Asturias registra la mayor subida de pernoctaciones en pisos turísticos del país
Asturias
Las estancias en este tipo de alojamiento crecen un 215% desde 2018 mientras el precio de la vivienda repunta un 15% en la comunidad
09 Oct 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Asturias es la comunidad donde más ha crecido el impacto de la vivienda de uso turístico en la última década, es el territorio que lidera el incremento de pernoctaciones en este tipo de alojamientos en todo el país. Este fenómeno se produce además en un contexto de acentuada tensión inmobiliaria en la comunidad, que registró la mayor subida de los precios de compraventa y alquiler de todo el país, según los datos de los notarios.
Tomando como base los datos de Eurostat y del Instituto Nacional de Estadística (INE), Asturias ha registrado un incremento del 215% en las pernoctaciones contratadas en pisos turísticos a través de plataformas digitales entre 2018 y 2025, alcanzando los 3,2 millones de estancias al año. Esta cifra sitúa al Principado a la cabeza del crecimiento nacional en términos porcentuales, situándose por encima de la media del país y superando a otras regiones con una fuerte actividad turística como Málaga (+157%) o Alicante (+115%). En el marco de la cornisa cantábrica, el volumen de crecimiento asturiano supera ampliamente el de comunidades vecinas como Cantabria, que anotó un aumento del 167% en el mismo periodo. En términos absolutos de oferta, la comunidad contabilizaba 6.914 viviendas de uso turístico al cierre de 2025 y eso sólo contando las viviendas inscritas en el registro oficial y no las que se ofrecen de forma clandestina.
¿Dónde están los pisos turísticos en Asturias? Fundamentalmente en los núcleos urbamos del centro aunque hay una importante polo alrededor de las comarcas de Picos de Europa. Ese foco se sitúa en el eje del oriente asturiano y su franja costera, donde los pisos turísticos llegan a representar porcentajes muy significativos sobre el total de viviendas existentes: Cangas de Onís encabeza la proporción con un 7%, seguido por Llanes (6,2%), Rivadedeva (6%), Caravia (~6%), Colunga (5%), Cabrales (4,6%) y Parres (4%). En el litoral occidental, el fenómeno se replica en menor escala en concejos como Cudillero (4,5%) y Muros del Nalón (~3%). En el ámbito urbano, el barrio gijonés de Cimadevilla registra la tasa más elevada de la comunidad autónoma, con un 8,2% del total de sus inmuebles destinados a este uso, mientras que en Oviedo la mayor densidad se localiza en el casco histórico y la zona del Ayuntamiento, donde rozan el 5%.
En el extremo opuesto, existe una veintena de municipios que permanecen al margen de la expansión de las viviendas de uso turístico. Según los registros oficiales del Principado, un total de 22 concejos —entre los que figuran Allande, Amieva, Bimenes, Boal, Cabranes, Candamo, Quirós, Santo Adriano o Yernes y Tameza— no cuentan con ningún piso de uso turístico inscrito. Esta circunstancia obedece fundamentalmente a la dinámica de su mercado inmobiliario local, caracterizado por la escasez de oferta disponible y el predominio de inmuebles antiguos. En estas zonas rurales, las casas que salen al mercado o se rehabilitan se destinan de forma prioritaria a vivienda habitual para fijar población o a segunda residencia familiar. Asimismo, cuando se da la actividad turística en estos concejos, esta suele articularse a través de la figura de la vivienda vacacional de alquiler íntegro o el turismo rural tradicional, en lugar del modelo de piso turístico gestionado en plataformas.
La normativa autonómica
Ante la creciente presión de esta oferta y la preocupación por su impacto en el parque residencial, el Principado aprobó un nuevo decreto regulador con el objetivo de elevar la exigencia técnica a este tipo de establecimientos. La normativa prohíbe la entrega de llaves mediante cajetines en la vía pública, obliga a contar con un servicio de recepción, establece un límite máximo de ocho plazas por inmueble, exige disponer de un baño por cada cuatro ocupantes e impone la instalación de sonómetros y sistemas de monitorización de ruido. Paralelamente, la implantación del Registro Único de Alquiler ha supuesto la denegación o revocación de un 20% de las solicitudes tramitadas en la región por incumplimientos de la norma o falta de autorización de las comunidades de vecinos. Este endurecimiento de los controles ha derivado en un recurso contencioso-administrativo por parte de la patronal del sector (CASOCIA), que sostiene que las nuevas exigencias amenazan con dejar fuera de la legalidad al 67% de la oferta existente.
Toda esta transformación del sector turístico se encuadra en un contexto de tensionamiento de los precios del mercado inmobiliario general. Durante el segundo trimestre de 2026, el Índice de Precios de Vivienda en Asturias registró una subida interanual del 15%, impulsada especialmente por el mercado de segunda mano (+15,7%), lo que situó al Principado entre las comunidades con mayor incremento del país. A diferencia de otras regiones, esta subida no está motivada por la presencia masiva de fondos de inversión corporativos: los datos del Catastro indican que las empresas privadas poseen únicamente el 2,2% del parque residencial asturiano, siendo la penúltima comunidad con menor presencia de gran propiedad empresarial. Por el contrario, la propiedad pública representa un 1,72% adicional del parque a través de la sociedad autonómica Vipasa.
Para hacer frente a las dificultades de acceso a la vivienda, el Gobierno autonómico ha anunciado un paquete de medidas orientadas a ampliar la oferta protegida y aliviar el esfuerzo económico de los ciudadanos. El plan contempla la licitación de 800 nuevas viviendas públicas como primer paso hacia el objetivo de alcanzar 15.000 inmuebles protegidos en una década, junto con el incremento del presupuesto de ayudas al alquiler hasta los 30 millones de euros. En el ámbito fiscal, la estrategia autonómica combina incentivos para la compra de primera vivienda —con una deducción de hasta 5.000 euros en el IRPF y tipo cero en el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales para los primeros 150.000 euros— con la aplicación de tipos gravados de subida del ITP al 10% para la adquisición de segundas residencias y al 12% a partir de la tercera propiedad.