Más allá del ladrillo: la paradoja de una Asturias con obras y precios por las nubes
Asturias
Los visados del Principado cubren el 45% de su déficit acumulado, pero el empuje de la segunda mano dispara los precios por encima de Madrid y Cataluña
10 Jun 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Nada frena el precio de la vivienda ni en España ni en Asturias, en realidad en prácticamente ningún país de Europa. Nadie puede frenar esos incrementos y entre las soluciones que se proponen está la de construir más para aumentar la oferta; lo hizo esta misma semana el presidente de la patronal de la construcción en Asturias, Joel García quien reclamó aumentar la edificabilidad de todos los solares. Pero lo más probable es que la solución no sea tan sencilla; en el territorio del Principado las operaciones comerciales se incrementan debido fundamentalmente al mercado de compraventa de segunda mano, así como al peso que ejercen las adquisiciones destinadas a segundas residencias, viviendas turísticas o transacciones por parte de compradores extranjeros no residentes.
Los datos del informe sectorial de CaixaBank Research reflejan que la comunidad autónoma se sitúa en una posición singular respecto al resto del país. Mientras que a nivel nacional el desfase acumulado supera las 734.000 viviendas, el Principado es una de los territorios que menor déficit habitacional acumula, sumando apenas unas 5.400 viviendas entre 2021 y 2025, lo que representa solo el 0,7% del total nacional. En este período, Asturias registró la terminación de 9.200 inmuebles frente a la creación de unos 14.600 hogares. Esta brecha implica que la nueva edificación sólo ha podido dar alojamiento al 60% de las familias constituidas en el Principado, dejando un déficit relativo que equivale al 37% de esos nuevos hogares.
Pese a este descuadre, la intensidad de la nueva construcción residencial en relación con su necesidad sitúa al Principado como la cuarta provincia española con mejor respuesta constructiva, únicamente por detrás de Sevilla, Navarra y Córdoba. En contraste, los mercados más tensionados del arco mediterráneo como Tarragona, Castellón, Murcia o Almería presentan una relación claramente negativa, donde los nuevos visados no llegan a cubrir ni el 10% de su propia carencia habitacional.
A nivel general, el informe de CaixaBank Research ofrece un diagnóstico preocupante para el conjunto de España, concluyendo que la falta de obra nueva obedece a una respuesta insuficiente del sector ante la intensa creación de hogares. Y esta es una diferencia crucial con Asturias, a nivel general España ha ganado mucha población y hay comunidades que han experimentado un notable aumento del número de habitantes, pero en el Principado la población se mantiene en apenas su millón de habitantes porque la inmigración sólo puede compensar en poco el terrible saldo vegetativo, la gran diferencia entre muertes y nacimientos que se registra año a año.
El informe identifica factores limitativos clave que frenan la salida de pisos al mercado, tales como la escasez de suelo listo para edificar, las demoras burocráticas y administrativas, el encarecimiento de los costes de producción, la falta de mano de obra y cuellos de botella infraestructurales, como la saturación en el 75% de los nudos de la red eléctrica. Ante este escenario, el estudio apunta que el déficit nacional seguirá alza hasta tocar techo en 2029 con 922.000 unidades. Para corregir esta brecha en los próximos cinco años, las propuestas del informe calculan que sería necesario cuadruplicar el ritmo de ejecución y producir unas 330.000 viviendas anuales en España. Para el caso concreto de Asturias, estiman que para cerrar su déficit en dicho lustro haría falta construir 4.200 viviendas al año, lo que obligaría a duplicar el ritmo actual de producción (en 2025 se completaron 1.700 unidades en la comunidad). Este cálculo asume una moderación teórica del 18% en la creación de familias y presupone de forma estricta que toda la obra nueva se destinaría a cubrir la demanda residencial local, excluyendo segundas residencias o compradores extranjeros.
La realidad del mercado asturiano, no obstante, opera bajo dinámicas distintas a las de la pura edificación de obra nueva, tal y como constata la estadística oficial del Instituto Nacional de Estadística (INE) también publicada esta semana. Los datos del Índice de Precios de Vivienda (IPV) para el primer trimestre de 2026 revelan que, a pesar de tener un déficit constructivo bajo en la comparativa estatal, Asturias registra una subida de precios del 14,3% en tasa anual, superando la media nacional del 12,9%. Este encarecimiento en el Principado es más acusado incluso que el de grandes mercados inmobiliarios del país, rebasando el repunte anual del 13,6% de la Comunidad de Madrid y el 10,5% de Cataluña, tras encadenar una variación del 4,1% solo en los tres primeros meses del año 2026.
La evolución de los precios del mercado inmobiliario en Asturias está fuertemente marcada por las transacciones de segunda mano. Mientras que el índice de precios para la vivienda nueva subió un 11,6% anual en la comunidad, el coste de los inmuebles de segunda mano se disparó un 14,8% anual en este primer trimestre de 2026. El mercado asturiano se encuentra así condicionado por la fuerza de las ventas de pisos usados, lo que podría revelar que la subida de los precios no se debe a que la construcción esté parada, sino a la gran cantidad de compras destinadas a un uso turístico o vacacional.