La duda surge entre si desea ponerse al nivel de sus compañeros en Mareo o hacerlo en un nuevo destino que ya tenga en su mano. De momento los indicios apuntan más hacia su ausencia a los reconocimientos médicos que deberá realizar una vez hayan finalizado los hombres del primer equipo. En caso de no presentarse, no resultaría extraño que ambas partes pacten una excusa mientras certifican su salida para no devaluar más aún su cache por tratarse de un trabajador rebelde.
Nico Rodríguez exigió tiempo atrás a su agente, Olivier Noah una compensación de algún tipo por su marcha. Ante lo que el intermediario africano respondió asegurando que se trataba de un descarte sportinguista y lo lógico sería recibir la carta de libertad. Ese enrocamiento fue complementado por la amenaza de dejar al internacional camerunés un año entero sin jugar y entrenando con el Sporting B, tras lo que se está a la espera de novedades por su parte.
Los deseos rojiblancos pasan por conseguir compensaciones, ya sea de forma monetaria; con futuros ingresos por nuevos traspasos o la llegada de un jugador como contraprestación.