El entrenador gallego espera el partido del domingo «con el corazón dividido», previene sobre el rival gaditano y reclama al Dépor mayor dominio y toque de balón.
El técnico duda de la conveniencia de fichar en enero por respeto al grupo actual, y buscaría sólo «un perfil muy clarito de gente
con ilusión y hambre deportiva»
El futbolista está cómodo en A Coruña, aunque admite que no puede olvidar cinco años de sufrimiento en el banquillo durante los que no se le facilitó la salida