La Voz de Asturias

Las 3 claves del giro de 180 grados en la cantera del Sporting que planifican en Mareo

Sporting 1905

Dani Souto
Mareo renovado

Cambios en la política de cantera

28 Jun 2025. Actualizado a las 21:56 h.

Con la llegada de Felipe Vega-Arango a la dirección de Mareo, el Real Sporting de Gijón ha introducido una línea de trabajo claramente diferenciada respecto a la etapa anterior liderada por Óscar Garro. Más allá de la primera toma de contacto con los clubes del entorno, que ha tenido una recepción positiva en los equipos formativos de Gijón, los cambios planificados en la política de cantera son sustanciales respecto a la etapa que el club decidió dar por concluida a las puertas de este verano.

En ese sentido, la planificación de las plantillas por edades es uno de los ejes principales de este nuevo proyecto. El modelo anterior tenía marcado el objetivo de adelantar ciclos como norma general, una tendencia que iba a reforzarse de forma considerable esta misma temporada, habiendo dado ya sus primeros pasos. Sin embargo, bajo el mando de Vega-Arango se optará por un enfoque más «conocido» en Mareo, en el que solo se promoverá de categoría a aquellos casos individuales que se entienda que estén realmente preparados para dar ese salto con garantías y que eso les favorezca en su desarrollo.

Esta nueva visión recupera una estructura ya conocida en Mareo, priorizando que los jugadores compitan en la categoría que les corresponde por edad. Solo en casos puntuales se planteará una aceleración del proceso formativo, alejándose así del planteamiento generalizado que buscaba adelantar etapas desde edades tempranas.

Para ello, uno de los cambios estructurales más inmediatos será la eliminación del tercer infantil, equipo que se había creado en la etapa de Garro con el objetivo de reunir a alevines de segundo año y comenzar desde ahí de forma pronunciada el adelanto de ciclos. La decisión se apoya también en una circunstancia coyuntural favorable y única: la presencia de dos equipos en Primera categoría.

De este modo, se regresará a la configuración habitual con equipos A y B, que permite una organización más coherente con los principios de desarrollo por edad, siendo un equipo mayormente de primer año y otro de segundo, algo que se respeta hasta llegar a edad juvenil, donde se compite por 3 años. Este cambio supone, además, un ajuste en la pirámide formativa, que pretende mayor equilibrio y claridad en las etapas de formación. El modelo anterior, por contra, buscaba fomentar la competitividad, planteando desafíos importantes para los jugadores el tener que enfrentarse a rivales de uno o dos años más, debilitando a los equipos a nivel de resultados, pero entendiendo que esto ayudaba a su desarrollo.

Por último, una tercera clave pasará por el aumento de la importancia del talento asturiano y nacional en la política de captación, tras reconocer el club las dificultades para integrar con éxito el talento internacional en su estructura. Aunque no se cierra la puerta a jugadores extranjeros, el nuevo foco pasa por reforzar la identidad local del proyecto tras una etapa con Pedro Menéndez al frente en la que, especialmente en la política de incorporaciones para el Sporting Atlético, se dio un peso mayor que nunca en Mareo a los mercados internacionales. Ahora estas apuestas apuntan a ser más reducidas.

En categorías por debajo del filial, una de las prácticas extendidas bajo la coordinación de Pedro era la prueba constante de jugadores de diferentes clubes del fútbol asturiano, que participaban sobre todo en torneos de carácter amistoso y que pasaban estancias semanales en Mareo entrenándose bajo la dinámica y metodología del club, mientras seguían compitiendo en sus clubes de origen. Algo que ya se trasladó a los equipos del fútbol base que también se va a limitar, apostando por otras vías más convencionales.


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