Una de las peluquerías de hombres más inclusivas de Asturias: «Cortar el pelo a un niño con autismo es muy satisfactorio»
Siero
En esta barbería de Lugones ajustan sus servicios para que los menores con TEA puedan cortarse el pelo de forma cómoda, evitando que el proceso resulte una experiencia desagradable
03 Apr 2026. Actualizado a las 05:00 h.
El trastorno del espectro autista es una condición de origen neurobiológico que afecta a la configuración del sistema nervioso y al funcionamiento del cerebro. Presente desde el nacimiento y hasta la edad adulta, las personas que padecen TEA suelen presentar dificultades en la comunicación y en la interacción social. También pueden experimentar hipersensibilidad sensorial, lo que significa que sonidos intensos, luces brillantes o determinados objetos en movimiento pueden afectarles de forma significativa en su vida diaria. Por esta razón, actividades cotidianas como cortarse el pelo pueden suponer un auténtico desafío. Sin embargo, existen peluquerías adaptadas que buscan que esta experiencia sea lo más cómoda y respetuosa posible.
Uno de los centros de estética y belleza más inclusivos de Asturias se encuentra en Siero. Se trata de Valdés Barber Company, una peluquería para hombres que, desde hace un par de años, adapta todos sus servicios para que los menores con TEA puedan arreglar su cabello sin necesidad de pasar un mal rato durante todo el proceso. Salvo en casos «muy puntuales», la mayoría de los niños con autismo que cortan el pelo en este establecimiento de la Avenida José Tartiere de Lugones se marchan «con una sonrisa en la cara». Antes incluso de salir por la puerta «chocan las cinco» con su peluquero, pese a que el contacto físico tampoco suele resultarles cómodo. «Ver eso es muy satisfactorio, tanto para los padres como para nosotros», asegura David Álvarez, responsable del negocio.
Desde que se dedica al sector de la peluquería, este asturiano siempre ha ofrecido una atención 100% personalizada a sus clientes. Cuando se empleaba por cuenta ajena ya hacía todo lo posible por adaptar el servicio a las necesidades de cada persona y garantizar una experiencia lo más cómoda posible. «Es algo que siempre me ha gustado mucho hacer porque cuando consigues cortar el pelo a un niño con TEA y sabes, además, que en otras barberías no han podido hacerlo eso siempre te produce un poco más de satisfacción», reconoce el barbero, antes de confesar que no todas las veces ha podido arreglar a la primera el cabello de un menor con autismo, puesto que, en algunos casos, el pequeño se encuentra tan sobrepasado que resulta imposible continuar con el servicio. «Pero, a la segunda o la tercera vez ya suele ir muy bien», admite.
Aunque siempre ha hecho todo lo posible porque la experiencia resultase lo más agradable posible, no fue hasta hace un par de años cuando decidió especializarse y desarrollar un método de trabajo más adaptado a los menores con TEA. «Fue a raíz de la madre de un niño con autismo al que le cortábamos el pelo. Un día me comentó que le gustaría dar visibilidad a nuestro negocio porque lo hacíamos muy bien y que, si quería, me podía traer unas pautas, porque, aunque intentas hacer lo mejor que puedes, muchas veces tampoco sabes cuál es la mejor manera de actuar, ya que cada niño con TEA tiene unas necesidades diferentes», explica David, quien, a partir de ese momento, comenzó a utilizar pictogramas como herramienta de apoyo.
«Estos materiales están muy bien porque antes de cortarles el pelo, les enseñas el dibujo de las tijeras, del peluquero… y así ellos ya se van haciendo una idea de cómo va a ser el proceso. Son herramientas que está muy bien tener a mano, aunque no siempre las utilizo», señala. Además de hacer uso de pictogramas, procura también que el ambiente en la peluquería sea lo más tranquilo y relajado posible. «Suelo agendar las citas a última hora del día porque sé que va a haber menos gente y, por tanto, menos ruido. Y, por supuesto, bajo la música», precisa. De la misma manera, en la medida de lo posible, busca que sea siempre el mismo profesional el que trate al pequeño cliente. «Si está acostumbrado a uno de nosotros cuatro lo mejor es que siga con él para que así no extrañe», dice.
Dedica además todo el tiempo que haga falta en arreglar el cabello de los niños con TEA. «Al principio les dedicábamos una hora, en vez de los 30 minutos que tenemos más o menos estipulado para el resto de clientes. Pero, nos dimos cuenta de que se les hacía muy largo. Así que ahora, en muchos casos, lo que hacemos para que el menor no se canse es ponerle dos peluqueros. Mientras uno le está cortando el pelo, el otro le distrae con un tablet o con un algún peluche de los que tenemos por la peluquería, porque, así, cuanto menos tiempo pase aquí, va a ser mucho mejor para él», explica David. Para él, no obstante, la clave está en la paciencia y en saber adaptarse a cada niño. «Sobre todo es tener un poco de tacto», reconoce.
Su forma de trabajar y la de su equipo, basada en la atención personalizada, ha generado la confianza de numerosas familias de menores con autismo. «Vienen de todas las zonas de Asturias. De Oviedo, Gijón, Avilés y hasta de Luarca», destaca el responsable de Valdés Barber Company, una de las pocas peluquerías inclusivas de la región. Ofrecer un servicio tan adaptado a las necesidades de cada persona usuaria ha permitido que, diez años después de su apertura, cuente con una sólida cartera de clientes que no deja de crecer. «Viene mucha gente nueva, pero también tengo clientes de antes incluso de abrir el local, porque ya les atendía en otras barberías de Oviedo en las que trabajé», añade.
Con la mirada puesta en seguir siendo un referente, este vecino de Lugones continuará apostando por la calidad del servicio y un trato cercano como señas de identidad de su barbería. «Ahora mismo no tengo vistas de crecer. Somos cuatro personas trabajando aquí, cada una con su sillón, y lo único que me interesa es que sigamos haciéndolo bien», asegura, antes de señalar que su mayor sueño es poder poner punto final a su carrera profesional en este negocio que, con tanto esfuerzo y sacrificio, puso en funcionamiento en 2016 y que continúa a pleno rendimiento. Y no solo eso, sino que además se ha consolidado como uno de los mejores lugares de Asturias para arreglar el cabello, sobre todo entre menores con TEA.