El bueno, el feo y el malo del Real Oviedo
Azul Carbayón
Una derrota que deja muy tocados a los azules en la clasificación
13 May 2018. Actualizado a las 10:29 h.
Una derrota dura para el Real Oviedo en su visita a El Sadar. Los de Anquela no consiguieron mantener su ventaja y se complica mucho su participación en el próximo playoff de ascenso. No todo está perdido, pero las esperanzas oviedistas penden de un hilo a día de hoy. Así han quedado repartidos los papeles tras el encuentro frente a Osasuna:
El bueno: Miguel Linares
El delantero azul sigue su idilio con el gol. Frente a Osasuna, fue uno de los jugadores más destacados por su brega, lucha, sacrificio y también por conseguir adelantar al Real Oviedo en el marcador. El zaragozano definió a la perfección un pase interior de Johannesson.
Son tres goles los que acumula Linares en los dos últimos encuentros. Las esperanzas de los asturianos en la clasificación, sean pocas o muchas, pasan porque el atacante mantenga este nivel anotador en los últimos tres encuentros.
El feo: Fran Varela
El lateral andaluz volvía al equipo después de mucho tiempo. La parte positiva es que el zurdo no acusó en exceso la falta de ritmo y pudo aportar cosas interesantes al equipo. Eso sí, quizá por el miedo a fallar, se mostró mucho menos ofensivo de lo habitual (sobre todo el año pasado) y en comparación con Mossa. La aportación de los carrileros se antojaba fundamental y en flanco izquierdo no tuvo demasiada presencia.
Además, Varela sufrió en exceso con Robert Ibáñez que, poco a poco, fue ganándole terreno, sobre todo en la segunda mitad. En líneas generales fue una actuación aceptable del granadino, pero que mostró alguna que otra carencia importante.
El malo: La segunda mitad
Imposible destacar a un solo futbolista por encima del resto cuando los segundos 45 minutos fueron de tan bajo nivel. El Real Oviedo renunció descaradamente al ataque y se dejó embotellar por el Osasuna. Fran Mérida jugó a placer desde que ingresó al terreno de juego, revitalizando a su equipo.
Un conjunto que aspire a jugar el playoff de ascenso no se puede ir de un partido tan importante con solo dos tiros a portería. El escenario exigía algo más que esfuerzo y sacrificio, también valentía de cara a portería.