La Voz de Asturias

«Los institutos están preparados»: los directores de secundaria transmiten «confianza» a los alumnos

Asturias

Carmen Liedo Redacción

Los equipos directivos ponen de relieve el esfuerzo organizativo que han realizado profesores y trabajadores para adaptar los centros educativos y las programaciones, así como preservar siempre que ha sido posible la presencialidad de las clases

28 Sep 2020. Actualizado a las 08:35 h.

Los alumnos de secundaria, bachillerato y formación profesional vuelven hoy a las aulas. Lo hacen los últimos, toda vez que los estudiantes universitarios y de infantil y primaria lo hacían en las semanas anteriores. En total, más de 54.100 estudiantes de estas etapas comienzan en el curso y lo harán teniendo que adaptarse a los protocolos, instrucciones y planes elaborados por sus respectivos centros, cada uno en función de sus infraestructuras pero siempre siguiendo lo establecido desde las consejerías de Educación y Salud. Así, la ESO, Bachillerato y FP se desarrollarán de forma diversa año escolar en Asturias, puesto que habrá institutos con enseñanza presencial para todas las unidades, otros con adaptaciones a la semipresencialidad y enseñanzas telemáticas y otros más jornadas novedosas con el objetivo de ofrecer una educación de calidad a todo su alumnado pero, sobre todo, a aquellos que están en cursos terminales y se juegan promocionar a la siguiente etapa educativa, como puede ser el caso de los estudiantes de cuarto de la ESO o de segundo de Bachillerato.

Pese a las incertidumbres, los temores y que la COVID-19 esté teniendo una incidencia creciente en la región, lo que trasladan los equipos directivos de secundaria es que «los institutos están preparados», un mensaje con el que quieren transmitir «confianza y serenidad» a los alumnos y a las familias. Ponen de relieve el esfuerzo organizativo que han realizado profesores y trabajadores para adaptar los centros educativos y las programaciones, así como para preservar siempre que ha sido posible la presencialidad de las clases.

«Hemos hecho todo lo que está en nuestra mano», manifiesta Milagros Madiedo, presidenta de la Asociación de Directivos del Principado de Asturias (Adespas), quien considera que si bien parecía que el comienzo de curso se demoró «excesivamente», ese tiempo ha resultado «necesario», por un lado, porque no estaban las plantillas de los centros aseguradas y, por otro, porque ha servido «para tenerlo todo más controlado». «El retraso en el inicio de las clases ha dado margen a los centros a organizar físicamente los espacios, a establecer las rutas de entrada, recreos diferenciados, etc», señala Madiedo.

La misma ha valorado positivamente que en Gijón los directores de los institutos hayan acordado que segundo de Bachillerato se dará de forma presencial en todos ellos teniendo en cuenta la importancia de que es «un curso terminal y decisivo» y entiende que «los alumnos agradecen mucho ir a clase de forma presencial» de cara a ir mejor preparados a la EBAU.

No obstante, reconoce que en muchos centros es imposible mantener la presencialidad todo lo que se quisiera, por eso valora positivamente el esfuerzo inversor de la Consejería de Educación comprando cámaras y pantallas táctiles para que dar las clases en streaming en tanto que lo ve «bueno para seguir avanzando materia de una manera más normalizada». En hándicap es que la instalación de esa tecnología «llevará un tiempo», por lo que no será posible arrancar el curso con ello. Madiedo señala que los estudiantes que van a recibir las clases de forma telemática «ya tienen cierta madurez», por lo que prevé que sigan las clases mejor, aunque reconoce que «exige más esfuerzo» para los alumnos porque recibir las clases de forma presencial les da más seguridad.

«Pienso mucho en los alumnos, y les quiero transmitir confianza y serenidad a los alumnos y a las familias», comenta la presidenta de Adespas, que hace especial referencia «a los que empiezan este año» la educación secundario. Pese a las circunstancias excepcionales, la misma dice que los alumnos «van a responder bien» y se muestra convencida de que acatarán las normas. En este sentido, también tiene claro que esa crisis sanitaria y lo que implica para la educación «va a marcar» a las generaciones de jóvenes que se están viendo afectados por los ajustes educativos.

El instituto Río Nora, un centro cien por cien presencial 

Un instituto que se siente privilegiado tras la reorganización y adaptación a las instrucciones anticovid de las consejerías de Educación y Salud es el  IES Río Nora, de Pola de Siero, centro en el que la totalidad de sus 520 alumnos podrán recibir clases de forma presencial. Andrés Roces, director del mismo, señala que esto ha sido posible «gracias al esfuerzo de mucha gente», y es que comenta que aunque el equipo directivo sea el que organice y tome decisiones, «todos los compañeros de claustro y demás trabajadores del centro echaron un cable, porque si no era imposible».

Según explica, para lograr la presencialidad de todos los alumnos «se ha movido Roma con Santiago», como coloquialmente se dice, pero han logrado aprovechar todos los espacios disponibles en el centro porque entendía que «la prioridad, si se podía, era la presencialidad siguiendo los criterios de la normativa sanitaria». Roces señala que una ventaja ha sido que el centro tenía espacios aprovechables, como el aula de plástica, la biblioteca, el aula de música, etc…, que tras realizar mediciones y analizarlos, han acondicionado como aulas para acoger los desdobles por las optativas y a un aula COVID que se ha habilitado para un curso de primero de la ESO, ya que la matrícula en ese curso se ha incrementado hasta los 94 alumnos este curso.

«Si hasta ahora mismo no lo teníamos claro, ahora lo vamos a tener, que la presencialidad es un bien esencial, porque sólo con la tecnología no lo arreglamos. Es verdad que sirve de apoyo, pero es un lastre tremendo tirar sólo con medios digitales. Los chavales necesitan estar en clase», manifiesta el director del instituto Río Nora, que ha dicho que era fundamental que los alumnos de segundo de Bachillerato pudieran acudir a clase. En su caso, un aula han tenido que habilitarlo en el salón de actos para que los 29 alumnos pudieran mantener la distancia de seguridad, pero entiende que la ubicación es el peor de los males en estas circunstancias siempre que se pueda mantener el metro y medio de distancia entre personas y, en el caso de su centro, se cumple en todas las unidades.

Por el «gran esfuerzo» que en general se ha hecho en todos los centros educativos de secundaria, Andrés Roces considera que «la gente tiene que estar tranquila» porque «los centros están preparados y ellos se han tomado todas las medidas para que esto funcione», comenta el director del IES Río Nora, que apostilla que «la gente también sabe que esto es ir ajustando día a día según surjan las cosas». Aún así, concluye que «estamos preparados».


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