El perfil del turista asturiano: viajes más cortos pero con un gasto diario récord
Asturias
Los residentes en el Principado se consolidan entre los españoles que más desembolso económico realizan por jornada en vacaciones
09 Jul 2026. Actualizado a las 05:00 h.
En los últimos años, Asturias ha experimentado una profunda transformación en su sector turístico, consolidándose como uno de los destinos más codiciados del norte de España y gestionando un volumen creciente de visitantes, a veces hasta el punto de sentirse saturados en determinadas zonas, pero ¿cómo son los asturianos que hacen turismo? Los hábitos de consumo de los residentes de la comunidad cuando viajan revelan cómo han cambiado sus costumbres para la optimización del tiempo y asumiendo un notable incremento del presupuesto. Aunque en la actualidad los asturianos realizan desplazamientos de menor duración en comparación con épocas anteriores, el desembolso económico por cada jornada de viaje ha crecido notablemente, situándolos de hecho en los puestos más elevados de gasto a nivel nacional.
Los indicadores más recientes de la Encuesta de Turismo de Residentes (ETR/Familitur), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), ratifican esta tendencia. En el primer trimestre de 2026, los residentes en Asturias se posicionaron como los terceros que mayor gasto medio diario registraron en el país, alcanzando los 102 euros por jornada, una cifra solo superada por los habitantes de Cataluña (110 euros) e Illes Balears (106 euros). El balance anual consolidado muestra que el gasto medio por persona en sus desplazamientos se ha situado por encima de los 304 euros. Este incremento económico contrasta con la reducción de la estancia, dado que la duración media de los viajes de los asturianos se ha estabilizado en una horquilla de entre 2,3 y 2,4 días, lo que refleja una preferencia por las escapadas breves, concentradas y de mayor impacto presupuestario.
En lo que respecta a la distribución geográfica de los destinos elegidos, el territorio nacional absorbe la inmensa mayoría del flujo emisor asturiano. Aproximadamente entre el 85% y el 88% de los desplazamientos anuales de estos viajeros se producen dentro de las fronteras españolas, incluyendo la propia conectividad interna del Principado. Por el contrario, los viajes con destino principal al extranjero representan una cuota menor, oscilando entre el 11% y el 15% del total. No obstante, las diferencias estructurales entre ambas modalidades son significativas: mientras que el turismo interno favorece pernoctaciones breves, los viajes internacionales prolongan la estancia media de los asturianos hasta los 7 u 8 días por salida, llegando a concentrar más del 35% de todo el presupuesto anual debido a que el gasto diario fuera del país duplica al nacional.
El análisis retrospectivo de la serie temporal del INE desvela que estos hábitos han pasado por fases muy definidas desde el inicio de los registros en 2015. Durante el quinquenio previo a la crisis sanitaria (2015-2019), el comportamiento emisor asturiano se caracterizaba por la estabilidad, con una media de 4,1 a 4,8 millones de viajes anuales de mayor duración (en torno a los 4 días) y costes más moderados. La irrupción de la pandemia en 2020 supuso una contracción del 43,3% en el volumen anual, seguida de un intenso efecto rebote en 2021 y 2022, donde los incrementos interanuales del gasto rozaron el 150% en determinados trimestres. Esta fase de recuperación culminó en 2023 con el récord histórico de gasto emisor de la comunidad, cifrado en 1.289 millones de euros, dando paso a la actual etapa de contención en el número de salidas pero con un encarecimiento generalizado de los servicios turísticos.
En comparación con el resto de España, Asturias muestra un perfil de viajeros algo diferenciado. Mientras que comunidades con altos índices de población y renta, como Madrid o Andalucía, lideran el volumen total de viajes, el Principado destaca por su elevado gasto diario. Según el balance del INE, a nivel macroeconómico nacional, el primer trimestre de 2026 ha cerrado con un volumen global de 33,2 millones de viajes realizados por los españoles, lo que representa un descenso del 4,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Pese a esta caída en la movilidad, el gasto total del país se elevó un 2,5% hasta alcanzar los 11.454 millones de euros, con una media nacional de 95 euros por día. El escenario actual del país confirma un proceso de adaptación generalizada a la inflación, donde el consumidor reduce la frecuencia o duración de sus estancias pero mantiene al alza el esfuerzo financiero destinado al ocio y los viajes.