La asociación asturiana que lucha por los derechos de las 'Madres Cuidadoras': «Si faltamos nosotras, ¿quién va a cuidar de nuestros hijos?»
Asturias
La Asociación Madres Cuidadoras Pilar Díaz reivindica la necesidad de reconocer la figura del cuidador de personas dependientes, sobre todo cuando estas cumplen los 21 años
25 May 2026. Actualizado a las 05:00 h.
A principios de este año nacía en Asturias la Asociación de Madres Cuidadoras Pilar Díaz, una iniciativa que se suma a la labor llevada a cabo por la Plataforma Estatal de Cuidadoras Principales. El objetivo de la asociación es claro: «Reivindicar nuestra figura y dejar de ser invisibles», expresa Mar Villanueva, miembro de la asociación asturiana. Sin embargo, la labor de esta nueva entidad se extiende mucho más allá.
Todo nació de ellas, de las madres que han tenido y tienen a una persona dependiente a su cargo. La plataforma estatal surgió de compartir experiencias, miedos y preocupaciones. Las madres cuidadoras comenzaron a hablar entre ellas en busca de comprensión e «intentando encontrar a gente que entendiera la situación por la que estábamos pasando», explica Villanueva. El movimiento llegó hasta Asturias, donde Mar y otras cuatro compañeras decidieron poner en marcha las acciones de la plataforma estatal a nivel regional.
«Empezamos a ver noticias y testimonios de otras mujeres con las que nos sentíamos identificadas». Tras adscribirse a la plataforma estatal, este grupo de mujeres asturianas comenzó a reunirse y a compartir sus vivencias en conversaciones que servían «para compartir ese dolor que sentíamos y que muchas veces no podíamos manifestar».
Pilar Díaz, «una mujer peleona, a quien no le gustaba conformarse»
En 2024, las asturianas decidieron dar el gran salto y comenzaron a esbozar las primeras pinceladas de lo que finalmente terminaría convirtiéndose en la Asociación de Madres Cuidadoras Pilar Díaz. Y es que no se puede hablar de los inicios de esta entidad sin mencionarla a ella. Pilar Díaz fue una mujer luchadora y una madre cuidadora hasta sus últimos días. Fue precisamente ella quien dio los primeros pasos para que aquel boceto inicial terminase convirtiéndose en la asociación que hoy lleva su nombre.
Pilar era madre de dos niños con parálisis cerebral: uno de ellos con gran dependencia y el otro con una afección física muy importante. «Pilar Díaz es nuestro referente», explica Mar, «no solo aquí, sino también a nivel nacional. Ella fue fundamental en la conexión de todos los hilos que se han ido creando en las distintas comunidades autónomas, incluida Asturias. Fue quien hizo que unas conectáramos con otras. Era una mujer peleona, a quien no le gustaba conformarse. Nos enseñó que debíamos pelear por nuestros derechos y fue quien nos impulsó a unirnos y a luchar por nuestras reivindicaciones».
Pilar Díaz falleció antes de que la asociación fuera una realidad; por ello, sus compañeras asturianas quisieron rendirle homenaje poniendo su nombre a la entidad y nombrándola presidenta de honor.
La Asociación Madres Cuidadoras Pilar Díaz cuenta con más de 300 familias adscritas. Entre ellas se encuentran «madres que tienen hijos con autismo, enfermedades raras o trastornos del desarrollo, y que son dependientes», explica Mar. En la asociación asturiana, señala, no se mira el grado de dependencia porque «al final, lo que nos une es esa necesidad de cuidar, de velar y de preocuparnos, y ese sufrimiento que tenemos muchas veces por el bienestar de nuestros hijos. Nos une el amor por nuestros hijos y la lucha por su futuro».
‘Madres cuidadoras’, una figura invisible
Entre los objetivos de la asociación se encuentra pelear por sus derechos. A nivel estatal reivindican la figura de la madre cuidadora: «Necesitamos que empiece a verse esa parte invisible. El cuidado que deberían realizar otras entidades lo estamos llevando a cabo nosotras». En este sentido, las madres cuidadoras de Asturias reclaman prestaciones económicas «dignas» y una cotización real.
«Cuando una mujer llega a ciertas edades, la sobrecarga de trabajo puede derivar en problemas de espalda o articulaciones tras haber cuidado a su hijo durante años. Queremos que en estas situaciones se pueda tener acceso a una jubilación anticipada. Además, reclamamos el acceso a los recursos suficientes para cuidar de nuestros hijos. Queremos que se nos ponga en valor; se habla mucho del cuidador profesional, pero se han olvidado de la figura del cuidador del hogar».
Su lucha va encaminada precisamente al reconocimiento oficial de unas labores que, aseguran, «ahorran mucho al Estado». «Si faltamos nosotras, ¿quién va a cuidar de nuestros hijos?», se preguntan. Y es que el día a día de una madre cuidadora se caracteriza por el esfuerzo y el sacrificio. «Somos cuidadoras las 24 horas del día, los siete días de la semana y los 365 días del año; no tenemos un solo día de descanso».
Esta situación hace que muchas mujeres tomen la decisión de dejar de lado su carrera profesional para implicarse a tiempo completo en el cuidado de sus hijos, lo que conlleva, explican, «una menor estabilidad económica».
«Es muy complicado compaginar ser madre cuidadora con una vida laboral: tienes que llevar a tus hijos a muchas consultas y a muchos médicos. Te ves obligada a pedir permisos en el trabajo y, cuando esto sucede, pasas de ser una empleada de diez a ser una empleada con muchos problemas. Nuestra propia situación personal es la que nos lleva a tener que dejar el trabajo o a que nos despidan».
La situación se vuelve aún más crítica cuando los hijos de estas mujeres cumplen 21 años, edad a la que la escolarización deja de ser gratuita. «Cuando nuestros hijos van al colegio, las cosas son más sencillas porque sabes que, al menos durante las mañanas, puedes dedicarte a otras tareas, como la casa o incluso el trabajo. Cuando llegan a los 21 años, te quedas colgada».
A partir de esa edad, el acceso a prestaciones comienza a ser más complicado y las madres cuidadoras deben decidir si mantener a sus hijos en casa o llevarlos a un CAI, donde, aseguran, las plazas son muy escasas. Además, «si lo llevas a un CAI pierdes gran parte de la prestación», pero el cuidado de personas dependientes, remarcan desde la Asociación Pilar Díaz, conlleva un gran desembolso económico.
Desde su creación, la Asociación Madres Cuidadoras Pilar Díaz ha tenido la oportunidad de reunirse con Marta del Arco, consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, en unos encuentros que, aunque fructíferos, reflejan que aún queda mucho camino por recorrer y muchos derechos por conseguir.