En busca del lateral izquierdo
Sporting 1905
Pablo García y Berto Espeso buscarán su oportunidad
08 Jul 2019. Actualizado a las 12:20 h.
La línea defensiva se está llevando una importante parte de los esfuerzos a la hora de construir el nuevo proyecto del Sporting de Gijón. Con el lateral derecho completado tras la contratación de Unai Medina y la parcela central encaminada, renovado Babin y descontando días para el regreso de Peybernes, el costado zurdo de la zaga mantiene los interrogantes.
La decisión de Roberto Canella de no aceptar la oferta de renovación del club y la desvinculación de Javier Noblejas, ha dejado a los rojiblancos sin un lateral zurdo específico en la primera plantilla. A falta de concretarse una incorporación en el presente mercado estival, Mareo tomará el protagonismo con el inicio del trabajo veraniego. Alberto Espeso y el juvenil Pablo García tendrán la opción de intentar hacerse con el hueco en la plantilla de José Alberto. El técnico espera poder utilizar la pretemporada para que sus pupilos adquieran los mecanismo defensivos con los que competirá en su primer curso al frente del equipo desde el inicio.
A la espera de que Miguel Torrecilla termine de cerrar la contratación de un nuevo jugador para el lateral, el director deportivo peina el mercado con la idea principal de aportar sobriedad y experiencia al costado zurdo. Las miras puestas en el mercado nacional, aunque sin desdeñar alguna posibilidad en sudamérica. Mientras tanto, Espeso y Pablo García ganarán protagonismo.
Si bien Berto Espeso ya sabe lo que es debutar con el primer equipo, en Copa frente al Eibar y con asistencia incluida. El juvenil Pablo García es más desconocido para la mayoría de seguidores rojiblancos. El gijonés, de 18 años, suma 10 temporadas ligado al club al que se incorporó procedente del Xeitosa como alevín. Esta campaña formó parte de la plantilla del División de Honor Juvenil, donde fue uno de los más destacados durante toda la temporada. La confianza del club en su progresión no solo le ha servido para ser elegido de cara a la pretemporada, si no que este mismo verano ha renovado por tres campañas con el filial. Un contrato que contiene además, una cláusula que permite extender la vinculación un cuarto año con el Sporting B o tres años como jugador profesional de la primera plantilla.