Primer día del pasaporte covid en la hostelería: «La gente lo comprende, pero es inútil»
Asturias
Varios hosteleros asturianos cuentan cómo la mayoría de los clientes no ha puesto ningún problema con la entrada en vigor del certificado
29 Dec 2021. Actualizado a las 05:00 h.
El pasaporte covid ha entrado en vigor en Asturias pero su funcionamiento todavía plantea muchas dudas para los hosteleros y ciudadanos. La web de AsturSalud se colapsó ayer por el exceso de peticiones que recibió en pocas horas. El primer día con la obligatoriedad de pasaporte covid en interiores de locales de hostelería ha sido mitigado gracias al buen tiempo pues, según han explicado los hosteleros a los que ha preguntado La Voz de Asturias, los clientes buscaban las terrazas aprovechando el día caluroso. Sin embargo, son muchos los hosteleros que no están conformes con esta medida. En su opinión, es insuficiente y les coloca en una posición similar a la de la policía cuando ellos no tienen potestad para pedirle la identificación a los clientes. Como explican algunos de los preguntados, no hay manera de demostrar que la persona que muestra un pasaporte covid es realmente la portadora de ese certificado o si es de otra persona que le ha pasado una copia.
A pesar de que hecha la ley, hecha la trampa, la mayoría coinciden en que la población está respetando la medida y comprende que, debido a la situación sanitaria, es necesario adaptarse para minimizar el riesgo de contagios. Los clientes estaban preparados con su pasaporte, y los que no, bien porque no lo han sacado todavía o porque no tienen la vacuna, se han mostrado comprensivos y se han sentado en las terrazas, donde no es necesario enseñar el certificado.
En el Llar de la Catedral, en Oviedo, no han tenido ningún problema en el primer día con el pasaporte covid y los clientes estaban preparados con el código QR. Sin embargo, su propietario, Juan Cuesta, ha manifestado la inutilidad de esta medida. «Nos está obligando a actuar como policías, y somos hosteleros», Cuesta ha criticado el funcionamiento del certificado y ha asegurado que no garantiza que sea la persona con el pasaporte, ya que no pueden pedir la identificación a los clientes. «La gente te lo enseña, pero no sabes si pertenece a esa persona. Es un poco lioso».
En el restaurante Isabel de Cudillero han afrontado el primer día en vigor con el pasaporte covid con normalidad, gracias en parte al buen tiempo que permitió que los clientes estuvieran en las terrazas. «No ha habido ningún problema, la gente entiende que, debido a las circunstancias, tenemos que adaptarnos e intentar acabar con esto cuanto antes», ha explicado la propietaria, Isabel García. García ha asegurado que la gran mayoría es comprensiva y entiende que le tienes que pedir el código para pasar al interior del local.
Por otra parte, en la sidrería Nueva Uría de Gijón han tenido una mala experiencia el primer día. El restaurante ha compartido en su perfil de facebook una captura de una conversación con un cliente que, tras preguntar sie en el restaurante pedían el pasaporte covid, le responde que «buscaremos otro sitio» y «esperemos que haya sitios que no se salten la Constitución como estais haciendo la mayoría». Los mensajes fueron colgados en el Facebook de la sidrería.
A pesar de que siempre hay excepciones, su propietario, Cristian Valle, ha confirmado que ha sido un buen primer día con el pasaporte covid. «La verdad que toda la gente lo entiende, nos han tratado bien y algunas personas a las que se les han olvidado o no lo tenían, se sentaron en la terraza sin ningún problema».
El buen tiempo ha sido el protagonista del primer día con el pasaporte covid en vigor, una medida que los consumidores tendrán que ir acostumbrándose durante un mes al entrar en el interiores de los locales.