voto a favor del sí y en el que el resultado no es ninguna sorpresa, soslaya el debate de fondo en el seno de la coalición sobre sus relaciones con Podemos. Argüelles, el primer coordinador elegido por el voto directo de la militancia, se alzó con la victoria con una apuesta clara por la confuencia, una convbergencia en todo caso que, siempre insistió, debe ir «más allá» de los acuerdos con Podemos. Es también un dirigente alineado con las tesis del coordinador general, Alberto Garzón, que apostó intensamente por Unidos Podemos, aunque en los últimos meses ha hecho un balance crítico de los resultados de esa alianza por la escasa «visibilidad» de sus iniciativas que quedan diluidas en el Congreso. Llamazares, al frente el grupo parlamentario, pero también otros sectores de IU se han mostrado en reiteradas ocasiones reacios a ese unión por entender que conllevaba una disolución de IU en Podemos.
En Asturias, la alianza de Unidos Podemos se fraguó con no pocas dificultades. Fue respaldada por mayoría entre la militancia de IU pero con el porcentaje de apoyos más bajo del Estado. Fue además controvertida y llena de obstáculos a la hora de elaborar las listas y con un econado debate sobre el puesto que les correspondía a los candidatos de IU en la papeleta común. Los resultados en las urnas tampoco fueron los esperados. De hecho, de cara al congreso de Vista Alegre, Podemos Asturies elaboró un documento en el que reclamaba autonomía para decidir sus propias alianzas electores y consideraba el acuerdo con IU «un lastre».