Asturias recibe la mayor oleada de migrantes desde el inicio de la crisis
Asturias
El Principado logra además frenar el éxodo al extranjero. Venezuela y Colombia son los dos países que aportan más población
09 Jan 2020. Actualizado a las 05:00 h.
La emigración ha conseguido poner un torniquete a la sangría poblacional del Principado, aunque no ha conseguido frenarla del todo. Durante los seis primeros meses de 2019, Asturias registró la mayor llegada de migrantes desde el inicio de la crisis, en el 2008. Al mismo tiempo, logró detener el éxodo al extranjero y reducir el que tiene con otras comunidades autónomas. Son buenas noticias para el censo pero insuficientes. La región sigue perdiendo habitantes. La diferencia entre nacimientos y defunciones es tan grande que todavía sería necesaria una oleada mayor para tratar de evitar caer por debajo del millón de asturianos, algo que podría ocurrir en apenas un lustro.
Los datos los aporta el Instituto Nacional de Estadística (INE) que cuenta con información detallada de los flujos migratorios. Su último informe se corresponde a ese primer semestre de 2019, con datos cerrados a 1 de julio. De ese trabajo se desprende que Colombia y Venezuela son los dos países que más población están dirigiendo al Principado y que dentro de Europa, el Estado con más movimiento es Rumanía.
Las grandes cifras aclaran esta radiografía. El 1 de julio de 2018, Asturias contaba con 1.022.205 habitantes. Doce meses después eran ya solo 1.019.993. Esto supone que sigue perdiendo población a un ritmo grande, en concreto, 2.272 menos. Esta es una tendencia enquistada desde hace años. Tan solo durante el cambio de siglo, con unos flujos migratorios espoleados por la bonanza económica, el censo regional consiguió remontar. El techo se tocó el 1 de julio de 2009, con 1.076.280. Desde entonces, la gráfica se despeña.
Nuevas migraciones
No ha habido ni un indicador positivo en años. En una región con una población envejecida, el ritmo de fallecimientos duplica al de nacimientos. Tampoco los indicadores económicos suponen un polo de atracción ni un aliciente para retener a jóvenes bien formados. Las elevadas tasas de paro ahuyentaron a los emigrantes que dejaron de comprar un billete con destino a Asturias. Y muchos de los que estaban optaron por hacer las maletas y regresar a sus países de origen. Esto es precisamente lo que comienza a cambiar. Los saldos migratorios abandonan los números rojos.
Durante el primer semestre de 2019, llegaron 3.494 migrantes procedentes de otros países. Esta es la cifra más elevada desde 2008, cuando fueron 4.371. En los peores años de la recesión apenas aterrizaban en el Principado 1.400. Ahora son casi el triple. Al mismo tiempo, el éxodo al extranjero es mucho menor. En esos seis primeros meses del año pasado, se fueron a otros países 1.335 personas, de los que 601 poseían la nacionalidad española y el resto eran oriundos de otros estados. Esta es la cifra más baja esta vez desde 2009. Si llegan muchos y se van menos que en una década, el resultado es un saldo migratorio positivo de 2.159 habitantes más. Este dato tiene aún más consistencia si se tiene en cuenta que, en 2013, este indicador llegó a presentar unos números rojos de 1.116 personas.
Las tablas pormenorizadas del INE revelan que un gran número procede del otro lado del Atlántico. Al igual que le ocurrió al resto de España, los dos estados que más población han aportado a Asturias son Venezuela, con 474 traslados, y Colombia, con 463. El tercero se trata de Cuba, con 148. En cambio, el cuarto está en el norte de África. En esos seis meses, llegaron 146 marroquís. La Unión Europea apenas aportó 369 y casi un tercio (107) proceden de Rumanía. Regresaron también españoles. Conforman, de hecho, el número más importante (664). Se puede inferir también que algunos de los que tuvieron que irse vuelven a casa.
Entre comunidades
El saldo migratorio con otras comunidades, es decir el número de asturianos que se van a otras regiones frente a los que llegan, sigue en negativo pero se redujo de una manera drástica. Con -224 está lejos del año 2015, cuando se perdían casi 1.000 habitantes al año en beneficio de otros territorios. Los movimientos naturales de población en los últimos años han sido otra puntilla para el censo asturiano.
El informe del Instituto de Estadística indica que, en los seis primeros meses del año pasado, 3.497 asturianos se fueron a otras autonomías. Una gran parte (812) optaron por Madrid. El segundo destino preferido fue Castilla y León (507), seguido de Galicia (367) y de Cataluña (268). Por el contrario, se mudaron al Principado 3.273 españoles asentados en otros territorios. Un total de 707 se trasladaron desde Madrid; 57,3 de Castilla y León y 373, de Galicia. Esto demuestra que tanto los movimientos de salida como los de entrada están conectados con las mismas regiones, unas por cercanía y otras por ser un polo económico y cultural.
Foto fija
Quedan, por tanto, 1.019.993 habitantes en Asturias. Pero ¿de dónde son? 976.285 son de nacionalidad española, es decir, algo más del 95%. El Principado se mantiene como una de las comunidades con menor proporción de población migrante. No llegan a 17.000 los oriundos de otros países de la Unión Europea. Están asentados al norte de la cordillera 5.317 africanos, 12.062 sudamericanos y otros 3.778 centroamericanos. Apenas 2.596 asiáticos que conservan su nacionalidad residen en la región.
Por género, el INE aporta algún dato curioso que demuestra que los flujos migratorios no son iguales para hombres y mujeres. Así de los 12.062 sudamericanos, 7.325 son mujeres. En porcentaje, suponen el 60%, seis de cada diez. En cambio, de los 5.317 africanos, 3.163 son varones, nuevamente en torno al 60%. En el caso de los estados de la UE no hay ninguna diferencia, 8.397 europeos frente a 8.297 europeas.