La Voz de Asturias

Así es el nuevo espacio de talleres creativos que triunfa en Gijón: «Me encantaría que la comunidad de artesanas creciera en la ciudad»

Gijón

María S. Condado
Ofelia Mendoza frente a su negocio Lemón Espacio Creativo

Ofelia Mendoza llegó a Gijón en 2024 en busca de una buena calidad de vida para su hijo. Ahora, esta artesana oriunda de Perú ha decidido crear su propio emprendimiento, en el que las elaboraciones creativas son las grandes protagonistas

25 Jun 2026. Actualizado a las 05:00 h.

Desde pequeña, Ofelia Mendoza ha estado rodeada de telas, creatividad y abalorios. Su abuelo tenía una mercería y sus tías, su hermana y su madre siempre han realizado manualidades. De ellas heredó el gusto por la artesanía y, con el paso del tiempo, ha logrado convertir su pasión en su trabajo. Ahora, tras varios años realizando sus propios complementos y artículos de decoración, Ofelia ha decidido emprender con su propio espacio de talleres creativos ubicado en Gijón.

Oriunda de Perú, Ofelia Mendoza llegó a España en 2017. Su primer destino fue Valencia, donde cursó un máster en Diseño Industrial. Posteriormente, se trasladó a Barcelona, donde comenzó a trabajar, pero la situación derivada de la COVID-19 hizo que perdiera su empleo. Fue allí también donde conoció a quien se convertiría en su marido, con quien más tarde se trasladaría a Málaga.

En la ciudad andaluza, Mendoza comenzó trabajando como comercial vendiendo alarmas, pero aquel empleo no le llenaba, por lo que, a pesar de la difícil situación, decidió emprender su propio negocio. «Comencé a diseñar, crear y vender mis propios pendientes», recuerda Mendoza. El emprendimiento fue todo un éxito, pero los productos que Ofelia utilizaba para crear sus piezas se volvieron incompatibles con su embarazo.

En 2024, tras enterarse de que estaba esperando a su primer hijo, Mendoza comenzó a explorar nuevas facetas creativas. Empezó así a formarse en la creación de velas artesanales y bordados. Sin embargo, este no fue el único cambio que experimentó en aquel momento. «Cuando me quedé embarazada decidimos mudarnos a Gijón. Mi marido es británico y no teníamos a nadie en Málaga. Pensé que lo mejor era que mi hijo pudiera crecer cerca de personas que conociéramos y aquí, en Asturias, yo tenía algunos familiares. Por otro lado, llegamos a Málaga en busca de una mejor calidad de vida, pero la realidad es que está sobrepoblada y hay muchos turistas, así que creímos que Gijón sería un lugar más tranquilo. Además, Asturias se parece a Escocia —lugar de origen de mi marido—, lo que nos convenció aún más».

A su llegada al Principado, Ofelia continuó realizando sus propias creaciones, aunque quiso dar un paso más allá y compartir sus conocimientos con otras personas interesadas en la artesanía. «Comencé dando clases en Vintastic y allí mis talleres tuvieron muy buena acogida». Tanto fue así que Ofelia no daba abasto para atender a todas sus alumnas, por lo que hace un mes decidió emprender en su propio local: Limón, espacio creativo.

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Ofelia no es la única que imparte clases en este nuevo espacio. «Desde el principio quise crear un lugar de encuentro para artesanas. Ofrezco mi local a otras chicas para que puedan impartir aquí sus talleres e, incluso, dejar algunas de sus piezas para venderlas». Limón acoge todo tipo de actividades creativas, desde clases de pintura y talleres infantiles hasta cursos de personalización de pantallas de lámparas.

Desde su apertura el pasado 1 de junio, Limón ha sido todo un éxito en el barrio de El Llano. «La gente que pasa por el escaparate se queda mirando y a los niños les llama mucho la atención. No ha sido un proceso sencillo, porque he reformado yo misma el local y le he dado esa vida que le hacía falta, pero ha merecido la pena».

A pesar de la buena acogida, el miedo que acompaña a todo nuevo negocio sigue presente en el día a día de Ofelia. «Aún no sé si he tomado la decisión correcta, pero lo que sí sé es que quiero darle una buena calidad de vida y tiempo a mi hijo, y este trabajo me lo permite. Por ello, he decidido dejar el miedo atrás».

Mientras la creatividad continúa llenando las cuatro paredes de Limón, Ofelia ya sueña con futuros proyectos. «Me encantaría que la comunidad de artesanas creciera en la ciudad y crear un tour de espacios creativos, igual que se realiza el tour de tapas por Gijón; que la gente se anime durante una semana a probar los diferentes talleres que hay por toda la ciudad».

 


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