Covadongas, el nuevo clásico de la repostería asturiana: «Están teniendo muy buena acogida»
La Voz de Oviedo
Las hermanas Loreto y Leticia Heres Lueje trabajan con determinación para convertir este dulce en un referente de la gastronomía de la región
07 Feb 2026. Actualizado a las 09:31 h.
Bien es sabido que en Asturias se come muy bien. La comunidad es reconocida, al menos a nivel nacional, como un paraíso gastronómico. Destaca por sus contundentes y sabrosos platos de cuchara, pero también por su repostería, tan tradicional como deliciosa. Son numerosos los postres que conquistan el paladar de los más golosos. Desde les casadielles, el arroz con leche o las moscovitas, hasta los carbayones, el panchón o las princesitas. Entre esta amplia oferta, se encuentra un dulce de reciente creación que busca convertirse en un símbolo más del patrimonio culinario de la región.
Razones para ser la nueva referencia de la repostería asturiana no le faltan. Su nombre ya es toda una declaración de intenciones: Covadongas. Aunque, en realidad, donde reside su potencial para ser un postre icónico en Asturias está en su sabor. Cuando uno degusta este pequeño dulce, tiene la sensación de estar disfrutando, en un solo bocado, la verdadera esencia de la tierrina. Crujiente por fuera y tierno por dentro, combina la intensidad de la harina de almendra y la avellana con el dulzor inconfundible de la manzana de El Gaitero, ingredientes principales del recetario tradicional.
Detrás de esta receta se encuentra Carmen Fuego, propietaria de Danas, la emblemática confitería situada en el gijonés paseo de Begoña. Hace ya más de un lustro que la maestra artesana ideó este pequeño cubilete con un firme propósito: que tuviera su propio hueco entre los grandes clásicos de la repostería asturiana. En esta lucha por conseguirlo, dos hermanas de Oviedo han decidido sumarse a la causa y centran ahora sus esfuerzos en llevar el sabor de las Covadongas más allá de las fronteras de Asturias, para que alcance la fama que merece.
«Las Covadongas fue un dulce que siempre nos gustó mucho, tanto por su sabor como por su embalaje. De hecho, lo vendíamos en la tienda de productos gourmet que teníamos en la calle Campoamor. Por eso, cuando nos enteramos de que la marca iba a desaparecer, nos pusimos en contacto con Carmen para coger el traspaso, porque nos daba muchísima pena que se perdiese un producto tan asturiano. Además, como nuestra madre se llamaba Covadonga, nos hacía una especial ilusión», confiesa Loreto Heres Lueje, la mayor de estas dos hermanas afincadas en Madrid.
Tras realizar los trámites pertinentes y superar los habituales obstáculos del camino del emprendimiento, Loreto y Leticia inauguraron, a finales del último trimestre del pasado año, una tienda en Oviedo para que este dulce volviera a estar al alcance de todos los asturianos. «Conseguir la marca y la licencia no fue nada fácil. Tampoco abrir el negocio porque, aunque se trató de un traspaso, nada es trivial. Pero, como teníamos muchas ganas y creíamos que era una oportunidad que no podíamos dejar escapar, tiramos para adelante», reconocen.
Así con mucho sacrificio, esfuerzo y sin tener «ni idea de repostería» estas dos hermanas de Oviedo rescataron del olvido un postre que lleva por nombre la patrona de Asturias y por bandera el sabor de nuestra tierra. Ahora, con el obrador funcionando a pleno rendimiento, buscan consolidar este bocado dulce como uno de los más emblemáticos de la región. Por el momento, lo están consiguiendo, puesto que Las Covadongas se han convertido en un gran reclamo. «Están teniendo muy buena acogida. No te puedes imaginar todas las que vendimos por Navidades», aseguran.
Para quienes busquen saborear «Asturias en un solo bocado», el dulce está disponible en el templo de la calle Ramón y Cajal de Oviedo, donde le rinden culto, así como en establecimientos seleccionados de Cangas del Narcea, Arriondas o Luarca, entre otros rincones del Principado. Además, para aquellos que quieran disfrutar de esta delicia desde cualquier punto del país, es posible adquirirla a través de su página web. Loreto y Leticia se han propuesto llevar la esencia de la tierrina a todos los hogares. «Nuestro objetivo es que las Covadongas salgan fuera de Asturias», reconocen.
Mientras tratan de internacionalizar la marca, centran también sus esfuerzos en conseguir el certificado de producto apto para celíacos. «Los ingredientes que utilizamos para su elaboración no llevan gluten, así que solo nos falta la certificación oficial para dar esa seguridad total al cliente», aseguran. Del mismo modo, trabajan para que se conviertan en el detalle perfecto para cualquier tipo de evento. «Queremos que sean reconocidas como un bocado gourmet», manifiestan las dos hermanas, quienes tratan de convertir las Covadongas en las mejores embajadoras de Asturias.