23 sep 2000
Tablas en un partido vibrante
Pandiani empató para el Dépor ante la Real y se autoexpulsó con una patada Irureta no sabía qué hacer. «¿Le doy un beso o le salto al cuello?», caviló en el banquillo. Pandiani, héroe y villano, había dado el empate al Dépor y había sepultado la superioridad numérica de que disfrutaba el Dépor en los siete minutos que estuvo en el campo.
ALFONSO ANDRADE Enviado especial