El profesor de Oviedo que brilla en la fotografía de naturaleza: «Tengo ya 105 premios internacionales»
La Voz de Oviedo
Su última distinción llegó hace menos de una semana. En esta ocasión fue la organización del Festival de las Aves de Francia quien puso en valor su talento y dedicación al otorgarle la medalla de oro por una fotografía tomada en una playa de Gozón
05 Feb 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Mario Suárez Porras es profesor en el colegio de Las Dominicas, en Oviedo. Desde las aulas de este centro educativo, transmite a las nuevas generaciones valores como el respeto y el cuidado del ecosistema, unos principios que también están presentes en su faceta como fotógrafo. Con su cámara inmortaliza nuestro entorno y su biodiversidad para visibilizar la riqueza natural que nos rodea y concienciar sobre la importancia de conservarla. Su talento detrás del objetivo lo ha consolidado como uno de los retratistas de naturaleza más reconocidos del mundo. Así lo avala su extenso palmarés, que no deja de crecer.
Este fotógrafo asturiano por vocación cuenta con «un total de 105 premios internacionales». Cada uno de ellos es un reconocimiento al amor y el respeto que siente por nuestro entorno. Su última distinción llegó hace menos de una semana. El pasado 26 de enero recibió la feliz noticia de que su trabajo había sido de nuevo galardonado a nivel mundial. En esta ocasión era la organización del Festival de las Aves de Francia quien puso en valor su talento y dedicación al otorgarle la medalla de oro en la categoría Aves en su entorno, por una fotografía de estilo minimalista tomada en una playa de Gozón.
No es la primera vez que Mario Suárez Porras se hace con un premio del que está considerado uno de los festivales de naturaleza y fotografía más importantes del mundo. «Por suerte, he tenido el honor de ser el ganador absoluto en dos ocasiones y de que, en otra, el cartel anunciador se diseñara utilizando una de mis fotos», asegura el docente, quien se muestra enormemente satisfecho de volver a subir al podio de este certamen, que desde 1991 promueve la riqueza ambiental y la diversidad de las áreas naturales de la famosa Bahía de Somme.
«Estoy muy contento de haber conseguido el primer premio en la categoría Aves en su entorno. El concurso cada año es más exigente. Este año participaron 669 fotógrafos de 35 países, por lo que no es fácil hacerse con una distinción», admite. A pesar de la dura competencia, el asturiano logró conquistar al jurado con una fotografía protagonizada por una lavandera blanca, también conocida comúnmente en Asturias como María García, capturada en su hábitat natural. Una imagen que, sin duda alguna, destaca por su composición minimalista y delicadeza en los detalles.
Esta «pequeña y elegante» lavandera blanca aparece casi como «una nota de calma en medio de un escenario muy expresivo». Su presencia es «sutil pero decisiva», aportando un equilibrio perfecto al conjunto de la imagen. «Ese punto blanco y gris destaca justo lo necesario, sin romper la armonía, y guía la mirada dentro del encuadre. Parece estar posándose sobre la historia del lugar», asegura el fotógrafo, quien subraya cómo la ave interactúa con su entorno de manera que cada elemento de la composición cobra sentido y dialoga con la escena.
Para el asturiano, es el entorno el que aporta a la fotografía una dimensión superior. «Esa playa del centro de Asturias, marcada por los restos del naufragio del Castillo de Salas, aporta una carga histórica y emocional enorme», reconoce, antes de señalar que «la carbonilla negra mezclada con la arena clara, modelada por el ir y venir de las mareas, genera unas texturas orgánicas que recuerdan a raíces, venas o incluso a un mapa visto desde el aire». «Es casi una pintura abstracta natural», manifiesta.
En esta misma playa, situada a escasos 100 metros de la casa donde pasó su infancia y ahora disfruta de los veranos, Mario Suárez capturó una imagen de unas algas que le valió el primer premio en el prestigio Asferico de Italia. Destacó así, entre miles de participantes, en uno de los concursos de fotografía de naturaleza más importantes de Europa. «Me gusta cuando te premian fotos que has hecho en tu entorno sin falta de haber ido muy lejos», confiesa.
Otros premios obtenidos recientemente
Al reconocimiento recibido la semana pasada, que elevó su palmarés a 105 premios internacionales, se suman varias distinciones obtenidas durante el último trimestre de 2025. Entre ellas, una Mención de Honor en el Siena Photography Awards por una fotografía de paisaje titulada Íntimo de Río Tinto. «Fue a principios de otoño. Me desplacé a la bella ciudad italiana para recoger el premio y disfrutar de una preciosa gala organizada en el edificio renacentista del ayuntamiento», explica el fotógrafo.
En noviembre, se alzó con el primer puesto en un proyecto del Festival NaturaJazz, organizado por el Museo Arqueológico de Tenerife, un evento que combina música de jazz en vivo con la exhibición de las fotos ganadoras en el escenario. «Lo gané con un proyecto titulado Joyas del Neotrópico, que recopilaba mis mejores fotografías de fauna realizadas durante mis viajes a Colombia en 2024 y a Panamá el pasado verano», cuenta.
Con estas imágenes, el ovetense Mario Suárez Porras se consolida como uno de los mejores fotógrafos de naturaleza del mundo
Tras este premio, se falló el Birdo Festival de Hungría, donde Mario Suárez, que también es fundador de Afonas —la Sociedad de Fotógrafos de Naturaleza de Asturias, de la que hoy es presidente—, obtuvo un segundo premio con la lavandera ahora premiada en Francia, un tercer premio y una Mención de Honor con unas lechuzas campestres, en la categoría especial dedicada a rapaces nocturnas.
Cada uno de estos premios y reconocimientos avalan su talento y dedicación como fotógrafo a nivel internacional. Representan también «el esfuerzo, la constancia y la pasión» que Mario Suárez Porras pone para inmortalizar la belleza del mundo natural. «Son muchas las horas que dedico desde hace más de veinte años para tomar estas fotografías. Por eso, siempre que recibo alguna distinción importante, se me vienen a la cabeza las horas que dejé a mi esposa e hijos sin mi compañía y eso "duele" más aún que lo anterior», confiesa. Es por esta razón, que la mayoría de sus premios, por no decir todos, se los dedica siempre a su familia.